Hay que reparar el desgarro social que traba la unidad de conciencia de la universidad y de la vida espiritual española  :   
 Discurso del ministro de Educación Nacional en la apertura de la Universidad de Granada. 
 ABC.    08/10/1958.  Página: 49-50. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

A B C MIERCOLES 8 DE OCTUBRE DE 1958.

HAY QUE REPARAR EL DESGARRO SOCIAL QUE TRABA LA UNIDAD DE CONCIENCIA DE

LA UNIVERSIDAD Y DE LA VIDA ESPIRITUAL ESPAÑOLA

Discurso del ministro de Educación Nacional ea la apertura de curso de la Universidad de Granada

EL SR. RUBIO INAUGUR.O DESPUÉS VARÍAS INSTALACIONES UNIVERSITARIAS

Granada,7. E1 ´acto de apertura del/ curso académico en la Universidad fundada por Carlos V, y,que

figuraba en el pro grama del IV ´centenario dé la muerte dtl emperador, ha revestido ´solemnidad y

brillantez extraordinarias.

Llegó el ministro de Educación Nacional, señor Rubio, a la plaza de la Universidad, y una compañía dé

Infantería con bandera y música; le rindió los honores correspondientes´. Fue recibido "ppr :´el; rector y

decanos de las´ cinco Facultades/ y; pasó al salón rectoral, en el que- -se encontraba, .ya el ministro´dé

Instrucción Pública de Austria, los embajadores de este país y de los Estados Unidos en .España, rectores

y • representaciones de Universidades españolas, europeas y americanas, los directores generales de

Enseñanza Universitaria y de Enseñanza Técnica de España y los dos directores del Ministerio´ de

Instrucción Pública de Austria, las primeras autoridades granadinas, el claustro de profesores de esta

/Universidad y de los Centros que de ella dependen, y destacados intelectuales de-Alemania, Austria,

Bélgica, Bolivia, Brasil, Colombia, Perú, Chile, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos,

Francia, Filipinas, Guatemala, Holanda, Inglaterra, Italia, Méjico, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Perú.

Luego los catedráticos, embajadores, autoridades y ministros, se trasladaron,. en comitiva bajo mazas al

paraninfo donde había de celebrarse el´, acto inaugúral del - curso. Presidió el ministro de Educación

Nacional español, acampañado de su colega austríaco, del rector de la Universidad.´:y de las primeras

autoridades civiles y militares de Granada.

Después de unas palabras´ del señor Palomares,´ jefe del S. E. U. , pronunció el discurso de apertura el

catedrático de la Facultad de Letras, señor Seco de Lucena, acerca de "Investigaciones sobre el

romancero; estudio de tres romances fronterizos".

-´. Posteriormente sé dio lectora por sus respectivos representantes —eí .embajador norteamericano lo era

de la .de. Harward—-a los mensajes de adhesión al centenario de Carlos V de ías Universidades de

´Salamanca, .París, : Valladolid, Heidelberg,; Wurzburg, Poitiers, Frankfurt, Colonia, Oviedo, Burdeos,

Zaragoza, Valencia, Santiago de Compostela, Barcelona, Sevilla, Madrid, Estrasburgo, Harward, La

Laguna y Murcia. También :han enviado mensajes análogos las de Berlín, Ginebra, Zurich, Lieja,

Bruselas, Oxford y Milán.

Á continuación se procedió a la aprobación, e investidura de doctores honoris causa, .de acuerdo con el

"protocolo ritual de esta Universidad, que data de 1542, ,a los profesores Peter Dassow, Robert Ricard

.y Henrich A. Rommen. Fueron padrinos los decanos de las Facultades de Letras y Derecho, señores

Orozco Díaz y De la Higuera Rojas.

Después de prestar juramento, se impusieron a los nuevos doctores la birreta, y el anillo, de oro, .y

leyéron los tres su discurso de investidura.

Habló a continuación ,e! rector de ía Universidad de ´Granada, señor Sánchez Agesta. Comenzó

expresando su gratitud al ministro de- Educación y a los representantes de las otras Universidades, e

.hizo- especial mención del Gobierno, austríaco, que ha enviado para que le represente. :en estas

conmemoraciones^ .del centenárió a su ministro de Instrucción Pública.: Recordó cómo se dirigió un-

mensaje a .todas las ´.Universidades, pidiéndoles palabras de recuerdo y homenaje ´al fundador, de la de

.Granada, Carlos V, y las respuestas fueron muy gratas. Manifestó que el Emperador fue el aglutinante de

esté encuentro que justifica: el actual. -La sola evocación de su nombre ha sido suficiente: para

convocarnos a todos, y esto quiere decir que Carlos V y sus´ empresas, a una y otra orilla del. Atlántico,

son un claro símbolo,, de ese fondo común de una civilización- y una -cultura cristiana en que estamos

vinculados por encima de las diferencias de lenguas, de raza, de nacionalidad y hasta de intereses

´políticos.´

DISCURSO DEL MINISTRO DE EDUCACIÓN NACIONAL

A continuación ei ministro de Educación Nacional pronunció un importante discurso.

"En las piedras :del Alcázar, y.eri la continuidad secular de su Universidad—dijo el ministró—tiene

Granada una doble memoria del Emperador, que ojalá fuera siempre para ella lo que toda memoria debe

ser: un punto de partida y una acumulación de energía histórica.

El secreto de la eficacia histórica de aquella Universidad ..del siglo XVI y del complejo espiritual y social

en que estaba inmersa.:radica en la´ interior unidad de la conciencia, unidad tanto más valiosa cuanto que

era insólita .en la época del Renacimiento. España, que en otras coyunturas históricas, se nos ha

aparecido como uria/ cómúnidad espiritual en trance de desgarramiento y de rebelión, contra sí misma,

vive su época Imperial apenas sin conmociones traumáticas; la Edad Media encaja con perfecta

naturalidad en lá Moderna, y no podríamos precisar dónde acaba la una y empieza la otra. Las ideas

filosóficas, las formas artísticas, los usos sociales son .objeto de una asunción y de una recreación

poderosas ; son objeto -de un efectivo acto de entrega o tradición, en el sentido •que el Derecho .romano

da. a esta palabra."

"Siempre, de un modo o de ,otro continuó diciendo—, estamos obligados, a actualizar nuestro pretérito,

próximo o remoto, pobre o rico. Si nuestro siglo XVI supo asimilar con perfecta naturalidad nuestra Edad

Media, deberíamos nosotros, españoles del siglo xx, asimilar también con perfecta naturalidad nuestra

Edad Moderna. Nótese que repito y subrayando toda fuerza esa .expresión de -"perfecta naturalidad".

La."asimilación del pasado cultural por parte de .una comunidad tiene, algo de función biológica, y como

todas las funciones biológicas., está confiada al tiempo y no tolera aceleraciones artificiales. Muchas

veces ocurre (pongamos el dedo en la llaga) que retardamos la comprensión y asimilación de. lo bueno

que puede tener un determinado escritor o una .determinada corriente ideológica por el simple hecho, de

pregonar demasiado la necesidad de esa comprensión. Planteamos demasiado a flor de piel, por un exceso

de conciencia y de autoanálisis colectivo, un proceso que, normalmente, se cumple sin ruido, en la

sombra, al compás del desarrollo espiritual de la nación. Le quitamos, en suma, ese ingrediente

indispensable de naturalidad y -el resultado es que et proceso asimilador se paraliza o se desvía, e incluso

provocamos la reacción contraría.

No creo que sea bueno, en general, que las naciones y las culturas nacionales se psicoanalicen demasiado;

hay qae dejar al tiempo su ´indispensable misión,.y ai trabajo y al silencio, que cumplan su obras" La

vinculación continua.y áspera,, aunque a menudo brillant´e,´ sob,fe nuestras deficiencias colectivas parece

que nos releva con demasiada frecuencia de 1°. qu€ constituye su principal remedio: el trabajo callado y

fecundo´:-el cumplimiento cotidiano- del deber ´personal y profesional. Sobre todo, si. tenemos en cuenta

que una gran parte cíe esas deficiencias que nos irritan son reflejo casi fatal de una estructura social

imperfecta, y que,´por tanto, sólo a.través de uria profunda reforma de esta estructura social se pueden

superar. Es ingenuo creer hoy día, por ejemplo, que las imperfecciones y atonías de la vida intelectual de

España .sean susceptibles de una solución directa, a fuerza de prédicas lucidas o de medidas

administrativas milagrosas. La vida intelectual de un país es, en gran parte, función de su entera vidá

social

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La minoría universitaria, por-;-de pronto, se recluta entre la población alfabetizada y culta; y si resulta

que esta población alfabetizada y culta :es relativamente exigua—es decir, no coincide, como debiera, con

la totalidad del país—, no podrá por menos de; resentirse de ello aquella minoría universitaria. Los

universitarios españoles" debemos percatarnos con toda, crudeza—aquí me parece que el autoanálisis no

es" inoportuno,´ porque en esta materia, desgraciadamente, no solemos ejercitarlo—de´ que somos un

pequeño grupo espumado en una 1 nación d¿ treinta millones de ´habitantes que todavía no está

convertida en una nación culturalmente plena, es decir, que todavía rio está formada; por treinta millónes

de personas cultas, cada una,en su grado, decorosamente dotadas en el aspecto económico y

profesionalmente capaces. Nuestras actividades intelectuales, .nuestras conferencias, nuestros libros son

gesticulaciones que hacemos sobre ese´ trasfondo de una sociedad, nacional aún inmadura. No es, pues,

raro que tales gesticulaciones tengan a veces algo de tramoya ,o irrealidad.

Me estoy refiriendo a un problema que´, como no se os oculta, es enormemente complejo. Por su anverso,

este problema es espiritual y moral; por su reverso, es un problema económico. Y. la solución, como eí

problema, tiene también .dos cara: una se llama industrialización y la otra .escolarizáción. Ambas tareas

•están en conexión indisoluble-, y desde hace veinte años las venimos, asumiendo con prometedora

regularidad;-y si alguien de buena voluntad niega o.pone en duda1 esa regularidad, estimo que debe

atribuirse a un explicable efecto de reacción, provocada por el pensamiento de cuanto llevados de nuestro

énfasis nacional solemos ponderar tópica y reiterativamente.. Pero una manera como ,otra cualquiera de

incurrir., en el tópico es desconocer la evidencia que debajo del tópico suele albergarse.

No voy a entrar ahora en el comentario detallado de ese complejo de actividades que para designarlas con

un nombre único he denominado de: escolarización. En .otras oportunidades" lo . he hecho, y en "otras lo

haré, Dios mediante, porque entiendo que en este .campo, acaso más que- en muchos otros de la

Administración Pública, son inexcusables el detalle y la recisión del dato y su exposición honrada ante el

público. Hoy .sólo quiero haceros ver que esta gran faena histórica nos afecta, en cuanto universitarios,

decisivamenté; la escólarización del país, aunque se canalice por la doble vía de la escuela primaria y de

la escuela .técnica, creará la placenta social, amplia .:—tan amplia como la totalidad nacional—de qué

nuestra Universidad debe nutrirse, bajo pena, de- .raquitismo ,e inanición.

Comencé hablándoos de Carlos V y de la .Universidad del siglo´ XVI, ejemplo- dé continuidad histórica y

de: unidad de conciencia.: Entonces, ´las .jerarquías sociales´ medievales estaban aún sustancialmente

intactas.; no había, pues, un desgarro social que operara contra1 esa unidad de conciencia. Hoy día, la

réconstrucción de una unidad de conciencia en la Universidad, y en general, en toda la vida espiritual de!

país,se ve trabada por la existencia de un desgarro, social qué es necesario reparar. La batalla por la

subsistencia, y la autenticidad de la institución universitaria se libra en la calle, fuera de sus muros- si esta

batalla se gana, los. defectos de la Universidad .se remediarán, en buena parte automáticamente. y por

añadidura.. Uría. institución, sana se autorregenera rápida y fácilmente.

Yo creo que. esta Universidad de Granada está, quizá, por ía fuerza de los motivos que presidieron su

fundación,-en~ disposición singular para comprender y vivir estas vitales sugerencias. La Universidad; de

Granada se fundó, según reza la inscripción del año 1532, que aún se conserva en la Curia Eclesiástica,

"ad fugandas infídelium tenebras"; -esto es, como gozne intelectual de los dos mundos, .musulmán y

cristiano, .que convivían, en la Granada de las "décadas posteriores :a la Reconquista. Era una

Universidad fronteriza,:.. como;.los romances,, cuya razón de -ser, profundamente social, trascendía más

allá del estricto ámbito docente. Una Universidad -fronteriza, en otro • sentido, nos hacé hoy falta; una

Universidad que se dé cuenta de que está inexorablemente colocada en una difícil situación límite, y.

de´que todas sus posibilidades históricas penden del éxito de unas tareas políticas que aparentemente, y a

los ojos de un intelectualismo abstractizante no tienen demasiado que ver con ella.

El ministro que fué muy ovacionado, declaró inaugurado el curso académico en la Universidad granadina.

INAUGURACION DE CENTROS DE ENSEÑANZA.

Don Jesús Rubio, con .los-´directores generales antés mencionados, gobernador, civil, rector de la

Universidad,.estuvo e´n la Escuela de Comercio, instalada en él viejo palacio del conde de Gabis.

Desde allí el ministro.se trasladó, al Hospital Clínico de .la Facultad .de Medicina, en cuyo centró fue

recibido por- el -director y el decano de la Facultad de Medicina y claustro de profesores. Inauguro el

pabellón médico, en cuyas obras de terminación se han invertido más de cuatro, millones y medio de

pesetas.

. Con el inaugurado hoy son. ya cuatro, los pabellones que funcionan en el Hospital Clínico, que tiene una

capacidad total para 500 camas. Queda por instalar; él de Tocologia y Ginecología, ocupado, actualmente

por´´el Sanatorio-Enfermeria Antituberculoso. —Cifra.

 

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