Autor: M. H. . 
 De campaña electoral en Madrid. Fraga llenó la Monumental. 
 "¡Que Dios, San Isidro y San Antonio nos echen una mano!"  :   
 Carlos Arias: "Vivimos una situación prerrevolucionaria". 
 Pueblo.    14/06/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

DE CAMPANA ELECTORAL EN MADRID FRAGA LLENO LA MONUMENTAL

Carlos Arias: "Vivimos una situación prerrevolucionaria"

MADRID. (PUEBLO, por M. H.)~Un Fraga poético, emocionado y tan talante como siempre, llenó ayer

la plaza de las Ventas en un mitin monstruo con el´ que finalizaba la campaña de Alianza Popular. Los

gritos de «¡Franco, Franco!» se confundían con los de «¡Fraga. Fraga!», en un ambiente de indecible

entusiasmo. Miles de banderas españolas se agitaban al aire a los sones del pasodoble «¡Qué viva

España!», que fundía con el himno de Alianza Popular. Con puntualidad británica, a las siete y media

hicieron su entrada en el ruedo los siete espadas de A. P. que iban a intervenir en el acto: Alfonso

Armada. César Pérez de Tudela, Ramón Hermosilla, José María Ruiz Gallardón, José Martínez

Emperador y Manuel Fraga Iribarne. A lo largo de la tarde se iban a escuchar ataques al centro y a los

partidos marxistas, recuerdos a Franco, análisis tendentes a demostrar «la catastrófica situación en la que

nos encontramos», exposición del programa del partido y elogios a las Fuerzas Armadas. Fraga dijo que

Alianza Popular «mantiene una clara actitud: de seria advertencia sobre Ja situación real de España, en

estos críticos momentos; de repulsa, en relación con la falta de seriedad y la increíble demagogia con ía

cual se está intentando manipular a la opinión; de condena de la violencia física, psicológica 5" verbal a«e

muchos están empleando y del entreguis-mo con qvf se cede ante ia misma; de denuncia de la actitud de

los que están pactando con los rupturis-tas, al margen de la ley y sin conocimiento "de la opinión».

Frente a este panorama, Fraga expuso como alternativa los ideales d« su partido y más adelante añadió:

«Se ha pretendido, malévola e intencionadamente, que el triunfo de Alianza Popular sería un riesgo para

1» convivencia, implicando que votar á ´os débiles y en-treguistas llevaría al pacto social y a la paz civil.

Basta ver de quien vienen esas amenazas: de los comunistas y otros marxistas, que declaran aceptables a

quienes les conviene; y a quienes Jes plantan cara, inaceptables. Nosotros, los españoles que hemos

conocido una larga paz, la apreciamos más que nadie; y estamos dispuestos a cualquier sacrificio para

hacerla posible- pero no es menos cierto que la debilidad y el abandonismo hacen envalentonar a los

revanchistas, los verdaderos enemigos de la paz.» ´Para Fraga, «el país va cuesta abajos Al referirse a la

cuestión económica se preguntó «¿qtté es eso de decir que estamos saliendo´ del túnel, si ellos han hecho

ese tunel?». Habló de «los que falsifican el centro y se inventan un centro portela-valladeris-ta y robledo

romerista para seguir en el Poder». .En un arranque final Fraga dijo que le parecía oír a San Isidro y a.

Santa María de la Cabeza pedir para qué la tradición cristiana no sea borrada por el marxismo. «Siento oír

a los muertos del dos de mayo que nos piden que votemos por ellos y Jos cuerpos destrozados de

Paracuellos, de la calle del Correo, y los guardias asesinados nos dicen: ya no podemos votar. Votad por

nosotros» (gritos d« ¡F r a n c o, Franco! y ¡Fraga, Fraga!). Al final, antes de dar vivas al Rey, a-Madrid y

a España, Fraga dijo: «Pedimos a Dios, San Isidro y San Antonio que nos echen uaa mano.» Carlos Arias,

que fue presentado como «un monumento vivo a la lealtad", incidió en el hecho de que «España está

atravesando los momentos más graves de su historia. Estamos en una situación prerrevolucionaría.» Dijo

también: «se legalizó lo que parecía ilegaliza-ble con abusiva interpretación de vuestro voto en el

referéndum y con torpe pretensión de atribuir la responsabilidad a los altos tribunales de justicia,

faltándose ai sentido de la autenticidad y de la Propia estimación de los comunistas sinceros, que vieron

como su partido tenia que pasar de matute. Aludió en repetidas ocasiones a la obra de Franco y a quienes

«no se dan cuenta de que cuanto más quieren enterrar a Franco más le mitifican». Atacó a los que

«pretenden volver á la política de covachuela y están haciendo almoneda de las firmes instituciones del

Régimen, olvidándose de que gracias al Régimen están en puestos de Gobierno, desmantelando una Patria

ennoblecida porque tenia un gran capitán». Se quejó del trato que da la Prensa estatal a Alianza Popular, y

utilizó el calificativo de «enanos» para los disidentes del franquismo. Ruiz Gallardón aludió al peligro en

que se encuentra la unidad de España («¿que es eso de las nacionalidades?», se. preguntó con tono

severo), y dijo que el Ejército no sólo estaba para defender las fronteras exteriores, sino para impedir que

se ´levanten, fronteras interiores. César Pérez de Tudela estuvo especialmente lírico y catastrofista, y el

resto de los oradores insistieron en diversos puntos del programa del partido con oratoria encendida y

vibrante que levantó de sus asientos a los simpatizantes en numerosas ocasiones.

Foto LEO

 

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