Autor: Medina Cózar, Francisco. 
 Andalucía: Una, grande y pobre (y II). 
 Equilibra la riqueza de las regiones     
 
 Diario 16.    29/08/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Equilibrar la riqueza de las regiones

Francisco Medina Cózar

(Miembro del Comité Provincial de Málaga del PSOE)

Es una verdad evidente el que el Estado español se configura como un conjunto de nacionalidades y

regiones. Esta realidad ha sido negada cerrilmente por el franquismo en las últimas cuatro décadas. El

reconocimiento del carácter plural y diferenciado del Estado español ha constituido un principio

permanente para el PSOE a lo largo de toda su historia, siempre que las reivindicaciones de autonomía

supusieran un paso adelante en el camino del progreso y de la libertad de todo el pueblo en su conjunto,

Desde su XI Congreso, celebrado en 1918, el Partido Socialista, adelantándose a todas las organizaciones

de clase, reconoce y alienta a las diversas nacionalidades, propugnando su existencia en el marco de un

Estado federal,

En los momentos actuales surgen, con más fuerza que nunca, legítimos movimientos autonómicos con un

gran sentido democrático, apoyados masivamente por las organizaciones de la clase obrera. En esta tarea

se integran los esfuerzos del PSOE, con las resoluciones del XVII Congreso.

Respecto a la autonomía andaluza, puede orientarse en torno a cinco aspectos, fundamentales:

1. La cuestión nacional y la lucha de clases:

La sociedad capitalista está dividida en clases sociales contrapuestas, explotadoras unas y explotadas

otras. El antagonismo de las clases sociales se produce en todos los ámbitos de la sociedad. La opresión

de las nacionalidades y regiones es una faceta más de la opresión que la clase dominante ejerce sobre los

pueblos y los trabajadores del Estado español y tiene su vinculación al proceso de la lucha de clases.

Lucha de clases que se da en Andalucía.

La clase trabajadora debe, por tanto, ponerse a la cabeza de la lucha por la liberación de las regiones y

nacionalidades oprimidas en la medida en que, desde una perspectiva de clase, es la única que puede

hacer coincidir sus intereses con las aspiraciones de los pueblos y vincular estas aspiraciones a una

estrategia internacionalista.

El PSOE es consciente de que prestando su concurso en el proceso autonómico de la región andaluza

contribuye a un proceso revolucionario que traerá consigo la implantación del socialismo en todo el

Estado español. El PSOE considera que apoyando la autonomía de la región andaluza incrementará el

acerbo cultural y material de nuestro pueblo. Para los socialistas, y esto es algo prioritario, la autonomía

debe atender a la coordinación permanente de esfuerzos entre los trabajadores de los distintos pueblos del

Estado español.

Desde nuestra perspectiva marxista; los socialistas asumimos plenamente las reivindicaciones

autonómicas de Andalucía, considerándolas imprescindibles para la liberación del pueblo trabajador, que

ve concluir en este proceso dialéctico sus reivindicaciones de clase, tales como la reforma agraria, la

eliminación del capitalismo monopolista y la expulsión de las manifestaciones de poder imperialista de

nuestra tierra.

2. Tesis básica sobre la estructura federal.

El PSOE propugna el establecimiento de un Estado federal, integrado por todos los pueblos de España.

3. Aspectos institucionales de la autonomía andaluza.

El sistema institucional del Estado federal comprende las instituciones del poder federal, las de las

regiones y nacionalidades federales y las del poder local. Las instituciones del poder de las regiones

deben expresar las peculiaridades de la región andaluza, y a grandes rasgos podrían ser: una asamblea o

parlamento, con funciones legislativas y de control del ejecutivo, gobierno, responsable éste ante la

asamblea, tribunales de justicia.

A nivel local, la idea directriz del PSOE es la potenciación de la autonomía de los municipios a todos los

niveles.

4. Presupuestos económico financieros básicos de la autonomía andaluza; Con el fin de que la

autonomía federal permita alcanzar niveles de democracia y de eficacia claramente superiores a los del

Estado centralista, es preciso una serie de requisitos que afectan particularmente al sector público y que

a grandes líneas pueden ser los siguientes:

Planificación y desarrollo económico. La autonomía andaluza requiere el trasvase de una serie de

competencias y, por tanto, de medios económicos y financieros al gobierno regional y a las Corporaciones

locales.

Desde el punto de vista de la problemática de la autonomía, el modelo económico deberá abordar de

forma prioritaria la corrección de los desequilibrios espaciales.

5. Acción presupuestaria y financiación de los entes públicos. El Estado, con la finalidad de acabar con el

subdesarrollo andaluz, debe organizar una transferencia de recursos entre las regiones y nacionalidades en

base a los principios de igualdad y de solidaridad.

El control de los propuestos regionales corresponderá a las asambleas o parlamento regional, existiendo

un control federal del carácter técnico-contable.

La necesidad de evitar que se sigan descapitalizando las regiones menos desarrolladas, como la andaluza,

se debe seguir mediante una amplia estrategia (control de los trasvases de capital, nacionalizaciones, etc.).

Se debe disponer, como mínimo, que una parte del ahorro de la región andaluza sea invertido en la región

por parte de los bancos y las Cajas de Ahorro. Estas últimas deben ser el apoyo financiero básico del

desarrollo regional.

 

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