Elecciones 87: Dirigentes aliancistas sospechan que ha habido pucherazo. 
 AP estudia la impugnación generalizada de las elecciones por las irregularidades en el censo     
 
 Diario 16.    11/06/1987.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

ELECCIONES 87

DIRIGENTES ALIANCISTAS SOSPECHAN QUE HA HABIDO «PUCHERAZO»

Alianza Popular estudia la impugnación generalizada de las elecciones en toda España por presuntas

irregularidades habidas en el censo electoral, «que han impedido ejercer el derecho de voto a miles de

personas», entre ellas al presidente de AP, Hernández Mancha. AP impugnó en Albacete, Huelva y El

Puerto de Santa María. En Madrid, AP ha presentado denuncia ante las Juntas Electorales. En Tenerife,

los candidatos aliancistas Ángel Isidro Guimerá y Aurelio Matos no fueron incluidos en el censo.

Guimerá dijo que AP «tiene claras y fundadas sospechas de manipulación y pucherazo».

AP estudia lo impugnación generalizada de las elecciones por las irregularidades en el censo

Cerca de un 68 por 100 de españoles participó ayer en las triples elecciones —municipales, autonómicas

y al Parlamento Europeo—, según datos de la Oficina del Portavoz del Gobierno. La participación fue

similar a las anteriores, que registraron una anuencia del 64 por 100. El hecho más significativo ha sido la

denuncia de irregularidades en el censo por parte de dirigentes de Alianza Popular. El presidente regional

de AP Luis Eduardo Cortés declaró que «familias enteras han desaparecido del censo».

MADRID.—Los líderes políticos y candidatos madrugaron para depositar su voto. Los más

madrugadores fueron el presidente del Gobierno, Felipe González, y el ex presidente aliancista Manuel

Fraga. Ambos coincidieron en el colegio electoral del Buen Suceso, de Madrid. Felipe González votó a

las nueve y cuarto de la mañana, acompañado de su esposa, Carmen Romero, y rodeado de monjitas de

hábito blanco. Declaró que la campaña electoral había sido tranquila y dijo que no creía que se produjera

alguna pérdida en la hegemonía socialista en determinadas Comunidades Autónomas y grandes ciudades.

Fraga lamentó la falta de información sobre los comicios europeos y alentó a los indecisos a depositar su

voto. El vicepresidente Guerra, votó en Sevilla y destacó «la madurez política del pueblo español, que ha

dado pruebas de un gran sentido común en los últimos diez años; un pueblo que es el que elige y el que

históricamente acierta». Adolfo Suárez afirmó tras depositar su voto que «todavía no tengo la piel del oso;

primero hay que cazarlo, pero parece evidente que el CDS dará un salto espectacular en relación con las

elecciones del 83 y del 86. Creo que podremos ganar entre dos o tres puntos de media y que seremos una

alternativa de poder al PSOE». Los eurocandidatos se mostraron optimistas. Carrillo, ilusionado y

esperanzado. «Si- todos los que dicen que debo estar en el Parlamento Europeo votasen por mí, desde

luego estaría allí», declaró. Rupérez dijo que «me veo en Estrasburgo», lo mismo que manifestó Ruiz

Mateos. Onain-día declaró que un eurodiputado estaba seguro y Txema Montero agregó que «si hay

aluvión de votos es posible que saquemos hasta dos». Los incidentes ocurridos durante la jornada fueron

mínimos y, en ningún caso, revistieron especial gravedad. El más relevante ocurrió en el País Vasco,

donde varios comuni-cantes anónimos, que dijeron hablar en nombre de ETA militar, anunciaron la

colocación de artefactos explosivos en colegios electorales de Irún y Amorebieta, en la Diputación de

Guipúzcoa y en el Ayuntamiento de San Sebastián. En todos los casos, la Policía comprobó la falsedad de

las amenazas. También en Euskadi, un joven, al parecer con sus facultades mentales alteradas, rompió

a martillazos las tres urnas instaladas en el colegio de la localidad vizcaína de Cruces, El agresor fue

detenido poco después para ser identificado. Otro joven, con métodos más pacíficos, protestó por ser

obligado a formar parte de una mesa electoral en la villa cordobesa de Fernán Núñez, Este, de ideología

anarquista, según confesó, se colocó un cartel en el que se podía leer: «Estoy aquí a la fuerza».

En el capítulo de incidentes cabe también reseñar la huelga de los 280 estibadores del puerto de

Tarragona, iniciada al comprobar que eran sustituidos por personal contratado durante las horas de

votación. Las irregularidades en el censo fueron una fuente de conflictos en varios puntos de la geografía

electoral. Por este motivo, diversas fuerzas políticas impugnaron las elecciones en Denia (Alicante) y

Cieza (Murcia), además de denunciar anomalías en Albacete, Málaga, Madrid y Barcelona. Los

problemas en el censo impidieron a destacadas personalidades políticas y a varios candidatos ejercer su

derecho al voto. No fue el caso) de la Familia Real que, como en otras consultas electorales, se

abstuvieron de votar para permanecer al margen de cualquier opción. Entre quienes vieron frustrada su

voluntad de votar, destacan los presidentes de AP e Izquierda Unida, Antonio Hernández Mancha y

Gerardo Iglesias; el vicepresidente del Senado, José-Luis Rodríguez Pardo; el candidato aliancista a la

Alcaldía de Santiago, Conde Roa; el gobernador civil de Málaga, Plácido Conde, y también una

octogenaria de Torrevieja (Alicante), quien´pidió ser buscada en la lista de «las tontas», al comunicársele

que su nombre no aparecía en la relación oficial.

 

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