Autor: Fernaud, Pedro. 
 Régimen económico-fiscal. 
 Canarias: futuro imperfecto     
 
 Triunfo.     Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 19. 

RÉGIMEN ECONÓMICO-FISCAL

CANARIAS:

FUTURO IMPERFECTO

Escasa capacidad de ahorro

Del Servicio de Estadística de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Tenerife extraemos las

consideraciones que siguen sobre la capacidad de ahorro y de inversión regionales.

La Banca privada comercial suministra al sector privado de la economía regional más de las tres cuartas

partes de los fondos prestables. La financiación oficial es escasa en su cuantía. La financiación a través de

valores industriales es irrelevante. La autofinanciación empresarial es nula. La Banca privada canaliza sus

fondos de inversión hacia los sectores especulativos de máxima rentabilidad. La tendencia al ahorro es

baja por la propensión al consumo, consecuencia de una renta «per càpita» baja.

En 1969, los saldos de ahorros en las Cajas de Ahorros Confederadas ascendían a 444.261 millones de

pesetas. En ese año, el ahorro de la región canaria representaba sólo el 1,36 por 100 del total nacional. Por

su ahorro, Canarias ocupaba el último puesto con relación al resto de las regiones españolas.

En el citado año 1969 el ahorro medio por impositor canario era de 4.072 pesetas, inferior a la media

nacional, que era de 4.487 pesetas. El número de impositores de las Cajas de Ahorros Confederadas

representaron en 1969 y en la región canaria el 31,2 por 100 de la población porcentaje inferior al medio

cional del 54 por 100.

Un dato desfavorable más c lastra la situación socio-económica del archipiélago es su elevado índice de

crecimiento demográfico. De 1860 a 1960 —un siglo— la población canaria se ha más que triplicado,

mientras que la total nacional apenas se ha duplicado. En el período 1930-1970 los incrementos anuales

de la población canaria han oscilado entre el 1,62 y el 2,10 por 100, mientras que los del conjunto

nacional lo han hecho entre el 0,88 y el 1,10 por 100.

Régimen Económico-Fiscal

Ante esta situación de subdesarrollo de las islas, la opinión pública canaria está agudamente sensibilizada.

Reina inquietud ante el futuro. Por ello se han seguido en Canarias con extraordinaria atención las

vicisitudes por las que ha pasado la elaboración del anteproyecto de Régimen Económico-Fiscal, que

ahora se discute en las Cortes. Conviene recordarlas, aunque sea sucintamente, porque pueden ilustrar al

lector sobre la atmósfera política que ha envuelto el asunto.

En la disposición transitoria segunda de la Ley de 30 de jumo de 1969, sobre modificaciones parciales en

algunos conceptos impositivos, se encargaba al Gobierno, por presión de los procuradores en Cortes por

las provincias canarias, que remitiera a la Cámara legislativa un proyecto sobre Régimen Económico-

Fiscal para el archipiélago. Este plazo hubo de prorrogarse al resultar altamente conflictiva la elaboración

del proyecto por la discrepancia de criterios entre la Administración Central y los administrados canarios.

La primera comisión interministerial para la elaboración del proyecto se nombró en julio de 1970.

Cuando se dio a conocer el primer proyecto redactado, la opinión pública de las islas se alborotó por

considerar que en el mismo no se reflejaban las verdaderas aspiraciones canarias. Además se reprochó a

la comisión interministerial que su composición no era nada representativa de los intereses del

archipiélago.

En vista de la reacción negativa de las islas, se amplió la representación canaria en la comisión, pero sin

que llegara a satisfacer del todo. La comisión ampliada elaboró otro borrador, que tampoco satisfizo en

las islas. Y no satisfizo por sus objetivos limitados, por su exclusivo afán recaudatorio, por no abordar

una reforma a fondo de las estructuras administrativas, económicas y fiscales del archipiélago.

Estatuto Regional

todo esto, se echó encima el zo otorgado al Gobierno para envío a las Cortes del proyecto Ley, por lo que

hubo de amarlo, como ha quedado dicho . las líneas que anteceden. Durante el verano de 1971 se avivó

alcanzó su punto álgido la controversia sobre el Régimen Económico-Fiscal. Por su parte, el IUDE —

Instituto Universitario de la Empresa—, dependiente de la Universidad de La Laguna, procedió a la

elaboración de un Estatuto Regional para Canarias, en el que se contemplaban no sólo los aspectos

económico-fiscales de la problemática canaria, sino también, y esto es muy importante, los

administrativos. La pretensión del Estatuto Regional del IUDE, que se hizo público a finales del año

pasado, era, en síntesis, dotar a la región canana del conjunto de instituciones admistrativas e

instrumentos socioeconómicos y tributarios necesarios para el real desarrollo de Canarias. El Estatuto

tuvo una calurosísima acogida en la opinión pública canaria, que vio en él expresión clara de las

auténticas aspiraciones y necesidades de las islas.

Por contraste crecían la inquietud y el desconcierto ante la falta de información sobre el anteproyecto de

Régimen Económico-Fiscal que elaboraba la comisión interministerial. Cada vez era mayor el temor a

que en el anteproyecto no se recogieran debidamente las aspiraciones canarias, que incluían reformas

administrativas. Como el mandato de la comisión interministerial se reducía exclusivamente a los

aspectos económico-fiscales, a principios de febrero de este año se dirigieron por escrito al vicepresidente

del Gobierno cincuenta y dos instituciones, entidades, organismos y sociedades diversas de las islas en

solicitud de un Estatuto Regional y que éste se elaborara en el seno de la Presidencia del Gobierno, como

correspondía a la índole de la cuestión.

Pero el asunto ha quedado momentáneamente archivado al aprobarse rápidamente, por fin, el

anteproyecto de Ley de Régimen Económico-Fiscal para Canarias, que ahora se debate en las Cortes.

Muy variadas han sido las reacciones ante este anteproyecto. Para los triunfalistas oficialistas ha

constituido un logro histórico para las islas. Los posibilistas se mostraron moderadamente satisfechos por

estimar que, en las circunstancias actuales, poco más se podría haber obtenido. Pero un gran sector de la

población canaria se sintió decepcionada porque en el anteproyecto no se contemplaran las necesarias

reformas administrativas.

Singularidad de las islas

Para una comprensión adecuada del problema canario hay que partir de dos ideas fundamentales: 1)

Canarias constituye una unidad económica perfectamente diferenciada del resto de la nación, y 2)

Canarias, parte de una nación como la nuestra que ofrece un rico pluralismo regional es, sin duda, la pieza

más singular dentro de la comunidad nacional. Si a lo que antecede se une el subdesarrollo de las islas, no

hay duda que hay que proceder a una profunda reforma de las estructuras. Este es el «leit motiv» de la

política canaria en estos últimos años. Ya en abril de 1967 el Consejo Económico Sindical Interprovincial

de Canarias se manifestó resueltamente en favor de un Régimen Especial Administrativo y Económico-

Fiscal. Esta petición sindical sigue teniendo plena validez, por cuanto por ahora siguen sin abordarse los

aspectos administrativos de la problemática canaria. El problema de Canarias sigue, pues, pendiente de

solución.PEDRO FERNAUD.

CUADRO NUM. 1

Prov. S. C. de T. Prov. L. Palmas

1967

1971

1967

1971

Renta «per càpita» según Banco de

Bilbao.................. ........... 29.198 —

Renta «per càpita» según Oficina de

Programación Industrial............ 29.702 44.266

Puesto en la escala nacional ......... 43 —

31.173 —

32.276 42.100 38 —

CUADRO NUM. 2

Niveles de ingresos

por hogar y mes

(pesetas)

S. C. de T. Las Palmas

Menos de 3.000 ... , ...... ...........

18

27

22

De 3.000 a 6.000 .....................

29

31

30

De 9.000 a 12.000 ....... ..............

20

le

18

De 12400 a 15400 ............ ......

7

7

1

De 15400 a 20400 ...... ............

7

5

5

De 20480 A 3SMB ™ ____ „. „ ™

5

3

5

 

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