Coloquio en el Ateneo. 
 El 76 por 100 de los españoles están preparados para el divorcio     
 
 Diario 16.    09/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Coloquio en el Ateneo

El 76 por 100 de tos españoles están preparados para el divorcio

MADRID, 9 (DI6). — El Ateneo madrileño se vio ayer tarde desbordado por el público que asistía a una

charla-coloqttio sobre un : tema que está en la calle: el divorcio.

Los conferenciantes, Jaime Salom, autor; Antonio Aradillas, sacerdote; Efigenio Amézúa, sexólogo, y

Carlos Alfonso, abogado, estuvieron de acuerdo al analizar, desde distintos ángulos, la necesidad de que

el divorcio se implanté en España "para solucionar un problema humano y porque es un derecho del

individuo".

Se dijo que un 76 por 100 de la población española comprendida entre los dieciocho y los treinta y cinco

años está a favor del divorcio.

Francisco Umbral, que intervenía en la charla, se definió en contra del divorcio "porque también está en

contra del matrimonio, que supone aceptar la autoridad establecida".

Manipulación política

En opinión de Antonio Aradillas, "el país está maduro para un divorcio, y se incluye en el juego,

democrático del que son reítejo las leyeSi Existe una atmósfera de proclamación y es un objetivo que

pronto será centro de pancartas y manifestaciones, a pesar del riesgo que supone íá manipulación del tema

por los partidos politizeos".

Según Carlos Alfonso, "el Gobierno, que se deja frenar por ciertos sectores conservadores, debería

implantar el divorcio por decreto, en lugar de esperar a las elecciones para empezar a normalizar y

actualizar las leyes del país, que bate todos los récords en atraso social".

Para Jaime Salom, el divorcio es una alternativa al fracaso de una pareja unida en matrimonio. "Hay que

solucionar la disparidad que existe entre las leyes y la vida. Cómo yo creó en la vida, considero que son

las. leyes las que están equivocadas, y hay que adecuarlas a las necesidades de los individuas."

Relaciones forzosas

Efigenio Amézúa destacó el descubrimiento de la sexualidad y de la pareja con una perspectiva distinta: a

la tradicional. En su opinión, los problemas sexuales que surgen en una pareja pueden ser reflejo

inconsciente de otros muchos, producidos en ocasiones por las tensiones de la convivencia.

El divorcio pondría fin a relaciones que se viven a la fuerza, al no existir una tentativa digna, añadió

Amézúa.

Salvo Umbral, los conferenciantes aceptan él matrimonio y tratan de lograr, .a través de charlas, libros u

obras de teatro, la inaplazable necesidad de que el divorcio sea una realidad en nuestro país.

El coloquio se inició en medio de una gran tensión, ante un tema que enfrenta a divorcistas y

anüdivorcisías, pero que no pasa por la indiferencia de la población, que se muestra decidida a intervenir.

Repudio de los dos

Una considerable parte del público rozaba q sobrepasaba la madurez, y algunas las preguntas procedentes

de ese sector se apoyaron en la cita de los Evangelios para demostrar la indisolubilidad del matrimonio.

Algún erudito presente en la sala matizó la pérdida de sentido sufrida por las Sagradas Escrituras en las

distintas traducciones a través de los tiempos. Se señaló que "no sólo es el hombre quien puede repudiar a

la mujer por adulterio, sino que se puede interpretar como recíproco, y daría lugar al repudio por parte de

uno de los cónyuges, no sólo en el aspecto sexual, sino en el de la "adulteración" del amor o la relación

entre la pareja".

El padre Sobrino tuvo—una intervención pretendidamente mesiánica pidiendo cuentas a los

conferenciantes de las estadísticas de matrimonios separados que, en. opinión .de éstos, son muy

numerosos.

La contestación le fue dada, desde el público, por Mabel Pérez Serrano, presidenta de la Asociación de

Mujeres Separadas, quien señaló; "Los tribunales eclesiásticos no nacen publicas las sentencias en casos

de" separación, y resulta extraño que, al mismo tiempo que no aporta datos que puedan servir en una

estadística, se pidan explicaciones desde la propia Iglesia."

Los presentes acogieron ía respuesta con un ,nutrido aplauso.

 

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