Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
   Barcelona: el rector viene a Madrid para exponer sus problemas     
 
 Informaciones.    18/09/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

BARCELONA: EL RECTOR VIENE A MADRID PARA EXPONER SUS PROBLEMAS

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 18. — Quizá de los resultados que puedan obtenerse de la visita del rector de la

Universidad de Barcelona. doctor Caballero, aJ ministro de Educación y Ciencia, dependa la continuidad

de aquél al frente de su cargo, según ha publicado «La Vanguardias. Durante él dia de hoy el doctor

Caballero se encuentra en Madrid, acompañado de los vicerrectores, doctores Gomá y Ribas, y habrá sido

recibido por el titular de Educación y Ciencia.

Según las fuentes utilizadas por el citado periódico —que coinciden con las noticias «rué en tal .sentido

han llegado a este corresponsal— el doctor Caballero habrá planteado al señor Villar Palasí «serios

problemas de Índole económica, muy particularmente los que se refieren a dotaciones para nuevo

profesorado», que gravitan sobre la primera institución cultural de Cataluña. El profesor Caballero ha

declarado recientemente a periódicos locales que para él las cuestiones de tipo económico que afectan a la

Universidad barcelonesa, son mucho más graves que las de índole política.

Y aunque hace pocos días circuló el rumor de que el doctor Caballero había presentado la dimisión y

aunque posteriormente el propio interesado no desmintiera (ver INFORMACIONES de 15 de

septiembre). Nuevamente tal posibilidad se baraja insistentemente en medios universitarios y

periodísticos de aquí. Incluso han comenzado a sonar los posibles «rectorarles». Un nombre sobresale en

este sentido: don Domingo Ruano Gil catedrático de anatomía general de la Facultad de Medicina, que

durante la gestión del doctor García Valdecasas —pródiga en incidentes— ocupo «í puesto de vicedecano

de esa Facultad, destacando por sus dotes de ductilidad a la hora de afrontar reivindicaciones

estudiantiles. Claro que todo esto queda supeditado muy posiblemente a la referida visita a las primeras

jerarquías nacionales en Educación Sin embargo, «La Vanguardia» afirma que el actual rector ha

manifestado a uno de sus redactores que la dimisión es «imprevisible» lo cual —unido a las dificultades

económicas— ha desatado otra vez el rumor.

Por su parte, el doctor don Vicente Villar Palasí —hermano del ministro y rector de la "Universidad

Autónoma— ha concedido unas amplias e interesantes declaraciones al vespertino «Tele-Exprés». El

doctor Villar se ha apresurado en las mismas a negar cualquier posible dimisión: «No dimitiré», ha dicho

al periodista Josep M. Soria. Y las razones aducidas son las siguientes: «Porque creo que estoy haciendo

una labor útil, porque creo que tengo cuerda para rato y porque me molesta seguir la corriente».

El hermano del ministro no oculta su preocupación tras la reciente suspensión de tos Estatutos de las

Universidades madrileñas: «A mí me han causado un fuerte impacto. Lo lamento profundamente. En

orden a nuestras perspectivas, deseo >jue no nos ocurra a nosotros. Poca autonomía hemos obtenido, y

mucho nos ha costado, y si en lugar de ampliarla la perdemos...».

Es crecimiento de esta Universidad —que pronto comenzará a funcionar definitivamente en Bellaterra, en

San Cugat del Va11é s— ha sido verdaderamente espectacular. Para este curso se prevé que el número de

alumnos oscilará sobre los 12.000. Curso tras curso, desde hace tres años, en que fue creada, la Autónoma

ha mantenido un incremento numérico del 100 por 100. El número de profesores llegará en 1972-73 a los

500.

En lo que respecta a este capitulo, el periodista interroga al rector acerca, de los profesores apartados de la

docencia, a lo que responde e1 doctor Villar negando rotundamente esa supuesta circunstancia: «Todos

los que estaban han sido aceptados. De los nuevos, estamos pendientes de lo que dicten en Madrid...

Además, en esta Universidad hemos practicado una política de apertura que creemos que no ha dado

malos resultados... Por otra parte, cada profesor tiene sus ideas y allá cada uno con las suyas, mientras no

perturben el orden académico.» Y el rector añade una observación, acaso poco frecuente: «Y terroristas

no hemos tenido ninguno, por descontado. Y aunque rio «s este el caso de mi Universidad creo que un

profesor de extrema derecha puede ser muy bien más terrorista que uno de izquierdas. En este caso, no

cuentan las ideologías, sino la actitud universitaria.»

¿Cómo prevé el doctor Villar Palasí el transcurso del curso académico ya en puertas? Su diagnostico es

este: «Un año duro, cuyos únicos instrumentos son los de siempre: No creer en la política de la fuerza,

comprensión hasta más allá óe lo exigible, no romper jamás los vínculos y paciencia.» Y que el año, sera

duro lo dice el máximo responsable de un centro que, hasta el presente, se ha caracterizado por su relativa

calma, hasta el punto que, como el propio doctor Villar recoge en sus manifestaciones, los estudiantes lle-

garon a calificar a la Autónoma con este lema: «Isla democrática de papá Villar.»

 

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