Autor: O. M.. 
 Elecciones generales. 
 Reformistas y socialistas comenzaron la campaña disputándose las vallas  :   
 Los dos partidos se habían dado cita en el mismo lugar. 
 ABC.    31/05/1986.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ELECCIONES GENERALES

SÁBADO 31-5-86

Reformistas y socialistas comenzaron la campaña disputándose las vallas

Los dos partidos se habían dado cita en el mismo lugar

Madrid. O. M.

Aún no había comenzado la campaña y ya estaban socialistas y reformistas disputándose las vallas. Los

dos partidos habían convocado su primera pegada de carteles en Santa Engracia 120, y los dos

comenzaron a reunir sus seguidores ante el mismo grupo de vallas municipales de los que hay en esa

fachada, y donde ya estaba instalada una unidad móvil de TVE. Evidentemente, fueron los reformistas lo

que acabaron marchándose. No podía haber muchas dudas de a qué partido le correspondía cada valia.

Antes de que comenzasen a llegar los políticos ya estaban instalados en el lugar donde luego comenzaría

la campaña el PSOE un mínimo de ocho coches de la Policía Municipal. Y tras un intercambió de

impresiones —algunos militantes del PRD dijeron que con insultos, desprecios y amenazas—, tos

seguidores de Miguel Roca decidieron evitar un conflicto mayor y se desplazaron unos cincuenta metros.

Las diferencias entre un grupo y otro no se limitaron a la amplia presencia policial y de las cámaras. No

dejaba de resultar extraño el ver a los ministros bajarse de sus coches oficiales, velozmente seguidos por

sus escoltas, y con la mejor de sus electorales sonrisas, coger con más voluntad que arte las escobas e ir

colocando tos primeros carteles. Y luego, sin perder la sonrisa y con el añadido de algunas manchas de

cola, volver a sus blindados vehículos. Los reformistas, una vez trasladados, comenzaron con puntualidad

y bajó la atenta mirada de las cámara de la televisión catalana. A las doce en punto Antonio Garrigues

Walker lograba, con bastante habilidad, colocar un cartel con el rostro de Miguel Roca, que provocó en el

medio centenar de seguidores presentes los gritos de «presidente, presidente». El segundo cartel, con su

busto, logró también una cerrada salva de aplausos. El ex presidente del Consejo General del Poder

Judicial llegó unos minutos tarde, pero sin que se hubiera enfriado, en absoluto, el ambiente.

Lo que no perdieron los reformistas, pese a los anecdóticos incidentes iniciales, fue el buen humor. De

hecho, cuando apareció una cámara de TVE, un buen rato después de iniciarse el acto, todos tos asistentes

la recibieron con aplausos, bravos y gritos de «ya era hora». El mismo Garrigues, que iba de grupo en

grupo, saludando y recibiendo deseos de fortuna, comentaba que él inicio de campaña había sido «muy

divertido». Sainz de Robles confesó que era la primera vez que pegaba un cartel y casi que cogía una

escoba. También estaba animado de seguidores el grupo socialista. Algunas personalidades, muchos

focos, y más policías. Juan Barranco debió destinar media flota de la Guardia Municipal. La anécdota la

protagonizó el ministro del Interior, José Barrionuevo, que se marchó el último. Esperó a que se fueran

todos sus compañeros -Solana, Almunia, Barranco, Leguina-, y aprovechó entonces para colocar un cartel

en la pared, fuera de las vallas colocadas al efecto por el Ayuntamiento.

 

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