Autor: Sentís, José A.. 
 Elecciones generales. 
 Felipe González pronostica la ruptura poselectoral de la Coalición Popular  :   
 La derecha económica todavía no sabe por quién apostar. 
 ABC.    04/06/1986.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

MIÉRCOLES 4-6-86

ELECCIONES GENERALES

Felipe González pronostica la ruptura poselectoral de la Coalición Popular

«La derecha económica todavía no sabe por quién apostar»

Madrid, José A; Sentís

El presidente del Gobierno, Felipe González, afirmó ayer en un encuentro con periodistas que Roca tiene

apoyo bancario porque «la derecha económica todavía está titubeando y no sabe cuál es la apuesta» más

ventajosa a medio plazo. Pronosticó que «la Coalición Popular no sobrevivirá como coalición» tras las

elecciones, y dijo que el reformismo «no es que sea la derecha descafeinada; es que no es nada, no es

serio». El presidente del Gobierno mantuvo una conversación de dos horas de duración con los

periodistas acreditados para su campaña electoral. El escenario elegido, los jardines del Palacio de la

Moncloa, y la propia indumentaria informal del presidente relajaron el encuentro, aunque Felipe González

avisó que no bajaría la guardia electoral. No lo hizo, en efecto, y expresó sus opiniones en el tono de

campaña matizado que viene empleando, aunque las opiniones del presidente del Gobierno se

incorporarán inmediatamente a la polémica. Así, Felipe González volvió a incidir en la dispersión de

ofertas electorales en el centro y la derecha, y expresó su opinión de que el grupo más importante que la

compone, la Coalición Popular, «no sobrevivirá» al proceso posterior al 22 de junio «y eso lo saben

ustedes -dijo, refiriéndose a los periodistas-mejor que yo». Para Felipe González, sin embargo, Coalición

Popular es el único adversario «con posibilidades, más que con probabilidades» para su partido en estos

comicios, y se mostró escéptico del futuro de otros que «nombran a un candidato para presidente del

Gobierno partiendo de un grupo de cuatro o cinco diputados».

«El reformismo no es nada»

Probablemente, esta era una alusión a Miguel Roca, pero hubo algunas referencias mucho más explícitas:

«El reformismo no es que sea "light" o no "light", es que no es serio, no es nada», comentó respecto a las

palabras de uno de sus ministros que atribuyó al PRD ser una «derecha descafeinada». Y continuó

recordando que «su dirigente no es del partido, y el primero de la lista por Madrid tampoco lo es».

Preguntado sobre ios apoyos financieros a Miguel Roca aseguró que «la derecha económica está todavía

titubeando; hace un tanteo a medio plazo para ver cuál es su apuesta». En todo caso, para el dirigente

socialista, el programa del PRD «es muy próximo al de Coalición Popular». Respecto a Suárez, más que

atacarlo, se lamentó de una actitud que le «sorprende». Cree Felipe González que está intentando

demostrar que no son verdad las acusaciones de supuesto apoyo del PSOE al CDS. «Ahora dice cosas que

no ha dicho en cuatro años, e incluso lo contrario de lo que decía», añadió Felipe González. Sobre

Izquierda Unida sólo se lamentó de algunas alusiones de Gerardo Iglesias por ser «de muy mal gusto

mezclar al Rey en la campaña». Para el presidente del Gobierno, en comparación con campañas europeas,

ésta no es excesivamente dura. Preguntado sobre si asumía las palabras de algunos ministros, como José

María Maravall, que contradecían el deseo de moderación que él mismo había, formulado, Felipe

González justificó al titular de Educación porque «lleva aguantando tres años una ferocidad implacable de

la derecha», e incluso «se ha utilizado con él una política típica de Goebels: Calumnia que algo queda».

En todo caso, aseguró que él era responsable de su equipo, y mencionó posibles «rectificaciones» a

alguno de los comportamientos de éste.

El debate más lógico, con Fraga

El debate televisivo con los líderes de la oposición fue también tratado por Felipe González, En esta

ocasión dio a entender que el debate que le parecía más lógico era con Manuel Fraga, pero afirmó que no

lo decidía porque ya había escuchado críticas de otros grupos de la oposición ante la simple eventualidad.

Sobre televisión, afirmó que no creía en las maniobras por o anti gubernamentales, y dijo que no era

decisiva en las elecciones porque, en caso contrario, «el PSOE no hubiera podido ganar en 1982».

Para el presidente del Gobierno, en esta campaña se están marginando las cuestiones verdaderamente

importantes y sólo se presta atención a los asuntos marginales: «Nadie plantea cómo desarrollaría el

proceso de integración en Europa, o cuáles son sus alternativas económicas, en política exterior o en la

financiación de las autonomías». La oposición, para el presidente del Gobierno, hace una campaña

«personalista».

Herri Batasona, UMD y Gorbachov

Además de las cuestiones relativas a la campaña, y diferenciándolos de ella, Felipe González trato otros

asuntos. Así, sobre la consideración como partido legal a Herri Batasuna, el presidente del Gobierno

expresó su deseo de que sirviera para que permaneciera en el marco constitucional. Para Felipe González,

el factor psicológico de miedo que produce el terrorismo se ha superado en esta campaña y «esta batalla

la tienen perdida», aunque no se mostró triunfalista sobre el fin de ETA. Una hipotética negociación sólo

podría hacerse con fuerzas políticas representativas, y nunca con el chantaje de las armas, afirmó.

También se refirió a la UMD, y dijo que desde el punto de vista de la Constitución, la solución era difícil,

aunque se intentaba buscar. Por último, Felipe González comentó su entrevista con Gorbachov, y dijo que

los problemas económicos de la Unión Soviética en su deseo de no perder el tren tecnológico hacían de

éste un buen momento para negociar el desarme, aunque reconoció las dificultades de la distensión que

España apoya.

 

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