Autor: Aradillas, Antonio. 
 En los Tribunales Eclesiásticos. 
 Dinero extra     
 
 Pueblo.    18/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

PROBLEMAS HUMANOS

En los Tribunales Eclesiásticos

Publiqué nquí, et (üo 28 del pasado mes de enero, un informe en el que denuncié la existencia de

determinadas irregularidades económicas en los Tribunales Eclesiásticos de Madrid-Alcala, uno

de cuyas notarios —el del número 5— había aceptado un cheque nominativo por valor de 20.000 pesetas.

El día 8 de febrero,su protagonista, acogiéndose al derecho de réplica, remitió a nuestro director una

carta, que pretendo contestar ahora, demostrando que los argumentos ofrecidos por este notaría no

invalidan el fundamento de mí denuncia de que ésa y otras secciones del Tribunal Eclesiástico de

Madrid cobran dinero «extra» por sus sentencias.

(i) Que las 20.000 pesetas del cheque eran dinero «extra», o «bajo cuerda» se desprende fácilmente de los

datos facilitados por el señor notario Lara en su réplica. En efecto, dice él que ai litigante le había sido

concedido el beneficio de reducción de costas en un 50 por 100, lo que representa que el litigante no

tendría que pagar legalmente más que 15.000 pesetas (el 50 por 100 del costo del procedimiento de su

marido). Luego si entregó un cheque por valor de 20.000 pesetas y el notario mismo asegura haberlo

cobrado, éste percibió, en el mejor de los casos, 5.000 pesetas «extra».

@ Además, este pago lo realizó el litigante después de que se le notificase la sentencia. Y hay que

proclamar que en la Curia de Madrid no hay antecedentes de que la sentencia se notifique a los litigantes

hasta que éstos han abonado las costas. De esto se pueden aducir multitud de pruebas. Así, por ejemplo,el

mismo Tribunal número 5 en una ocasión dejó fuera de juego («sometida a la justicia del Tribunal») a un

marido demandado que no pagaba las costas producidas ,en ©i pleito... por su mujer (por lo que el Tribu-

nal de la Bota castigó al juez con el pago de las costas a cargo de éste cuando la causa se vio en

apelación). Por tanto, las 20.000 pesetas del cheque debieron ser en su totalidad dinero «extra», es decir,

con independencia de que el litigante hubiese pagado con anterioridad las costas legales.

(|) Por otra parte tampoco es cierto que se entregue siempre en la Caja General de la Curia Diocesana

(calle de Bailen) el dinero que los Tribunales (calle de la Pasa) reciben directamente de los litigantes para

el pago de las costas. Eso es lo que legal-mente debieran hacer, pero consta que algunos —y entre ellos la

sección número 5— no tiene reparo en guardarse el dinero sin entregarlo en la Administración Diocesana,

Eso lo saben muy bien los procuradores y abogados y los propios litigantes. Todos los iniciados, de

alguna manera, en el tema de los Tribunales Eclesiásticos no desconocemos la pugna habida entre la calle

de la Pasa y la de Bailen por este motivo. En el caso concreto que nos ocupa, el único argumento válido

para rebatir nuestra denuncia es que el señor notario Lara exhiba el libro de la contabilidad de la Curia de

Gobierno (calle de Bailen)) con el cor respondiente asiento de que la cantidad de las 20.000 pesetas fue

ingresada en la Administración Diocesana en la fecha en que el notario cobró el cheque, y no ahora en

que está hecha la denuncia.

@ Por último, hay afirmaciones inadmisibles en ]a réplica del notario, a) que «al señor Serrano se le dio

todo género de facilidades».. ¿Cómo puede ser así si su causa llevaba una dilación de doce años que la

situación del litigante era de «sin letrado ni procurador». Pues, ¿no obliga el canon 1665 a que el juez

nombre defensor a quien carece de él? c) que la función del notario es «dar impulso al procedimiento».

Pero, ¿es cumplir con esa obligación tener la causa «congelada» durante tanto tiempo y no darle salida

hasta obtener el dinero «extra»?

La cuestión queda tan turbia y escabrosa, o más, que al principio. Lo cierto es que el notario recibió la

carta y el cheque sin que rectificase al remitente que lo adeudado era su entrega en la caja de la

Administración Diocesana.

 

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