Autor: Aradillas, Antonio. 
 La Federación de Asociaciones Feministas del Estado Español manifiestan:. 
 Divorcio: un derecho democrático     
 
 Pueblo.    25/02/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Escribe Antonio ARADILLAS

Lo Federación de Asociaciones Feministas del Estado Español manifiesta:

Presiento que, desgraciadamente y una vez más, la ley nos ha de llegar demasiado tarde y, cuando

pretenda ser saludan a problemas graves, tenga queL¡imitarse tf poco más que a lamentarías, por ser yo

aquéllos fmolubles, estar enconados y haber dado origen a otros muchos, nuevos y aún más graves... que

los anteriores...

COMO muestra de que el tema y su reivindicación están masivamente en la calle, aduzco el dato

siguiente: La Federación de Organizaciones Feministas del Estado Español ha elaborado unas «bases para

un proyecto democrático de ley de Divorcio», que me ha llegado por el camino de la Asociación

Democrática de la Mujer. Están ya iniciando una campaña nacional de recogida de firmas a favor de la

posible ley y organizarán próximamente un mitin sobre el tema.

IGUALDAD

Sacramento Martín, licenciada en Historia; María Jesús Ruiz de Valbuena, abogado, y María Antonia

Lanzuela, también abogado, me informan puntualmente de la siguiente manera:

—Una concepción mínimamente democrática del matrimonio implica necesariamente la igualdad de la

mujer ante la ley, eliminando todas las discriminaciones existentes en los Códigos Civil, Penal, etcétera,

y, en particular, haciendo realidad los siguientes aspectos: Patria potestad compartida, administración

compartida de la sociedad de gananciales, igualdad ante la ley de todo tipo de hijos (legítimos,

ilegítimos...), igualdad de derechos para la madre soltera, desaparición del . delito de adulterio... Si previo

al derecho al divorcio no se da tanto la posibilidad de un matrimonio civil, sin ninguna restricción de

derechos, como la igualdad plena del hombre y la mujer ante la ley, es evidente que el ejercicio del

divorcio será básicamente restringido...

Y precisamente uno de los t e m ores más serios de los miembros de estas Federaciones Femenista_s es

que la posible ley de divorcio española se elabore fundamentalmente por el hombre, integrando defectos

presentes y pasados, repetidamente, aunque sin éxito, ya denunciados...

Los puntos esenciales de las «bases para el proyecto de la ley de Divorcio», desde perspectivas

femeninas, me los formulan de la siguiente manera:

—¿Es lógico no «romper»

un matrimonio cuando ya no hay armonía, cuando, ya "no - hay convivencia, cuando se ha convertido en

un infierno constante? ¿Eso es lo «moral» o es lo «hipócrita»? ¿Favorece a los cónyuges? ¿Favorece a los

hijos o los traumatizan El matrimonio es una unión libre, no una empresa jerarquizada. La unión

verdaderamente libre es aquella qué supone la posibilidad de separarse. Para el Estado sólo tendrá

valides! el matrimonio civil, tos matrimonios religiosos deben celebrarse según las creencias de los

cónyuges.

M divorcio —me siguen diciendo es un derecho democrático que el Estado debe proteger

constitucionalmente, y no es una sanción ni un remedio. El divorció sólo podrá ejercerse a partir de

tribunales civiles. Los tribunales eclesiásticos no tienen ninguna misión que cumplir en este sentido. El

divorcio deberá concederse por mutuo acuerdo de los cónyuges o a petición de uno de los dos. El motivo

más importante para alegar que la vida en común ya no tiene sentido es la falta de entendimiento, la falta

dé amor, y por ello no es preciso «buscar causas» para culpar al ´otro. No tiene por qué haber un culpable

y un inocente. El divorcio no significa que los padres pierdan las obligaciones que tienen hacia los -hijos.

El cónyuge divorciado mejor situado económicamente deberá ayudar al otro hasta, que encuentre trabajo

mientras se encargue del cuidado de los hijos, si está imposibilitado pava el trabajo, si tiene edad

avanzada.

CON EFECTOS RETROACTIVOS

Los trámites del divorcio —me explican— deberán-ser poco costosos, para que, efectivamente, la

mayoría de los e i u d adanos- puedan ejercer este derecho y no sean un privilegio de unos pocos. Deberán

ser breves, para evitar situaciones ´de malestar. El divorcio no obliga a nadie cuyas creencias sean

contrarias y piense que el matrimonio es indisoluble. El divorcio se- -rá un derecho con efectos

retroactivos. Podran solicitarlo también los matrimonios habidos antes de promulgarse la ley. Igualmente

todos los matrimonios casados por la Iglesia serán plenamente libres cíe ejercer el derecho al divorcio si

así lo desean. El divorciado y la divorciada son ciudadanos de pleno derecho, sin que se les ´´pueda discri-

minar en ningún aspecto (político, económico, social, laboral...). El divorcio presupone la separación de la

Iglesia y del Estado.

Podremos estar o no de acuerdo con la formulación de estos principios o bases en relación con el

anteproyecto de una ley de Divorcio. Mi deber informativo es dejar constancia de ellas, así como de otras

que auspicien determinadas asociaciones, siempre y cuando pretendan salvar valores sustantivos.

—Como nos consta la existencia de unos nueve millones de amas de casa españolas que, en la actualidad,

dependen prácticamente para todos los efectos del hombre, ellas no preocupan a la hora de una ley de

Divorcio. No queremos una ley proteccionista para la mujer, pero queremos que esa ley contemple y

tenga en cuenta la realidad actual de la mujer española... A pesar de reconocer ciertos méritos de la ley de

Divorcio del año 1932, no la aceptamos ni siquiera como punto de arranque fundamentalmente, porque

ella no parte de la base de que el divorcio es un derecho... Nosotros rechazamos el concepto de sanción o

remedio y convertimos el divorcio en un derecho.

Hay que reconocer que es fuerte la carga polémica que entrañan no pocos de los conceptos que les sirven

de base a la Federación de Organizaciones Feministas del Estado Español para su anteproyecto de ley de

Divorcio. Así lo reconocemos, pero a la vez reconocemos también con honestidad la carga de polémica

que entrañan los principios que están sirviendo de base todavía a la situación actual antidivorcista... La

posible in. seguridad de unos principios es asimilable a la inseguridad de los otros, tanto a la luz de la

filosofía, la teología,, la sociología, la psicología y del derecho.

D u E B L o 25 de febrero de 1977

 

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