Autor: Carrasco, José Bernardo. 
   No al divorcio     
 
 Pueblo.    19/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

NO AL DIVORCIO

Señor director:

Vengo leyendo en PUEBLO ciertos trabajos a favor del divorcio y no puedo por menos que replicar al

tema por la trascendencia que encierra.

Ante todo, me admiran los pueriles e inconsistentes argumentos que se proclaman —incluso por personas

que se tienen por inteligentes, cultas y sesudas— para justificar el divorcio. Y no es para menos, puesto

que justificar algo que es antinatural y antitodo no deja de ser curioso.

Si me apura —y habría que apurarme mucho — , puedo entender que dos personas casadas decidan libre

y excepcionalmente vivir separadas, siempre que no sea para unirse con otra, y con autorización de la

Iglesia si son cristianas, puesto que hay que ser consecuentes con la fe.

Pero ¿o que de ninguna manera puede al debe permitirse es que un Estado — usurpando derechos que no

te corresponden tenga la osadía de legislar sobre algo que pertenece única y exclusivamente a la intimidad

de la vida conyugal. De seguir así, llegará el día en que e. Estado nos programará lo que hemos de comer

a lo largo e cada jornada e incluso nuestros pensamientos; es decir, nuestra libertad.

Ni la monogamia ni la indisolubilidad del matrimonio son inventos del hombre, sino leyes divinas.

Huyamos, pues, de la osadía de retar a Dios.

En la seguridad de que autorizará la publicación de esta carta, reciba el atento saludo de

José Bernardo Carrasco Estrella Polar, 16, quinto. Madrid 30

 

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