Autor: Sentís, José A.. 
 Elecciones generales. 
 Guerra: Suárez estuvo a punto de desmontar la democracia, como desmontó el Movimiento     
 
 ABC.    08/06/1986.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

DOMINGO 8-6-86

ELECCIONES GENERALES

Guerra: «Suárez estuvo a punto de desmontar la democracia, como desmontó el Movimiento»

El vicepresidente del Gobierno alaba a Fraga y a Carrillo

Logroño. José Antonio Sentís, enviado especial

El vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, prosiguió ayer en la escalada que paulatinamente

enfrenta a los socialistas y a Suárez. Unas alusiones del ex presidente sobre el golpe de Estado del 23-F

sirvieron a Guerra para afirmar que «el responsable político del 23-F era Suárez» y que éste «estuvo a

punto de desmontar la democracia, como desmontó la Secretaría General del Movimiento y como

destrozó a UCD».

Como comentó en su momento ABC, la agresividad de! ex presidente y el partido en el Gobierno podria

llegar a la batalla frontal. Por el momento sólo está esbozada y permanece en tos límites, siempre

desdibujados, de los escarceos electorales. Pero es probable que no termine así antes de que acabe la

campaña. Ayer, en la jornada electoral que Alfonso Guerra realizó en Logroño, el vicepresidente del

Gobierno pareció reprimirse menos que en oportunidades anteriores, aunque dando también la impresión

de que se callaba más de lo que decía. Así, repitió que la campaña de Suárez era la más sucia de todas y

replicó algunas imputaciones del ex presidente del Gobierno al actual Ejecutivo, como sus" referencias a

la venta de armas a Chile, hecho que calificó de falso.

«Suárez está tocando todos los temas en los que no debería atreverse a hablar», afirmó Guerra, e insinuó

comportamientos poco dignos cuando se debatía la concesión por este Gobierno del «status» de ex

presidente para el que fue dirigente de UCD: «Si entramos a contar la miseria entre Leopoldo Calvo-

Sotelo y Adolfo Suárez sobre el "status" de ex presidente, cuando uno lloraba y el otro no quería que se

concediese...», afirmó Alfonso Guerra.

Posteriormente, en conversación con ABC, Guerra anunció que cuando terminase la campaña sería

«durísimo» con Suárez y que revelaría el proceso de la concesión del «status» de ex presidente realizada

por Felipe González respecto a Adolfo Suárez.

Suárez con Tejero

Para Guerra, las supuestas alusiones de Suárez a conversaciones entre socialistas y mandos militares antes

del 23-F eran una «especie calumniosa» y un debate en el que «ojalá no entremos, porque alguien se

puede preguntar qué conversaciones tuvo con Tejero cuando estuvieron solos». Curiosamente, el intento

de golpe de Estado del 23 de febrero, que pasó casi sin mención por la anterior campaña electoral, ha

resucitado cinco años después.

Esta polémica entre Suárez y los dirigentes socialistas, especialmente Alfonso Guerra y el propio Felipe

González, hace que el antagonismo entre las formaciones políticas que ambos representan sea el epicentro

de las campañas electorales de los dos, mientras que Guerra pasa sobre otras formaciones sin

mencionarlas con excesiva agresividad. Por ejemplo, que «va por derecho». Y de Carrillo dijo que su

partido le había tratado con crueldad y que los comunistas españoles no se merecían carecer de un partido

que les representase.

Guerra incorporó ayer al debate otra cuestión que ya había esbozado Felipe González: el incumplimiento

por algunos partidos de la limitación de gastos que fija la ley Electoral. El vicepresidente del Gobierno

dijo con toda claridad que «estoy seguro que no están cumpliendo la ley sobre Limitación de Gastos de

Campaña. Tanto es así que vamos a impulsar una auditonia del Tribunal de Cuentas, tanto para nuestro

partido como para tos demás». Y señaló al CDS, al PRD y a Fraga entre estos presuntos infractores de la

ley Electoral.

Respecto a las consecuencias posteriores al 22 de junio, Guerra admitió sólo dos posibilidades: «O

gobernamos nosotros en mayoría o minoría o gobiernan ellos», y mezcló en ese «ellos» a todo el espectro

político de la oposición, tanto a la izquierda del PSOE como a la derecha. Guerra negaba así cualquier

posible coalición del PSOE para la próxima legislatura.

En cualquier caso, para el vicepresidente del Gobierno «el conjunto de los sondeos apunta a una victoria

del PSOE», dijo, y no quiso pronunciarse ayer sobre su posible continuidad como vicepresidente en el

caso hipotético de que el PSOE repita su mayoría electoral. Dijo Alfonso Guerra en este sentido que la

decisión de nombrarle, lógicamente no le correspondía a él, pero comentó que en este caso no iba a hacer

como en 1982, en que remitió a la opinión pública sus dudas sobre la aceptación del cargo de

vicepresidente, y que en este caso se reservaría su decisión para cuando esa eventualidad se produjese.

Alfonso Guerra participó también ayer en la capital de La Rioja en un mitin en el polideportivo de la

ciudad, al que asistieron varios miles de personas mientras, que el propio presidente del Gobierno

participaba en Zaragoza en un acto multitudinario en la plaza de toros.

 

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