Autor: Iglesias, María Antonia. 
 Sánchez Agesta, ex rector de la Universidad Autónoma. 
 La Universidad de Somosaguas se inicio sin compromisos     
 
 Informaciones.    16/09/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

Sánchez Agesta, ex recta de la Universidad Autónoma:

"LA UNIVERSIDAD DE SOMOSAGUAS SE INICIO SIN COMPROMISOS"

Por María, Antonia IGLESIAS

La reciente dimisión del profesor Sanchez Agesta como rector de la Universidad Autónoma de Madrid

plantea una serie de interrogantes respecto a continuidad en todas sus dimensiones de esta, experiencia de

renovación académica que en el presente curso suplirá su quinto año de existencia.

En este sentido, la conversación que hemos mantenido con el profesor Sánchez-Agesta es,

fundamentalmente, un amplio resumen de las realizaciones de la universidad Autónoma desde sus

comienzos. El momento universitario español, los temas que hoy son problema de cara al comienzo de un

nuevo curso académico, han sido también brevemente analizados por Sánchez-Agesta en sus

declaraciones a nuestro periódico.

No ha querido hablar nuevamente el profesor Sánchez Agesta del tema de su reciente dimisión, por

entender que ya ha explicado sobradamente las razones que le impulsaron a abandonar el cargo.

—Profesor Sánchez Agesta, ¿podría usted hacer ahora un balance de lo que ha significado la Universidad

Autónoma como intento de renovar desde la base las circunstancias y conceptos de la vida académica?

—No se ha inventado nada excepcional. Se ha aprovechado la situación de una Universidad que no tenía

compromisos en el momento de su nacimiento para poner el acento en algo que sienten todos los

universitarios, pero que no todos tienen ocasión de realizar. Ha sido la obra de todos, y especialmente de

un equipo de decanos y profesores llenos de ilusión y con una entrega abnegada... Puestos a hacer un

balance, habría que contar algunos saldos positivos, que le enumero casi telegráficamente:

Se inició la Universidad en Julio de 1968, en instalaciones provisionales, y en 1968-69 hubo un millar de

alumnas en sus aulas. El próximo curso 1972-73, con las enseñanzas casi completas, tendrá 9,000

alumnos. Este desarrollo se realiza normalmente en un plazo de 25 a 50; se ha tenido que afrontar en sólo

cuatro años.

La Universidad Autónoma ha sido un ámbito de vida en el que el profesor y el alumno tienen, en la

medida de lo posible, su medio de trabajo y una estancia continuada. No es un lugar a donde se va unas

horas, sino donde se está y se vive.

Se ha establecido una fecunda coordinación a gran escala de la Universidad con hospitales y otras

instituciones y empresas que tenían un interés en la investigación y en la docencia. De ello quedan frutos

sensibles en la Facultad de Medicina y en la Facultad de Ciencias.

Se ha humanizado la relación de los alumnos y del profesor, procurando que el alumno se interesara por

la empresa universitaria, y que en este contacto obtuviera una madurez humana. Bastantes alumnos, como

becarios especiales o como representantes de sus compañeros, han colaborado en las tareas de la

Universidad. • Se ha propuesto una pedagogía objetiva, qué; pone al alumno en contacto directo con la

realidad y con trabajos y lecturas complementarias.

Se ha procurado que los profesores españoles establecieran contacto con otros Centros y Universidades

extranjeras con una política de ayudas que les permitiera ampliar su formación.

Se han recuperado para la Universidad española, de acuerdo con la política del Ministerio, valiosos

profesores que habían emigrado a otras Universidades; extranjeras. : Se han incorporado a la Universidad,

dé acuerdo con las indicaciones del Ministerio y de la nueva ley de Educación, mediante contrato, a

investigadores o estudiosos que no estaban incorporados a los escalafones oficiales de la enseñanza.

—¿Cuáles han sido los principales problemas con los que ha tenido que enfrentarse la Universidad

Autónoma de Madrid?

—Claro está que un balance debe contar lo positivo y lo negativo. No sugeriré nada que se refiera, por

razones obvias, a fallos humanos, pero sí a algunas circunstancias que han constituido el riesgo, hasta

cierto punto calculado, del desarrollo de la Universidad. También se las indico telegráficamente:

La Universidad se ha visto obligada a aceptar un número mayor de alumnos del que correspondía a su

desarrollo natural; prácticamente, ha duplicado cada año los alumnos que recibía.

La Universidad ha estado también sometida a la presión de un medio tan complejo como Madrid, lleno de

inquietudes políticas, de impaciencias y en un momento difícil de crisis internacional de 1a s instituciones

universitarias.

Con ese crecimiento desorbitado fiel número de alumnos, ha sido necesario recurrir a veces a un

reclutamiento de personal docente, que aunque siempre era valioso, carecía a veces de la experiencia y la

madurez que dan largos años de enseñanza. Para cinco Facultades y mas de seis mil alumnos en el curso

pasado, sólo se disponía de poco más de dos docenas de profesores, procedentes del Cuerpo de

catedráticos numerarios.

Ha sido al principio una Universidad peregrina e itinerante, con instalaciones provisionales; después ha

tenido que instalar cuatro Facultades en unas instalaciones no terminadas, admirables desde algún punto

de vista, pero inadecuadas y necesitadas de reforma desde atrás.

El Ministerio ha sido generoso, pero por ser una Universidad nueva y que el año próximo tendrá tantos

alumnos como la más numerosa de las Universidades de provincias, los recursos quedaban siempre

cortos. Era una Universidad descapitalizada, sin bibliotecas, sin Instalaciones de laboratorios; en fin, sin

todo eso que tina Universidad va acumulando en decenas de años y que en esta Universidad ha sido

necesario medio improvisar en cuatro cursos.

De la Universidad Autónoma pasamos al tema de la universidad española como problema. El profesor

Sánchez Agesta resume así la situación:

—A mi juicio, el problema más grave con el que se enfrenta la Universidad española es, sin duda alguna,

al de la falta de profesorado. El Cuerpo de catedráticos apenas ha, aumentado en un 20

por 100 en relación con el que existía hace cincuenta años. La población escolar, en cambio, se ha

multiplicado por diez, esto es, ha crecido en, un 1.000 por 100. Hay un desequilibrio de medios docentes

que constituye la sombra más importante del porvenir de la Universidad española. Además, el número de

Universidades en estos últimos cinco años y en los cuatro próximos va a saltar de 12 a 22, sin contar con

las Facultades que se han establecido en ciudades distintas de la capital del distrito y los Colegios

Universitarios. Y en último terminó, lo más importante es una Universidad, junto a los edificios y las

instalaciones, son los profesores que enseñan.

—Habla usted, profesor Sánchez Agesta, de la masificación como uno de los problemas más graves que

hoy tiene planteados nuestra Universidad... ¿Cuál es su criterio sobre ese otro problema, él de la inflación

profesional, derivado en parte del anterior?

Señor Sánchez Agesta.

—Hace falta una seria labor de investigación y de orientación que impida que se congestionen algunos

estudios, que puedan ser sugestivos, pero que no tiene una proyección profesional clara y que oriente las

vocaciones. Desde el punto de vista subjetivo, la Universidad estableció desde su nacimiento un servicio

de orientación que eí curso pasado atendió varios miles de consultas. Pero es necesaria una información

objetiva y una articulación de nuevos títulos profesionales. No se traía de «imponer» enseñanzas. Bastaría

utilizar la información:, la persuasión o el estímulo hacia esas enseñanzas que exige la sociedad española.

Posiblemente habría quizá que elevar la matrícula de ciertas enseñanzas y becas a los estudiantes que se

orientaron hacia otras profesiones que necesita nuestra sociedad. —El tema cíe la politización de la

Universidad española es quizá uno de los más discutidos en el momento actual y desde muy distintos

puntos de vista. ¿Cuál es su personal criterio sobre este tema?

—La Universidad, como la Juventud española, no está politizada, sino más bien despolitizada. No es una

paradoja Ante los conflictos académicos o extraacadémicos, la gran mayoría de los estudiantes —y esto

no son impresiones personales, sino datos objetivos fundados en una , encuesta que se ha hecho

sistemáticamente todos los años en la Universidad Autónoma— se desentienden y adoptan una actitud

pasiva o de inhibición.

—Sin embargo, y sobre todo a niveles extrauniversitarios, el tema de la subversión política en la

Universidad parece ser la- explicación generalizada de los problemas. ¿Qué opina usted al respecto?

—La tarea fecunda, pero difícil, es dar a la Juventud una verdadera educación cívica, con una consciencia

dé sus derechos, de sus responsabilidades y de sus deberes, de sus posibilidades y de sus limitaciones.

Esta era precisamente la tarea en la que estábamos empeñados en la Universidad Autónoma...

16 de septiembre de 1972

 

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