Autor: Santos Fontenla, César. 
 Elecciones 82. Optimismo en el CDS. Sus encuestas les dan más diputados que a la UCD. 
 Suárez: "Espero que Tejero se pase en la cárcel treinta años"     
 
 Diario 16.    16/10/1982.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Diario 16/16-octubre-82

Optimismo en el CDS. Sus encuestas les dan más diputados que a UCD

Suárez: «Espero que Tejero se pase en la cárcel treinta años»

Mientras que Suárez hacía unas democráticas declaraciones contra Tejero: «Espero que se pase en la

cárcel los treinta años de su condena», crece el optimismo en el CDS, donde los sondeos que maneja le

sitúa con más diputados que UCD.

Zaragoza: Carlos SANTOS, enviado especial

Adolfo Suárez ya se atreve a hacer cuentas, tanto en el terreno del dinero como en el terreno de los votos.

Los últimos sondeos electorales que maneja su partido dan cifras superiores a las de UCD y continúan

reflejando una tendencia ascendente.

Según estos sondeos, el Centro Democrático y Social (CDS) tiene diputados «seguros» en varias

provincias: Madrid, Asturias...; en otras, solamente le faltan «unas décimas» para conseguirlo.

Los sondeos indican, sin embargo, una contrapartida amarga para el duque: el 17 por 100 de los votantes

potenciales cree que sigue en UCD. En consecuencia, el jefe central de la campaña electoral es el de

siempre: lograr que se identifique la imagen de Suárez con las siglas del CDS.

Cambios

Con estos datos en el bolsillo, el duque viajó ayer a Aragón. Zaragoza es una de las provincias en que la

quiniela electoral suarista pone «un uno» fijo: Escudero. Las expectativas son inferiores en Huesca. La

amable figura del ex diputado León Buil se enfrenta con una difícil competencia, un ex ministro muy

conocido en la provincia.

Poco a poco, a medida que se desarrolla la campaña, las cosas van cambiando para Adolfo Suárez:

aumenta el número de periodistas que lo acompañan, se alarga en varios coches la caravana, se multiplica

el número de asistentes a los mítines.

También se nota que las arcas del CDS comienzan a salir de la desolación: hay vallas, megafonía, carteles

de colores, encendedores con las siglas del partido...

Parece que los últimos intentos del duque en el terreno financiero (el día 7 por la mañana, y el día de la

Virgen del Pilar) empiezan a dar resultados. Lo comentaba ayer, en serio y en broma, el propio in-

teresado: «Acabamos de dar un buen pellizco.»

Por otra parte, comienzan a hacerse notar las que pudieran llamarse «bases suaristas». Ayer, por primera

vez, un grupo de fans acudió a recibirlo al aeropuerto, a primera hora de la mañana. Hubo de todo:

pancartas, chicas vestidas de verde y negro, paraguas decorados que en nada tienen que envidiar a los de

Fraga. Don Manuel, por cierto, salió de Zaragoza en el mismo instante que llegó Suárez.

Tejero

En sus intervenciones públicas sigue despertando especial interés la cuestión militar. La candidatura de

Tejero al Parlamento, aún caliente, era ayer el tema del día. El duque la valoró con estas palabras:

«Espero que Tejero pase en la cárcel los treinta años de su condena. Y creo que se ha de modificar el

Código Civil para evitar que se repita una situación como la actual. »

Por lo demás, Adolfo Suárez evita el enfrentamiento verbal con otros políticos, aunque anteayer no se

privó de decirle a Fraga: «Tiene tantas cosas en la cabeza que no le cabe el sentido común.» Alguien le

preguntó si le preocupa la entrada de Calvo-Sotelo en la campaña electoral. «A mí, desde luego, no me

preocupa en absoluto —contestó—; eso a quien habría que preguntárselo es a Landelino Lavilla.»

Con el partido del Gobierno, no obstante, el CDS exhibe a diario una lista de agravios. El último lo contó

ayer Suárez: «La última nos la han hecho en Avila. Hoy había una corrida de toros y, al parecer, los

toreros pensaban brindarle sus faenas. Se han enterado y, naturalmente, la corrida quedó suspendida.»

El burro

La capacidad metafórica de los machos dio aver lugar a diálogos ocurrentes y sustanciosos. Un es-

pontáneo, en Alcañiz (Teruel), propició esta conversación:

— Cuando usted estaba encima del burro tenía a su alrededor muchos amigos. ¿Qué ha pasado con ellos?

¿Por qué se han quedado cuando usted se apeaba?

—No lo sé... será porque les gusta.

— Ya usted, ¿le gusta estar encima del burro?

—No, a mí no, a mí no...

Y, a falta de burro, Suárez se montó en su Peugeot 505 que le habían prestado sus amigos de Zaragoza y

continuó la vuelta a Aragón: 400 kilómetros, catorce horas de prisas, tres mítines, dos ruedas de prensa...

le quedó tiempo incluso, a primera hora de la tarde, para escaparse sin fotógrafos, sin periodistas y sin

algunos de los miembros de su escolta, a la basílica del Pilar con intención de rezar un rato.

 

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