Autor: Bastida, Xavier. 
   No corresponde a la Iglesia oponerse sistemáticamente a cualquier ley de divorcio     
 
 Ya.    03/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

No corresponde ala Iglesia oponerse sistemáticamente a cualquier ley de divorcio

Don Xavier Bastida, viceprovisor del Tribunal (Eclesiástico de Barcelona, dio» a "Ecclesia":

Por una parí», la Iglesia no puede abdicar de unos principios constitutivos que le vienen del Señor, en

cuanto a las propiedades y finalidad del matrimonio, sacramento de la nueva ley y signo del inalterable y

siempre fiel amor dé Cristo por la Iglesia. Pero no hay duda que esta manera peculiar y bien definida de

entender el matrimonio fs propia de la Iglesia y pertenece al derecho positivo divino. Ahora bien, resulta

evidente que tal concepto, al igual que la -propia pertenencia a la Iglesia, no se pueden imponer a quienes

no los quieren. Rige en este campo la doctrina sobre la libertad religiosa. En virtud de ello es preciso,

antes que nada, superar cualquier limitación para acceder al matrimonio civil en vez del canónico o

religioso. Esto se asegura bien con el matrimonio civil obligatorio para todos (correspondiendo el

religioso únicamente a, fines intraeclesiales para quienes se sientan miembros de la comunidad cristiana)

bien con el matrimonio, civil´ o religioso, claramente facultativo y opcional, con iguales efectos em-. -te

la ley (cumplidos, claro está, ciertos requisitos para su constancia civil, en el caso de los religiosos).

Personalmente creo que la forma opcional, sin mengua de la necesaria intervención del Estado en está

materia, responde mejor a un criterio de respetó a la conciencia de los ciudadanos, al no someterlos

preceptivamente a un acto civil, cuando ellos valoran la celebración religiosa. Esto es, por lo demás, lo

que se aplica en países de derecho anglosajón, asi como, por ejemplo, en Italia.

Sea cual fuere la respuesta que se dé a la intrincada cuestión de la conexión entré matrimonio natural e

indisolubilidad del vinculo, la introducción del divorcio por ley civil es materia opcional que el

gobernante ha de proponerse .con criterio de prudencia politica, con vistas al bien común. Oreo, por tanto,

que no corresponde a la Iglesia oponerse sistemáticamente n cualquier ley de divorcio. 8u misión- es

proclamar los valores evangélicos del matrimonio para qué al vivirlos SMS ´fieles sean ejemplo de un

amor Inalterable o prueba de contratiempos, testimoniando asi las. notas de esfuerzo y fidelidad que han

de estar en la base de cualquier compromiso matrimonial.

Él ciudadano católico, por su parte, ante una ley de divorcio ha de tener conciencia que, aun estándole

vedado recurrir a ella, en razón de su fe y disciplina comunitaria, no puede tratar de imponer idénticos

criterios a quienes no los comparten, y ha de pararse a ponderar, ante la eventualidad de un proyecto de

ley reguladora de aquél, si aporta ventajas al bien de los conciudadanos que puedan estimarse superiores a

los limites e inconvenientes que se prevén derivarse de semejante implantación.

 

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