Autor: Rodríguez, R.. 
 Elecciones: Sólo Morán se mostró muy satisfecho por "el triunfo socialista". 
 Anoche, en la sede central del PSOE no hubo ministros que sacaran pecho     
 
 Ya.    11/06/1987.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ELECCIONES

Sólo Moran se mostró muy satisfecho por «el triunfo socialista»

Anoche, en la sede central del PSOE no hubo ministros que sacaran pecho

Madrid/R. Rodríguez

Anoche, en la sede central del PSOE, en la madrileña calle de Ferraz, no había ministros, ni diputados, ni

militantes conocidos que sacaran pecho. Sólo Fernando Moran, cabeza de lista al Parlamento de Europa,

brindaba con champán pasadas la 1,30 horas de la madrugada. Sólo Moran se atrevía ante los aburridos

informadores a analizar la jornada electoral. Minutos antes, el titular de Sanidad, Julián García Vargas,

escondido tras su negro bigote, eludía realizar comentarios sobre «¿/nos resultados todavía provisionales".

También el ministro de Obras Públicas, Javier Sáez de Cosculluela, siempre próximo a los fotógrafos,

emplazaba para después y rehuía hacer cualquier balance sobre «datos que aún podrían experimentar

modificaciones». Poco más añadía el ministro de Industria, Luis Carlos Croissier. Fernando Moran,

aunque serio, aseguró estar «muy contento porque et triunfo socialista en las elecciones al Parlamento

Europeo no ofrece lugar a dudas, y porque representa ´una victoria no sólo para el partido, sino también

para la democracia española, que tiene muchas cosas que decir en Estrasburgo». El ex ministro de

Asuntos Exteriores, al ser interrogado por el retroceso que sufre el PSOE en los comicios locales, explicó

que «tos municipales son unas elecciones mucho más complejas». Asimismo, ante la insistencia de los

informadores, explicó que los Ayuntamientos que hasta ahora han estado regidos por el Partido Socialista

«han hecho mucho y bien, aunque es normal que la crisis afecte más directamente a los municipios, y es

por eso por lo que pueden perderse algunas alcaldías. De todos modos, el balance es favorable».

El secretario de Organización del PSOE, José María Benegas, resaltó el éxito de la convocatoria europea,

y se mostró muchísimo más remiso a la hora de analizar municipales y autonómicas, a las que calificó de

«relativamente favorables». Luis Yañez, secretario de Estado para la Cooperación con Iberoamérica,

subrayó que las emisoras radiofónicas estaban creando confusión, ya que «los titulares de sus

informativos no se corresponden con la realidad». Yañez señaló que el PSOE «no perdía», sino que en el

cómputo general era el partido que aparecía como ganador en la casi totalidad de los casos. Opinión que

era compartida y subrayada por Alejandro Cercas, quien indicaba que el énfasis «hay que ponerlo en el

tanto por ciento de votos que nos son muy favorables, y que ,se aproxima al obtenido en las elecciones

generales del pasado año».

Los camareros, aburridos

La verdad es que en la sede del Partido Socialista se vivió la más soporífera de las noches electorales.

Apenas acudieron unas trescientas personas, la mayoría representantes de los medios de comunicación.

Tampoco había caras famosas, si exceptuamos a Victoria Vera. El aburrimiento era la tónica y la noticia,

e incluso los camareros que servían el ágape preguntaban a los periodistas si iban a venir los líderes. Al

contrario que en veladas pasadas, en la calle de Ferraz no se olía a victoria. Los empleados de la oficina

central del PSOE apenas tenían información que facilitar, y pasadas las dos de la madrugada aseguraban

que «algún dirigente, no sabemos cuál, dará en breve una rueda de prensa». Cuando alguien se atrevía a

preguntar sobre la posibilidad de que acudiera a la sede, como en ocasiones anteriores, el secretario

general, Felipe González, lo más que recibía por contestación era una insinuosa y larga sonrisa. La

mayoría de las señoras se quedaron sin desprecintar la rosa que les fue entregada a la entrada. Y es que,

según nos aseguró una militante de pro: «No hace falta darle tanto bombo porque aquí, en esta casa,

estamos acostumbrados a ganar.»

 

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