Autor: Segurado García, José Antonio. 
   El fraude de un debate     
 
 ABC.    10/06/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

FUNDADO EN 19O5 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA

ESTA noche Televisión Española nos ofrecerá un debate sobre la situación económica

española. El ministro de Economía y Hacienda (siento respeto profesional por Carlos Solchaga.

Me apena que se haya prestado a esa parodia de debate) intervendrá frente a las cámaras

acompañado de dos representantes de diferentes tendencias comunistas. La elección de los

comparecientes no tiene precedentes en las televisiones democráticas. Ninguna persona que

represente a las alternativas económicas liberales estará presente. Esta omisión supone un

verdadero fraude a los espectadores que no podrán conocer, en este espacio, la verdadera

alternativa económica a la actuación gubernamental, la alternativa eficaz que gobierna diez de

los doce países de la CEE además de Estados Unidos, Canadá y Japón. Es un ejercicio

circense, el más difícil todavía, un socialista y dos comunistas para hablar de economía.

La estrategia del Gobierno está clara. Dar una imagen moderada frente a representantes de la

izquierda radical.

En este artículo quiero dejar constancia de nuestra opinión sobre la gestión socialista, que

estará ausente de la pequeña pantalla ante la negativa gubernamental a nuestra intervención.

Dentro de la abrumadora campaña de autobombo y propaganda que nos sirve cada día el

PSOE y su Gobierno sobre los resultados de su gestión política, es en los temas económicos

donde, probablemente, la autosatisfacción alcanza mayores niveles. Su capacidad para

felicitarse y pretender que todos los españoles les acompañemos en esa felicitación no tiene

límites. La inflación, el empleo, el ahorro, el nivel de vida... todos son triunfos del Gobierno

socialista. Según ellos han conseguido verdaderas maravillas y para que nos las creamos han

puesto en marcha una ingente maquinaria de propaganda oficial por medio de la radio y la

televisión gubernamentales y de otros medios de comunicación con el fin de enmascarar y

manipular una cruda realidad, sentida por muchos españoles, que desautoriza rotundamente

ese triunfalismo de pies de barro.

El balance de la política económica socialista refleja, ciertamente, aciertos y fracasos. Los

logros más ciaros se reflejan en la disminución de la tasa de inflación y en el ajuste del sector

exterior. Sin embargo, esas mejoras tienen poco que ver con decisiones adoptadas por el

Gobierno socialista. Aún más, esas mejoras tienen una base débil y cualquier cambio

coyuntura! puede transformar su situación.

En efecto, la caída de los precios de tas materias primas, del petróleo, de los tipos de interés

internacionales y la depreciación del dólar, unido a la recuperación de las economías europeas,

han influido decisivamente en la mejora de nuestra inflación y de nuestro sector exterior. No

nos podemos aislar de la ola deflacionista de alcance internacional, como no pudimos

sustraernos a los efectos contrarios en la segunda mitad de la pasada década. Pero esos

factores son ajenos a las decisiones

EL FRAUDE DE UN DEBATE

del Gobierno. Y lo que es más importante, a pesar de la disminución de la tasa de inflación,

nuestro diferencial con los países de la CEE ha aumentado durante el periodo 1982-86, con lo

que supone de pérdida de competitrvidad internacional. Además, la aceleración reciente de

nuestros costes laborales y el previsible agotamiento de alguno de los factores favorables

exteriores, son elementos de preocupación para seguir avanzando en este terreno.

Los fracasos más destacados del Gobierno socialista hay que anotarlos en la destrucción de

empleo, en el aumento del paro, en el crecimiento del déficit público y en su espectacular

endeudamiento, en el débil ritmo de crecimiento económico y en la disminución del nivel de

vida. Demasiados fallos para no concluir que el saldo restante de la gestión realizada por el

PSOE de la economía española es abrumadoramente negativo. En efecto:

- El paro registrado ha pasado de 1.967.300 personas en octubre de 1982 a 2.776.800 en abril

de 1986, lo que supone un aumento de 809.500 personas, es decir, del 41 por 100.

- La tasa de paro, que era en 1982 del 16,3 por 100, se ha colocado en el 22 por 100, la mayor

de todos los países de la OCDE y el doble de la media de la CEE.

- De cada dos jóvenes (entre quince y veinticuatro años), uno está en paro, lo que supone la

mayor tasa de la OCDE y también el doble de la registrada en Europa.

- La duración de la situación de parado se ha incrementado considerablemente: hoy, un 57 por

100 de los parados lleva más de un año sin trabajo.

- El número de empleos perdidos en el sector privado desde finales de 1982 a comienzos de

1986 es de 649.000 puestos de trabajo.

- El déficit de las Administraciones públicas ha crecido desde 1982 a 1985, al menos en un

65,3 por 100, y si se tienen en cuenta los ajustes destacados por el último informe del Banco de

España, habrá crecido en un 75 por 100, al pasar de 1,6 billones de pesetas a 1,85 billones.

- En términos de Producto Interior Bruto, el desequilibrio financiero del sector público español

ha pasado del 5,3 por 100 en 1982 al 7 por 100 en 1985.

- El aumento actual de endeudamiento total de las Administraciones públicas (magnitud que

refleja mucho mejor el desequilibrio financiero del sector público por cuanto que, como

denuncia el Banco de España, el valor real de muchos de los activos financieros del Estado

«está mucho más próximo a cero que al importe de las deudas asumidas») ha pasado de 1,63

billones de pesetas en 1982 a 2,26 billones de 1985, que supone más del 8 por 100 en

términos del PIB.

- Como consecuencia de ese acelerado crecimiento del endeudamiento público de cada año,

el saldo de deuda viva a final de ejercicio se ha disparado vertiginosamente, con un aumento

del 141,4 por 100, al pasar de 5,3 billones de pesetas en 1982 a 12,7 billones de pesetas en

1985. Esta cifra supone 2,4 veces la totalidad de los ingresos presupuestarios en 1986 y casi

350.000 pesetas de carga para cada español.

- El crecimiento económico durante 1982-85 ha sido muy reducido (2,3 por 100 de media

anual) y por debajo del potencial de la economía española y de lo que sería preciso para lograr

una disminución del paro (entre el 4 y el 5 por 100 anual).

- La presión fiscal ha crecido desde 1983 de forma progresiva, con más de cua tro puntos

porcentuales. Los impuestos si guen aumentando y la recaudación total s» calcula que en 1986

crecerá el doble qu> la inflación prevista.

- Como dice el informe de la OCDE la contribuciones de las empresas española a la Seguridad

Social son de las más ele vadas de los países de la OCDE y en pro porción respecto a la de los

trabajadora es la más alta, con lo que supone de pérdi da de competitividad.

- La renta per cápita ha disminuido ck 4.764 dólares en 1982 a 4.350 en 1985, esa disminución

se ha visto acompañad de un aumento del diferencial mantenid con el nivel de renta per cápita

de los pa ses de la CEE.

Sobre estos datos se podrán dar opinii nes para todos los gustos, porque las op niones son

libres, pero los hechos son tozudos. Esos hechos muestran que gestión socialista se puede

resumir en ur frase: más pobres, menos competitivos más endeudados.

Lamentablemente, el lector de este a tículo no tendrá la oportunidad de escuch estos

argumentos en el debate televisé de esta noche, ni de ver a ninguna de l¡ personas que los

defienden. Una vez m> se excluye la posibilidad de que el ciudad no tenga una información

libre, completa plural en los medios de comunicación o cíales. Tienen miedo a que el pueblo

español juzgue.

José Antonio SEGURADO

 

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