Autor: Rodríguez, Rogelio. 
 Pone a Baleares como ejemplo de eficacia de un gobierno regional. 
 Mancha se proclama corresponsable del posible éxito electoral de Fraga     
 
 Ya.    04/06/1987.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ELECCIONES

Pone a Baleares como ejemplo de eficacia de un gobierno regional

Mancha se proclama corresponsable

del posible éxito electoral de Fraga

Palma de Mallorca/Rogelio Rodríguez, enviado especial

Muy optimista, el presidente de Alianza Popular, Antonio Her-

nández Mancha, prendió ayer en las islas Baleares, acaso la

trinchera más difícilmente vulnerable del partido conserva-

dor, la mecha del último tramo de su trata final de campaña,

que continuará hoy en Barcelona, para seguir por tierras de

Teruel, Valencia, Alicante, Murcia, Palencia, Valladolid, Tole-

do y concluir en la capital del Reino.

Hernández Mancha, muy requetepeinado, no se anduvo con melindres, y puestos a pregonar se

proclamó titular al 50 por 100 del presumible éxito de Manuel Fraga. «Y es que — dijo — mi

trabajo me costó que don Manuel aceptara encabezar nuestra lista al Parlamento Europeo. »

Respecto a ese difundido y presunto pacto postelectoral con el CDS de Adolfo Suárez, el líder

de AP se mostró contundente y, más aún, conciso: "Eso es otra infamia. » Lleva ya recorridas

cuarenta y tres provincias españolas. Cada mañana se aprende casi de memoria las páginas que

los periódicos dedican a la contienda electoral. Aspira a mantenerse incólume en el

zafarrancho de agresiones personales desatado por algunas formaciones políticas. Antonio

Hernández Mancha aparece en público con una lección muy bien aprendida: «Las soluciones

no pueden quedar solapadas por una guerra de trapos sucios. No me importa gran cosa la moral

individual, me preocupa la moral pública. Esa moral de quien habla sonado de ética y luego

las estructuras de su poder demuestran que esa ética no existe. La izquierda, al no

tener soluciones que ofrecer, se enreda en luchas personales.» Acto seguido añade: «Sólo

hay dos maneras de entender la política: la socialista, fracasada, y la de Alianza Popular,

que triunfa en los países más desarrollados de Europa. » Y, sin detenerse un minuto en las demás

alternativas, reitera: «Bajo el socialismo, las diferencias son mucho más grandes. El que era

rico es un poco menos rico; la clase media comienza a ser pobre, y el que era pobre es ya

miserable.» En su opinión cualquier trabajador en Europa vive «infinitamente mejor» que un

trabajador en España.

Crear riqueza

Hernández Mancha, aparentemente más sereno y en menor abuso de sus casi éticas coletillas,

afirma ser partidario de una sociedad de mayor bienestar para los que menos tienen, aunque

con eso crezcan las diferencias con los que tienen más, y argumenta que sólo sobre una base

de auténtica creación de riqueza puede hablar luego de cómo repartirla.

En este sentido, lógicamente,

puso el ejemplo de Baleares, co-

munidad regida por la Coalición

Popular, región que encabeza en

estos momentos el escalafón na-

cional en cuanto a renta per cá-

pita. «Y es que aquí—subrayó el

presidente de AP— se ha conse-

guido generar la confianza de los

empresarios, con líneas de crédito

que facilitan la inversión. Y es que

aquí al empresario no se le persi-

gue, ni se tienen dudas de su ca-

pacidad, ni se les considera delin-

cuentes fiscales.

También, en el mitin celebra-

do en el Palacio Municipal de

Deportes de Palma de Mallorca,

al que asistieron unas cinco mil

personas, Hernández Mancha

se refirió al Presidente del Go-

bierno, Felipe González, de

quien señaló que decía cosas

que no se ajustan a la realidad,

«porque, sin duda, le molesta que

AP siga siendo la única alternati-

va». «El Presidente —añadió— se

limita al silencio cómplice o a lan-

zar peones de brega para provo-

carlos. Corren el riesgo de que al-

guien monte en una avioneta y les

aterrice en el patio de La Mon-

cloa.»

Antonio Hernández Mancha

confirmaba ayer a este periodis-

ta sus profundas discrepancias

con Bacone, para el que la espe-

ranza era un buen desayuno y

una pésima cena. El joven presi-

dente aliancista, al margen de

sondeos, se muestra partidario

de la buena gastronomía. A to-

das horas. 

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