Autor: Sobrino, José A. De. 
   El ateneo y el divorcio     
 
 Ya.    11/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ACIÓN RELIGIOSA

11-11-77

EL ATENEO Y EL DIVORCIO

Siempre he sentido un gran respeto al Ateneo —al madrileño y a los provincianos—porque son

instituciones dedicadas a la promoción de la cultura bajo el nombre de Pallas Atenea, la diosa griega de la

sabiduría. También aprecio a "í» Codorniz" y a sus congéneres, ya que pienso que cumplen una función

social de humorismo catártico; y a veces los españoles pecamos por tomarnos la vida demasiado en serio.

Pero mas que al Ateneo y a "La Codorniz", estimo y respeto la institución del matrimonio y de la familia

porque, como hombre y como cristiano, creo que son los fundamentos de nuestra sociedad. Por eso me

fu! al Ateneo la tarde del 8 de febrero. El cartel de la charla-coloquio era atractivo: Jaime Salom, muy de

actualidad con "la piel del limón"; ´Antonio Aradillas,´el sacerdote y publicista ya conocido por sus

denuncias; Efigenio Amezua, sexólogo; Francisco Umbral, que nos sorprende cotidianamente desde la

ventana de papel..., y Mas-siel, quizá más interesante aún cuando habla de divorcio que cuando canta.

Aunque Masslel no compareció, la sesión ofreció un interés indiscutible; aunque salí de ella decepcionado

y ¿por qué no?, molesto.

Su tema, "El divorcio a debate", posee una acuciante actualidad; pero su tratamiento lo encontré

objecionable. Quizá, en atención al auditorio rebosante y multicolor, el nivel Intelectual no estuvo a la

altura de la diosa Atenea e incluso a veces revistió tonos demagógicos.

En las disertaciones, al lado de innegables aciertos, se deslizaron errores y se incurrió en lugares comunes

fácilmente reconocibles para cualquiera medianamente enterado del tema. Se dijo, por ejemplo, que ´´el

Concilio es superior al Papa" (que no lo es); que "el Evangelio griego de San Mateo es el más antiguo de

todos" (que no lo es); que "hasta ahora no se ha prestado atención a la pareja hombre-mujer, sino sólo a la

institución matrimonial" (lo cual lo desmiente la literatura universal) y que "el Papa no es infalible porque

se equivocó al condenar a Galileo...".

Tribunales eclesiásticos

Nuestro interés crítico se concentra en dos puntos. El primero es el tratamiento que el padre Aradillas dio

al tema de la actuación, de los tribunales eclesiásticos. Todos estamos contra las irregularidades

dondequiera que se cometan, pero no se puede, para concillarse el aplauso, citar un caso en el que el

proceso costó ocho millones y omitir otros muchos donde se tramitó .gratuitamente. Ni tampoco se puede

citar alegremente a Jirooklyn entre "las capitales del divorcio" desconociendo todo lo que dicho tribunal,

con todo rigor científico y humanidad, está haciendo por esclarecer conceptos de libertad humana para

librar así a «luchos atados por el vínculo matrimonial, y todo ello por una tasa "fija" enteramente

asequible al nivel de vida americano, que es´ donde funciona el tribunal. Sobre todo no se puede terminar

con el latiguillo "una ley de divorcio civilizada, no justifica una cruzada" (aplausos).

Mi segunda objeción .se refiere al sexólogo Efigenio Amezua; creo que es un dato sociológico no tanto

"el descubrimiento de la sexualidad, sino el relieve « importancia que está adquiriendo «n nuestra

sociedad. Todo lo relativo a ella, así como la valoración de la pareja humana. Pero me parece un salto en

el vacío afirmar que hay que deshacer la institución matrimonial, porque, tal como existe, pertenece a la

época terciaria. Habría que establecer el matrimonio como una opción libre para beneficiarse de un

servicio público, a un nivel parecido al de la Seguridad Social. EI matrimonio se ´desprestigia porque se

impone, y el sujetar a los contrayentes es lo que hace odiosa la Institución. "¿Quién ha dicho que el

matrimonio es para siempre?" Como se ve por la cita, el sexólogo, absolutamente respetable «n su campo,

parece que ignora otros muchos hechos y razones que justifican la tostitución matrimonial aun en el

ambiente extraño a la Iglesia católica.

Objeción a Francisco Umbral

La tercera y última objeción, se concentra en Francisco Umbral. Me refiero no a la persona, que respeto,

ni a sus artículos, algunos de tos cuales me gustan y divierten, sino a su actuación en el Ateneo. No fue

una exposición serena de las causas para defender el divorcio, ya que esto me hubiese parecido una

actitud admisible dentro desuna controversia libre sobre el asunto, sino que constituyó un ataque a la

institución matrimonial con el arma más terrible y exitosa ante su público, que es la ironía y el pitorreo. A

lo que añado que, desde su punto de vista "machista", la ofensiva resultó terriblemente antífeminista.

"Acostarse--dijo—toda I» vida con la misma mujer es como leer todos los día* el mismo periódico o

como comer siempre en el mismo plato." "Cuando el hombre no sabe qué hacer con su mujer, la, coloca

en un altar y él se va con otra de arte y. ensayo" (risas y aplausos). "Yo no tengo nada que decir sobre el

divorcio, porque lo que no admito es el matrimonio."

La familia está en ´Crisis. De acuerdo. Pero con generalidades y sin. analizar las causas y sus posibles

remedios no se soluciona nada.. El divorcio, en una España cada vez más pluriconfesional, empieza a ser

discutible. De acuerdo. Pero con chistes y bromas, ni con anécdotas sentimentales, llegaremos los

españoles a hacernos cargo de cuál es la formulación del´ problema y loe pros y contras de cada una de las

hipótesis. Tal vez a esto podría contribuir el Ateneo; pero no con charlas-coloquio como el presente.

Dejemos a la diosa Atenea en su pedestal. Permitamos a "La Codorniz" qué vuele. En cuanto a Paco

Umbral, queda libre para elegir la diosa, el ave o ambas; pero, por favor, cuando se trate del matrimonio y

de la familia, hay que mostrar un poco más de respeto a te-mujer... y a los demás.

José A. DE SOBRINO

 

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