Fuerte castigo al PSOE     
 
 Diario 16.    11/06/1987.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Fuerte castigo al PSOE

LOS resultados de- las elecciones celebradas ayer en España, no completos todavía a la hora de cerrar

esta edición, permiten afirmar que el Partido Socialista Obrero Español ha obtenido otra victoria electoral,

si bien ha retrocedido sensiblemente con relación tanto a las elecciones generales de 1986 como a las

municipales y autonómicas de 1983. El descenso del voto socialista puede cifrarse, de acuerdo con los da-

tos facilitados por el Gobierno, en cinco puntos: el PSOE ha bajado por primera vez desde que llegó al

poder el listón del 40 por 100 de la adhesión popular y ha perdido la mayoría absoluta en importantes

municipios y comunidades autonómicas. Antes de entrar en el análisis de los datos, hay que subrayar el

extraordinario retraso que ha sufrido el escrutinio. Tres horas y media después de cerradas las urnas, el

Gobierno sólo fue capaz de aportar los resultados de menos de la mitad de los votos emitidos en la

elección al Parlamento Europeo. Si se tiene en cuenta que esta elección se celebraba en circunscripción

única, este retraso es absolutamente inexplicable. Sólo cabría la posibilidad de que el descenso del PSOE

hubiera llevado a Guerra a esperar datos ulteriores por si se producía él milagro. Igualmente, mientras los

ciudadanos esperaban los datos, tuvieron que soportar en TVE la confusa presentación de un misterioso

sondeo, cuya paternidad aún no se conoce, y que eí locutor repetía insistentemente. Sondeo que, qué

casualidad, atribuía mayor porcentaje al PSOE del que luego obtuvo. Alguna emisora de radio ofreció

también sondeos apresurados y en algunos casos disparatados, de utilidad bien escasa, aunque se cuidó de

mencionar repetidamente la autoría de los mismos. La presencia de Guerra en el papel de gran

comunicador electoral del Gobierno merece también un comentario. Resulta ciertamente extravagante que

la persona que ha protagonizado una campaña partidista de tintes tan virulentos e insultantes, se haya

transfigurado cuarenta y ocho horas después en un modoso y pulcro funcionario, con calculados

ademanes de presunto estadista. Esta maniobra, cuando el Gobierno cuenta con un ministro portavoz y

con un ministro del Interior responsable de la organización de la maquinaria electoral, sólo puede

redundar en descrédito del sistema mismo, lo cual es bien lamentable. Pasando ya al análisis concreto de

los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo, y sin haber sido escrutado todavía el cinto por

ciento del censo, lo primero que hay que subrayar es que el Partido Socialista, que ha triunfado, ha sufrido

un serio revés, ya que ha perdido casi un cinco por ciento de su apoyo popular con respecto a las últimas

elecciones generales, que son las que más directamente cabe tomar como término de comparación.

De acuerdo con estos datos, el PSOE obtiene 28 escaños de los 60 en disputa y se sitúa a tres de distancia

de la mayoría absoluta y a ocho de los que ya tenía. Aunque es imposible calcular, con estos datos, qué

pasaría en unas elecciones generales, sí cabe afirmar que el PSOE ha perdido ya la mayoría absoluta de

que ha disfrutado durante estos últimos años. El segundo partido continúa siendo Alianza Popular, que

cosecha un .porcentaje en torno del 24 por 100 de los votos, y aunque puede mantener los 17 diputados de

que ya disponía anteriormente en coalición con liberales y democristianos, su apoyo popular ha

descendido dos puntos porcentuales. El techo de AP, cuya lista electoral seguía encabezada por Fraga en

este caso, se ha confirmado por enésima vez, aunque en algunas capitales ha obtenido más Concejalías

que el PSOE. El partido que más expectación había levantado, por la posibilidad de aflorar una firme

alternativa al PSOE, el CDS, ha obtenido sólo algo más del 10 por 100, unas décimas más que en las

elecciones del 86, aunque hay que tener en cuenta que en las elecciones de 1983 era un partido

prácticamente inexistente. De todas maneras, se confirma como tercera fuerza electoral, auque muchos de

sus partidarios tendrán hoy una cierta frustración. Este dato, sin embargo, habrá de ser puesto en conexión

con los resultados que el CDS ha obtenido en Ayuntamientos y Comunidades, donde ha logrado una

implantación que hasta ahora no tenía y que le servirá como catapulta para próximas elecciones

Hay que destacar también que Convergencia i Unió ha obtenido tres escaños, uno más de los que ya

disponía, pero sobre todo que Izquierda Unida se sitúa en Europa con tres escaños partiendo de cero. En

el otro lado de la balanza hay que situar a Santiago Carrillo, que con su nuevo partido no ha podido pasar

las fronteras. Tampoco lo han logrado ni Blas . Pinar, que junto con el viejo líder comunista puede dar.

por clausurada su vida política, ni Ruiz Mateos, cuya aventura ha parecido a todas luces desafortunada, ni

Javier Rupérez, cuyo fracaso —ya anunciado desde la dimisión del líder Osear Alzaga— significa que no

habrá ni un sólo democristiano español en el foro de Estrasburgo. LLama la atención el extraordinario

avance de Herri Batasuna, que ha conseguido incrementar su cuota electoral de 1986 merced a su

campaña fuera de Euskadi. De este modo, un representante de HB se sentará en el PE, pero no será éste el

único vasco presente en Europa: Carlos Garaicoechea, de Eusko Alkarta-suna, será otra voz abertzale en

defensa de la • Europa de los pueblos. Fuera ha quedado Mario Onaindía, por Euskadiko Ezkerra, y,

comomn símbolo de la escisión habida en el se-:no del nacionalismo vasco, el PNV, que ha perdido los

dos escaños de que disponía.

 

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