Autor: Urbano, Pilar. 
   Un lehendakari con hipoteca     
 
 Ya.    01/12/1986.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

HILO DIRECTO

Un lendakari con hipoteca

PILAR URBANO

t w T fff! Pues, parieron los montes de Euskadi y nació un ratón. El gota a gota del • II escrutinio

fue como un parto lento con W ^^ la incertidumbre clavada en si el lendakari sería nacionalista o

socialista. Ganó el PSOE, pero...

Sin quitarle ni ponerle méritos a esta victoria, sin duda histórica del socialismo en una tierra donde

se les considera foráneos o forasteros, inmediatamente debo añadir: El PSOE ha ganado en un tablero

fragmentadísimo con nueve fuerzas en competición. El PSOE ha ganado por la mínima, por sólo un

escaño, al PNV y, por cierto, con menos votos. EJ PSOE ha ganado gracias a la división del nacionalismo.

Y, por último, el PSOE ha ganado sin "ganar" ni un escaño más sobre los que obtuvo en 1984. Por ello,

de las urnas de ayer, lo que sale es un candidato a lendakari con hipotecas, que en modo alguno puede

gobernar en solitario. De ahí mi afirmación de la primera línea: no ha nacido un león, sino un ratón.

Ahora bien, desde este momento, porque a Txiki Benegas corresponde la responsabilidad de construir

gobierno, algo sustancial ha cambiado ya en el panorama vasco: no es sólo el fin del monopolio

peneuvista, ni sólo el fin de un Ajuria-Enea monocolor, sino la necesidad aritmética de sumar que

impondrá una nueva forma de hacer política: la política del pacto, de la racionalidad concertada, del

"yo cedo en esto y tú en lo otro". Y ello puede ser bueno para desbloquear el tenso "impasse" del País

Vasco. Pero no quiero sonreír antes de tiempo. Porque en los resultados de ayer noche hay también

un factor de calibre preocupante y enigmático: HB.

Preocupante, porque Herri Batasuna sigue creciendo. De 11 parlamentarios pasa a tener 13. Y

conviene no olvidar que, pese a que ETA no ha hecho sangre durante este proceso electoral, HB es

el brazo político obediente de esa banda armada, su nodriza de nuevas crías y su megáfono.

Enigmático, porque están por despejar dos serios interrogantes: si HB participará o no en el

Parlamento vasco; y si, frente a un Gobierno cuyo buque-insignia, el PSOE, es de corte centralista

o "españolista" se radicalizarán en la hostigación... y con los métodos criminales con que ETA defiende

sus posiciones. Si no fuese por el prejuicio de predicar para oídos sordos, éste sería e! momento de

decir a HB que el 16,6 de los votos populares que ha obtenido le deberían dar fuerza moral para

desvincularse de ETA de una vez por todas.

En este apunte, tecleado sobre las espaldas mismas de los hechos, casi sin verles la cara, he de

referirme: primero, al descalabro de Coalición Popular, y a la inevitable factura política que, en su

propio partido, haya de pagar Manuel Fraga. Segundo, al CDS suarista que pasa del no-ser al ser-algo;

aunque escasamente, se ubica ya en el espectro parlamentario. Tercero, al remonte experimentado

por Euskadiko Ezquerra que, en trayectoria de creciente moderación desde su no lejana extracción

etarra-polimili, ha pasado de seis a nueve diputados. La EE de Bandrés es un caso-paradigma de

"reconversión política" digno de análisis. Y cuarto, a la afirmación de Eusko Alkartasuna como fuerza

contante y sonante, pese a apenas contar con cuarenta y cinco días de vida como partido. No es

el PSOE, sino Garaicoechea, quien ha despojado al PNV de la púrpura del poder. Arzallus no calibró

en su día el precio de esa escisión por expulsión, en formar gobierno? Parecería lógico que lo hiciera

con el PNV, salvo que se imponga el criterio altivo de Arzallus: "o gobernamos solos, o nos vamos

a la oposición". La suma de 35 escaños daría estabilidad a ese Gobierno en tándem; pero podría

generar una radicalización de HB y de EA, con muy peligrosas alianzas. Una fórmula para evitarlo

sería, en mi opinión, la de un gobierno-trípode: PSOE-EA-EE. Y esa tripleta, donde EE sería bisagra

incluso programática (por su parentesco socialista, con PSOE; y por su componente nacionalista,

con EA) arrojaría una mayoría más sólida, de 41 escaños, para gobernar con holgura ad-extra, aunque

con evidentes discrepancias ad-intra.

Porque su victoria es "raspada" y su investidura se producirá con "hipotecas" y "préstamos", Benegas

no podrá gobernar al dictado de Madrid, sino quiere ser un lendakari... de tres cuartos de hora.

 

< Volver