Autor: Diego, Enrique de. 
 IU y CDS tienen un suave aumento. 
 El voto de castigo hace sufrir un fuerte descalabro al PSOE     
 
 Ya.    11/06/1987.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

IU y CDS tienen un suave aumento

El voto de castigo hace sufrir un fuerte descalabro al PSOE

Madrid/Enrique de Diego.

E1 importante descenso del PSOE beneficia lanío a Izquierda Unida como al Centro Democrático Social.

Loa comunistas recuperan parte de su espació político, perdido a favor del PSOE a lo largo de la

transición. El CDS se consolida como tercera fuerza política, mientra» Alianza Popular se mantiene como

principal partido de la oposición, a pesar de la crisis sufrida durante loa últimos meses. Socialistas y

comunistas parecen abocados a la negociación de pactos en alguna» de la* capitales de provincia mis

Importantes. Por su parte, CDS y AP podrían gobernar conjuntamente en algunas comunidades

autónoma» y ayuntamientos. De los datos se deduce que la erosión del PSOE se produce

fundamentalmente a su izquierda, Lo más significativo de Jas elecciones es precisamente el descenso de

los .socialistas. El Partido Socialista se sitúa como una fuerza a labaja. Línea que permanece constante

ininterrumpidamente desde 1982. El desgaste de] PSOE rio produce la aparición de una alternativa fuerte,

pero se abre el camino para pactos que pueden arrebatarte al PSOE importantes parcelas de poder,

empezando por la capital de España. Los socialistas pierden votos por el centro, pero también lo hacen

por "su izquierda. Todo parece indicar que estamos en un proceso de voló ¿e castigo, producto de un

desencanto social. Desde los diez millones de votos, los socialistas sufren un continuo desgaste,

generalizado en las diversas autonomías. Desde el 82, los socialistas sufren un lento declive. Precisamente

las fuerzas políticas de la oposición han centrado buena parte de su campana en la petición de ese voto de

castigo. Los socialistas pierden la mayoría absoluta en partes sustanciales del territorio nacional, aunque

siguen siendo el primer partido a distancia del segundo, pero es ya un edficio que se tambalea. El

monstruo, del que hablaba Guerra, tiene los pies de barro. La oposición también ha repetido durante la

camparía ta conveniencia de que el PSOE perdiera la mayoría absoluta y se encontrara en la necesidad de

orientar su política por caminos de mayor diálogo y respeto a las miñonas. Con los datos obtenidos ayer,

el PSOE no obtendría esa mayoría absoluta en las elecciones generales de 1990. El panorama político que

se dibuja se orienta hacía zonas de consenso y de pacto.

CDS, con lecho

La subida del Centro Democrático Social es desigua! en ei territorio nacional y no avala las posibilidades

de ser alternativa. El CDS avanza, pero no en términos que puedan situarlo en posición de ganar por

tercera ve- i Felipe González. El CDS sube en sus feudos tradicionales, en las dos castillas, mientras

permanece marginal en amplias zonas de Andalucía, Extremadura, País Vasco, Valencia, etc. Adolfo

Suárez no ha roto su propio techo. Aunque demuestra una cierta capacidad de recuperar votos del centro

cautivos por el PSOE. no parece extenderse en las joñas electorales del centroderecha. y tampoco su

izquierdismo representa un peligro grave para el PSOE. Los centristas tienen e! importante consuelo de.

que su larga batalla se mueva ert términos as ascenso, y que, desde posiciones muy escasas en los

municipios y en lás´autoncmías. ganan esferas de poder desde las que reeiaborar su estrategia. Por ús

pronto, en muchos de los lugares se convierten efectivamente en arbitros de. la situación. Pero en arbitros

no en alternativa.

Izquierda Unida sube

Los comunistas se benefician del desgaste sufrido por la dere-chizacion del PSOE, y recogen el

desencanto popular por la política económica y de reconversión, así como por el aumento del paro.

Izquierda Unida sube, lo que rompe un proceso ininterrumpida desde el arto 1979. Uno de los fenómenos

más importantes ae la transición habió sido precisemente el continuo deterioro del «pació político a la

izquierda del PSOE, con un importante trasvase de los cargos del PCE hacia el PSOE (el último, durante

esta campana, ha sido la del catalán Jordi Solí Tura AP, Interpretación doble Los datos de Alianza

Popular se mueven dentro de una inter-nretación doble. Por un lado, AP Gene un leve descenso, que

confirma la tendencia de las pasadas elecciones generales. Por otro, tras una grave crisis, con fenómenos

de tanto calado como la salida de su secretario general Jorge Verstrynge, la ruptura de la Coalición

Popular, y, sobre todo, la dimisión de Manuel Fraga, tras todos estos fenómenos AP se consolida como

principal partido de la oposición. La valoración positiva adquiere sentido si se contemplan los buenis

resultados de Madrid o la victoria en Toledo, por citar dos ejemplos. La actual dirección de AP había

puesto sus objetivos en man-lener los resultadoso en obtener un leve descenso. Desde esa posición, el

partido —decían— podría plantearse una estrategia más serena hacia el año 1990. Por de pronto,

mantiene las autonomías donde gobernaba y se sitúa como principal fuerza política de Castilla-León. La

posibilidad de movimientos internos se mantiene, pero con estos resultados tendrían pocas probabilidades

de tener éxito.

Loj regionalismo»

Una cuestión Importante es el resurgimiento de las tuerzas nacionalistas y regionalistas. Fenómeno este

que tiene una primera explicación en el carácter municipal y autonómico de la consulta, pero que indica la

fuerza persistente de los partidos de este carácter. Importante es la vuelta la escena política del Partido

Andalucita de la mano de Alejandro Rojas Marcos, y con el destacable triunfo de Pedro Pachecho en

Jerez. Los andalucis-las, tras un sonoro descalabro, recuperan una presencia que cambia

sustancialmente el mapa político andaluz, con argumentaciones que dañan al PSOE en su leudo más

querido y fiel. También son destacables los buenos resultados obtenidos por partidos como Unión del

Pueblo Navarro, Unió Valenciana o especialmente el Partido Aragonés Regionalista U Cataluña se

repiten sustancialmente los resultados de pasados comicios, con la consolidación de los avances obtenidos

por Convergencia en las pasadas elecciones, en buena parte a beneficio de inventario del Partido

Reformista. El PSOE siente peligrar su hegemonía en Barcelona, donde se planteaba la batalla

fundamental. La inteligente estrategia de José María Cullell ha conseguido mejorar las posiciones de

salida, y a la hora del cierre de esta edición no está claro quién se encargará de organizar las Olimpiadas.

País Vasco

Preocupantes son los resultados del País Vasco. De esa tierra llega al Parlamento de Estrasburgo el primer

eurodiputado que mantiene un apoyo al terrorismo. Txema Montero, que asi se llama el eurodiputado, no

podrá sentarse en ningún escaño. Pero lo cierto es que España exporta la dialéctica de las metralletas y la

goma dos. Dentro de los elementos de esperpento que todavía mantiene la sociedad española, el

eurodiputado de HB —fuerza política que obtiene un tercio de sus votos fuera del País Vasco—

constituye la cumbre más alta. Estos datos se complementan con el ascenso de Herri Batasuna en la

provincia de Guipúzcoa, auténtica zona liberada. Triunfo de Carlos Garaicoechea en el pulso particular

entre el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna por conseguir en exclusiva la herencia de Sabino

Arana. Los datos hacen prever una situación delicada para el pacto de gobierno entre el PSOE y el PNV.

El triunfo de Garálcoechea sitúa a las huestes de Xabier Arzalluz en una posición difícil. El propio

Arzalluz declaró a YA su convencimiento de que una de las dos fuerzas terminaría siendo aglutinada por

la otra. La victoria de Eusko Alkartasuna es una derrota del PNV, por cuanto militantes y simpatizantes

pueden sentir la tentación del trasvase. Importante también la práctica desaparición de Alianza Popular

del País Vasco. La cerrazón a seguir una estrategia más foralista y autonomista —que fue predicada por

Jaime Mayor Oreja y que fue miopemente interpretada como la búsqueda de una salida personal— está en

la base de esta situación dramática que plantea graves problemas para la AP nacional como alternativa.

Centroizqulerda

En definitiva, los resultados cambian sustancialmente el mapa político municipal y autonómico, en base

al deterioro del Partido Socialista. Con todo, los datos vuelven a marcar una tendencia del electorado

español que se mueve en el ámbito del centroizquierda. La Guía decum-paña del PSOE ha sido

paradigmática de esta situación cuando ha utilizado directamente y sin paliativos el concepto de derecha

como descalificación global. Si AP intenta aumentar su espacio político tendrá que ser consciente que

previamente tendrá que aumentar su espacio social. En cuanto al PSOE, el panorama no es ciertamente

positivo, y no sólo por su propio descenso, sino porque además le surge una mayor presión en el centro y

en la izquierda, y se le complica el más grave problema del Estado: el País Vasco.

 

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