Remitido. 
 Informe de la Junta de Gobierno del Colegio de doctores y licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias de Madrid sobre las circustancias y hechos producidos con motivo de la convocatoria de las juntas generales extraordinaria y ordinaria del día 31 de ene     
 
 Madrid.    04/02/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

INFORME DE LA JUNTA DE GOBIERNO DEL COLEGIO DE DOCTORES Y LICENCIADOS EN

FILOSOFÍA Y LETRAS Y CIENCIAS DE MADRID SOBRE LAS CIRCUNSTANCIAS Y HECHOS

PRODUCIDOS CON MOTIVO DE LA CONVOCATORIA DE LAS JUNTAS GENERALES

EXTRAORDINARIA Y ORDINARIA DEL DÍA 31 DE ENERO DE 1970

En la sesión celebrada el día 29 de diciembre de 1969 por la Junta de gobierno del Ilustre Colegio Oficial

de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias del distrito de Madrid se acordó que, en

cumplimiento de lo preceptuado por los vigentes estatutos de estos Colegios (artículos 40 y 41), se

convocase la Junta general de colegiados el día 31 de enero de 1970, siendo precedida esta Junta general

por otra extraordinaria para tratar asuntos económicos de carácter especial.

´En cumplimiento de este acuerdo el señor secretario del Colegio solicitó en carta fecha 7 de enero del

secretario general de la Organización Sindical autorización para utilizar el salón de Asambleas de la Casa

Sindical en Madrid, calle de Lope de Vega, número 40.

No habiendo obtenido contestación el día 15 de enero y siendo preceptivo convocar la Junta con quince

días de antelación, se remitió a todos los colegiados en fecha 16 de enero una carta-circular señalando el

día 31 de enero como fecha para la celebración de esta Junta general y comunicándoles «1 orden del día

que se tratará en dicha reunión, advirtiendo que oportunamente se indicará el local en que se celebrará

este acto.

Con fecha 17 de enero se recibió comunicación del1 secretario general de la Organización Sindical,

indicando que ha dado Instrucciones al Servicio de Protocolo para que sea atendida esta petición.

Efectivamente, al día siguiente se recibió en el Colegio la llamada telefónica de dicho Servicio y quedó

fijada en firme la reserva del local, e incluso con la previsión de que fuese reservado también al día

Siguiente, día 1 de febrero, para cubrir la eventualidad de que, no pudiese agotarse el orden del día en la

sesión de la víspera.

En dos ocasiones más el secretario del Colegió entabló comunicación telefónica, con el expresado

Servicio de Protocolo, Indicándole que; sería conveniente comunicara por escrito a este Colegio la

autorización para usar el local. Contestaron que no era necesario, puesto que garantizaban con toda

seguridad que estaba reservado y pedia solicitarse el permiso gubernativo correspondiente.

En virtud de lo qué antecede se dirigió otra carta-circular a todos los colegiados el día 17 de enero,

confirmándoles la celebración de la Junta general ordinaria e indicando expresamente día, hora y lugar en

que habría de celebrarse; se acompañaba la documentación correspondiente a los temas que se habían de

tratar según el orden del día remitido anteriormente.

El día 19 de enero se envió a los colegiados otra carta-circular, comunicándoles la celebración de una

Junta general extraordinaria el mismo día 31, a las 16,30 horas, e indicando expresamente el lugar, que es

el de la sala de Asambleas de la Organización Sindical, situado en la calle Lope de Vega, número 40.

También se les acompañaba orden del día y la • documentación necesaria parar esta reunión.

Cumplidos los trámites previos necesarios, se dirigió oficio a la Jefatura Superior de Policía, solicitando

permiso gubernativo, y sé le adjuntaban circulares remitidas a los colegiados, en las que figuraba el orden,

del día de los asuntos a tratar. Desde la Secretaría del Colegio, y telefónicamente, se recabó de la citada

Jefatura autorización por escrito, que finalmente fue recogida el día 31 de enero por la mañana. En esta

autorización se hacen: constar claramente dia, hora, local y situación en donde se celebraría la Junta

general.

El mismo día en que iban a celebrarse las Juntas mencionadas, y hora y media antes de la celebración de

lías mismas, se recibieron llamadas telefónicas en los domicilios particulares de los señores decano y

secretario de alguien que dijo ser de la Jefatura Superior de Policía y para advertir que la Junta, que había

de celebrarse esa tarde, estaba suspendida. La ausencia en esos momentos de los señores decano y

secretario de sus respectivos domicilios impidió conocer la identidad del comunicante, siendo recogido

este aviso por los familiares.

A las 16 horas, y tan pronto como fue conocido este aviso, se personó la Junta de gobierno del Colegio en

los locales que habían sido cedidos, encontrándose con un anuncio escrito a máquina que decía asi:

"La Junta general de colegiados del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados del distrito de Madrid, que

había de celebrarse los días 31 de enero y 1 de febrero del corriente año, ha sido suspendida. Madrid, 31

de enero de 1970."

Junto a este anuncio se encontraba una pareja de la Policía Armada, que dijo tener órdenes de que no se

celebrara esta Junta. Como se apreciara que el aviso carecía de sello y firma, se hizo notar esta

circunstancia a la pareja de vigilancia, qué se ratificó en lo anteriormente manifestado. Se requirió la

presencia del delegado gubernativo, que no apareció, debido probablemente a lo temprano de la hora con

relación a la que debía comenzar el acto. Sé solicitó explicación al portero mayor de la Casa Sindical,

quien manifestó no saber absolutamente nada. Ante esta situación se efectuaron diversas llamadas

telefónicas a los domicilios particulares del secretario general de la Organización Sindical, del inspector

general de la misma Organización y del jefe de los Servicios de Protocolo, sin resultado- alguno, puesto

que no se encontraban en sus domicilios. En vista de ello se telefoneó al representante en Cortes por

nuestro Colegio, don Ezequiel Puig Maestro-Amado, que prometió realizar con toda prontitud las

gestiones necesarias. También se efectuaron llamadas telefónicas al Servicio de Orden Público para

advertir la gravedad de la situación, que podría dar lugar a la alteración del orden público y manifestando

que desde ese momento la Junta de gobierno declinaba toda la responsabilidad sobre lo que pudiera

suceder, debiendo recaer íntegramente sobre el autor de la orden de suspensión y exigiendo sé procediese

a la identificación del mismo. Se telefoneó también al señor jefe superior de Policía, que: se encontraba

ausente de su despacho.

Hicieron acto de presencia el delegado gubernativo y otros inspectores. Manifestó el delegado

gubernativo que no tenía conocimiento dé la suspensión del acto, mientras que los inspectores

comunicaron que tenían orden de impedir la celebración del mismo. A estos agentes de la autoridad se les

hizo ver la irregularidad de la situación, exhibiéndoles la autorización gubernativa correspondiente. Estas

autoridades realizaron diversas llamadas telefónicas, sin aclarar a la Junta la procedencia de la orden ni

los motivos de la misma. A las cinco de la tarde se personó en la Casa Sindical el representante en Cortes

por nuestro Colegio, señor Puig Maestro-Amado, comunicando que había realizado varias gestiones, y

como consecuencia de las mismas el inspector general de Sindicatos, señor Iglesias Selgas, le prometió

venir; cosa que, efectivamente, ocurrió momentos después. El señor Iglesias Selgas a su llegada manifestó

a esta Junta y a nuestro procurador en Cortes que no tenia conocimiento de quién era el autor de la

suspensión dé la Junta. Prometió realizar diversas gestiones telefónicas, para lo cual se retiró. Sobre las

seis de la tarde se presentó a la Junta un inspector, quien dijo haber telefoneado a la Jefatura Superior de

Policía, que le comunicó que el acto estaba autorizado. Instantes después vino de nuevo el señor Iglesias

Selgas para informar que no se había podido celebrar el acto por una avería eléctrica y que podría

celebrarse la Junta en el salón principal, una vez desalojado por los asistentes a una reunión de serenos

que tenía lugar en aquellos momentos. Se le preguntó por la identidad del autor de la nota de suspensión

fijada, en las puertas de acceso y declaró públicamente que era él. Se le preguntó por qué razón no estaba

sellada ni firmada, contestando que él no tenía obligación de firmar ni sellar todo lo que de orden suya se

hacia en la Casa. Ésta última escena tuvo lugar en el vestíbulo central de la Casa Sindical y ante la

presencia de numerosos colegiados, produciéndose un momento de máxima tensión, en el que él señor

Iglesias Selgas fue increpado duramente, al mismo tiempo que el señor decano del Colegio le invitaba a

formular esta declaración ante el notario del Ilustre Colegio Notarial de Madrid señor Roa, que

previamente había sido requerido por la Junta de gobierno para que levantase acta del anuncio de

suspensión fijado públicamente. E1 señor Iglesias Selgas se negó rotundamente a hacer esta declaración

ante el notario con carácter oficial.

A continuación se reunieron única y exclusivamente tos miembros de la Junta de gobierno del Colegio en

una dependencia de la misma Casa con carácter de sesión extraordinaria y urgente, y tras un cambio de

impresiones acordaron reunir a los colegiados que aún permanecían para comunicarles el acuerdo de la

Junta, tomado por unanimidad, dé aplazar las Juntas generales, invocando cómo razones del aplazamiento

las siguientes: 1.ª Por considerar que muchos colegiados se habían ausentado ante la lectura de los avisos

y la presencia de la fuerza pública, que impedía la celebración del acto y que podría ser argumento para

una impugnación que anulase los acuerdos tomados.

2.a Porque no podía celebrarse en el local anunciado oficialmente.

3.a Porque la gravedad e importancia de los asuntos que figuran en los órdenes del día requieren un clima

de calma y serenidad, de los que se carecía.

El acta de la Junta de gobierno de referencia dice así:

"La Junta de gobierno del Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados del distrito de Madrid,

reunida en sesión extraordinaria y urgente en una dependencia de la Casa Sindical del paseo del Prado, a

las dieciocho horas y cinco minutos, y con la asistencia de los miembros que se relacionan: don Enrique

Castellanos Colomo, don José Miguel Lorente Albiñana, don Francisco Julio Rejón Fernandez, don

Manuel García Marcos, doña Carmen Aldao Queimadelos, don Antonio Ayora Catalán, doña Mercedes

Arancibia Resines, don Ángel Ayúcar Chaves y don Gregorio Yagüe Fernández, y presidida por el

ilustrísimo señor decano, toma el acuerdo por unanimidad de aplazar las Juntas generales extraordinaria y

ordinaria convocadas para el día de la fecha, a las cuatro y media y a las seis de la tarde, respectivamente,

por considerar que sería ilegal su celebración al haberse anunciado con carteles su suspensión definitiva.

Siendo estas circunstancias totalmente anormales y ajenas a la voluntad de la Junta las que obligan a, este

acuerdo.

La Junta realizará todas las investigaciones que conduzcan al esclarecimiento de estos hechos presentando

las reclamaciones oportunas a la autoridad competente.

Esta Junta de gobierno, consciente de su responsabilidad y del perjuicio irrogado a nuestros colegiados,

solicita la comprensión y serenidad necesarias para enjuiciar objetivamente esta situación.

Finalmente, se acuerda, también por unanimidad, celebrar inmediatamente, en cuanto sea desalojado el

salón ocupado por la Asamblea de serenos, una reunión para dar conocimiento a los colegiados presentes

de este escrito, haciéndoles saber que oportunamente y con la antelación debida se les comunicará fecha,

hora y lugar en que tendrán efecto las aplazadas Juntas generales extraordinaria y ordinaria.—Madrid, 31

de enero de 1970."

Inmediatamente la Junta de gobierno dio orden de que los colegiados pasaran a la sala que había sido

desocupada, y a las 18,30 horas la Junta de gobierno, acompañada del delegado gubernativo, penetró en la

sala, abriendo la sesión el señor decano para que un miembro de la Junta procediera a la lectura del

comunicado anteriormente expresado. A continuación pidió la. palabra un colegiado, y, sin que le fuera

concedida, expuso ante los presentes los motivos por los que pedía no fueran aplazadas las Juntas, que

habían sido convocadas. Al terminar se produjo una gran ovación y gritos de votación para adoptar este

acuerdo. El señor decano tomó la palabra para reiterarse en lo anteriormente manifestado y declarar que el

acuerdo de la Junta era irrevocable, levantando la sesión. La Junta de gobierno inmediatamente abandonó

la sala y el edificio, no así los asistentes, cuyo número puede calcularse en unos 250.

Madrid, 2 de febrero de 1970.—Por la Junta de gobierno, el decano, Manuel López Blázquez.

 

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