Autor: ;Juan, José Vicente de. 
 La política científica, a examen. 
 Desequilibrio entre la investigación básica     
 
 Madrid.    09/06/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

INVESTIGACIÓN

CIENCIA

TECNOLOGÍA

Desequilibrio entre la investigación básica y la aplicada y de desarrollo

Si hemos de creer a la Comisión de Investigación Científica y Técnica del Plan de Desarrollo, los tres

amplios objetivos de la investigación son: hacer avanzar las ciencias y humanidades en sus numerosas

ramas, formar personal y desarrollar la tecnología en sus múltiples implicaciones. De acuerdo con ello,

los tipos de investigación discurren desde la fundamental, a la aplicada y de desarrollo.

La investigación fundamental, también llamada básica y en algunos casos pura, tiene como objetivo

esencial, a medio y largo plazo, contribuir a ampliar, .intensificar y aclarar todos los campos de la Ciencia

sin otras- implicaciones inmediatas. Lo cual no excluye que esta búsqueda desemboque en

importantísimas aplicaciones, lo que sucede con frecuencia.

La investigación aplicada, a veces llamada investigación técnica, tiende a la resolución de problemas; o al

desarrollo de ideas, a corto o medio plazo, dirigidas a conseguir innovaciones, mejora de procesos o

produciones, incrementos en calidad y productividad, etcétera.

La investigación de desarrollo puede decirse que implica 1a puesta en práctica, mediante los diseños

adecuados, de los resultados de la investigación aplicada, ya sea en la mejora de procesos convencionales

o en procesos nuevos, mediante el paso intermedio en muchos casos a escala de planta piloto, estación

experimental, etcétera. En general, tiene lugar preferente en el seno d« las industrias u organizaciones de

cualquier tipo que vayan a ser sus inmediatos beneficiarios.

Actividades

Factores imprescindibles para todos los, tipos de investigación Rescritos son la información y la fácil

transferencia de resultados, a efectos de ahorro dé esfuerzos y tiempo y en evitación de que se sean

asimiladas técnicas que en la actualidad no sean ya de vanguardia, (1).

Distribución de los gastos

Las inversiones en investigación en España representen el 0,2 por 100 del Producto Nacional Bruto, igual

al dedicado por Grecia, mientras que la media del porcentaje del P. N. B. dedicado por los países

europeos a estas actividades es del uno. (ver MADRID 2-VI-70, pág. 13). Los gastos de nuestro país en

investigación ascendieron en 1967 a 3.182,5 millones de pesetas. (2). Su distribución entre los tres tipos

de investigación se refleja, en el cuadro adjunto:

Gasto total Relaciones

Actividades Gasto total Relaciones

Investigación Básica....., ... ... ... 757.7 1,0

¡Investigación Aplicada ... ... ... ... 1.515.4 2,0

Investigación de BesaríoUo ... ... ... 909,4 1,2

TOTAL ... ... ... ... 3.182,5 -

Fuente: II Plan de Desarrollo. Comisión de Investigación Científica y Técnica, página 17.

Si se toma la cifra correspondiente a la investigación básica como la unidad, resulta 2,0 para la

investigación aplicada y 1,2 para la investigación de desarrollo. Mientras que la relación que considera

óptima 1a Comisaría del Plan es de 1:3:10, y el Gabinete de Política Científica del Ministerio de

Educación, y Ciencia, 1:2:5, Estas cifras indican la falta de ínteres investigador que pgr lo general se

manifiesta en la industria, a quien compete Ta investigación de desarrollo, que resulta, según el patrón

que se adopte, 5 ó 10 veces inferior a lo que correspondería.

El contexto europeo

Queda, pues, patente que la distribución de actividades e inversiones entre estas tres formas de

investigación se encuentra en España lejos de ser óptima, con escasez de medios en la investigación

básica, (Un relativo atraso en la investigación aplicada, y un claro estrangulamiento de la investigación de

desarrollo (3).

El cuadro muestra que, salvo Chipre y Suiza, España es el país que de los gastos, de investigación dedica

menor porcentaje a la investigación de desarrollo.

Organismos gubernamentales

Los organismos gubernamentales responsables en principio de elaborar e impulsar la política del

Gobierno en el dominio de la investigación científica y técnica son los siguientes:

1. La Comisión Delegada de Política Científica (4) que tiene la responsabilidad de asegurar la

coordinación de las medidas tomadas por los diferentes Ministerios en relación con la investigación

científica, la elaboración de planes y acciones de gran envergadura, así como la promoción y

coordinación necesaria gara e! desarrollo eficaz de k? actividades de interés nacional desplegadas por las

instituciones gubernamentales y por otras organizaciones públicas o privadas encargadas de la

investigación. Ningún elemento permite saber cómo ha trabajado la citada Comisión Delegada.

2. El máximo órgano de consulta es la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica (5),

cuya, competencia se extiende a todos los dominios de la investigación y que abarca a representantes

4? todos, los Ministerios o entidades interesadas. Su actuación ha dependido casi exclusivamente de

la buena voluntad de los organismos representados en su seno para la preparación de los documentos,

sobre la base de los cuales ha intentado trabajar.

3. La Comisaría del Plan de Desarrollo, cuya competencia en estos dominio ha sido encomendada a su

Comisión de Investigación Científica y Técnica, que prácticamente se identifica con la anterior Comisión

Asesora.

4. El Ministerio de Educación y Ciencia, como responsable de la formación del personal y del que

dependen las Universidades, Escuelas Técnicas Superiores y Consejo Superior de Investigaciones

Científicas. Dentro de este departamento ministeria1 existe una Dirección General de Enseñanza Superior

e Investigación, de la que depende, la Subdirección General de investigación Científica y Coordinación;

Por otra parte, y dependiente de la Secretaría General Técnica, se encuentra el Gabinete de Política

Científica y el de Cooperación Técnica Internacional. El primero de ellos es quien prepara en la

actualidad el Libro Blanco de la Investigación, que parece señalar eí comienzo de una nueva etapa en la

que el Ministerio de Educación y Ciencia emprende la tarea de asumir las responsabilidades y las

prerrogativas que le corresponden desde 1966, fecha en que el Ministerio recibió el nombre de Educación

y Ciencia, poco después de la II Conferencia de Ministros de la Ciencia de la O. C. D. E.

Los planes de desarrollo

El análisis crítico del lugar que ocupa en el cuadro del I Plan de Desarrollo la investigación continúa

siendo en gran medida válido para el II Plan. El informe conjunto M. E. C. O. C. D. E. decía que en el

interés concedido por el Plan de Desarrollo Económico y Social a la investigación científica y al papel

que ella podría y debería jugar en la expansión económica de España quedaba en una mera declaración

de intenciones y no había sido seguida de aplicación concreta alguna.

El informe citado añadía que si se quisiera insertar verdaderamente la investigación en la vida economica

de la nación haría falta comenzar por integrar plenamente a los hombres de ciencia en el trabajo mismo ¿e

ja preparación del Plan de Desarrollo en su conjunto. Ello implicaría tomar dos series de medidas

complementarias:

Por una parte colocar a los científicos en el seno de cada una de las diferentes Comisiones, acortando las

distancias que separan todavía la investigación de la industria. Y de otra, el establecimiento de un

verdadero diálogo entre las Comisiones verticales y ía Comisión de investigación Científica.

Este diálogo no ha tenido lugar. Los científicos no han sido asociados a los trabajos de las Comisiones

verticales y se les ha limitado al examen de los problemas de la investigación, aislándoles de la estrategia

de conjunto del plan. Como consecuencia ha faltado un criterio y una metodología común para la

determinación de las necesidades económicas de los grandes centros e investigación.

´ Cabría preguntarse si el origen de estos fallos no se encuentra en la falta de una definición clara del tipo

de país que se quiere hacer de España de aquí a diez o quince años.

Miguel Ángel Aguilar y José-Vicente de Juan

(Los anteriores trabajos de esta serie se publicaron en MADRID, 2-VI-70, pág. 13, y 4-VI-

70, pág. 12)

(1) II Plan de Desarrollo Económico y Social.Comisión de Investigación Científica y Técnica, pág.

11. Presidencia del Gobierno.

(2) Según la "Encuesta sobre actividades de Investigación científica y Técnica en España en 1967",

pág. 85, realizada por el Patronato Juan de la Cierva del C.S.Í. C., de la cifra de 3.837,7 millones

para los gastos de investigación.

(3) Resumen Nacional de la situación presente y de las perspectivas dt. la política científica en España.

Ministerio de Educación y Ciencia. Secretaria General Técnica. Gabinete de Política Científica, pág. 43.

(4) Creada por decreto 893/ 1963, d« 25 de abril. ("B. O. E." de 3-V-63.)

(5) Creada por decreto de 7-II-1958.("B. O. E." de 15-II-58.)

 

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