Elecciones 77. 
 Ignacio Gil-Robles, en libertad     
 
 Pueblo.    14/06/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

CARTA ABIEB^A DE AUGUSTO ASSIA

ES LÓGICO PENSAR QUE SE PERFILE UNA COALICIÓN

Más importante el número de diputados que el de votos

En ninguno de los grandes países democráticos es directa y matemática la relación entre votos y

representación

Querido director:

¿Cuál será la perspectiva que amanezca sobre el país con lo madrugada del día 16? ¿Qué es lo que

apuntará en el horizonte: la continuación del actual, la designación de otro Gobierno Suaves con algunos

miembros distintos, si no todos, u otro Gobierno y otro presidente f Ante unas elecciones habría que estar

preparados, no le cojan a, uno por sorpresa, como ya ocurrió aquí lina ves, la mañana del 13 de abril,

señor director. Si la Unión de Centro obtiene, ya que no la mayoría de los votos, la mayoría de los

diputados, que es lo importante, la cosa Habrá quedado un tanto despejada. Con la conjunción en su

persona, del mandato real y el de la-mayoría parlamentaria, Suárez podrá afrontar el inmediato porvenir

con una confianza que no le era fácil asumir hasta ahora.

¿Cuál será, empero, la situación si la Unión se encuentra con que, aunque sea la más numerosa minoría,

no cuenta con la mitad más uno de los votos en cualquiera de las dos Cámaras, y en especial la popular ?

De no haber sido declaradas constituyentes antes las Cortes a elegir el 15, la situación sería más fácil.

UN PROCEDIMIENTO DE URGENCIA

Una adaptación del reglamento de las anteriores a los principios democráticos, votada, siguiendo un

procedimiento de urgencia, en cualquiera de las primeras sesiones, abriría en estas Cortes la posibilidad

de aprobar con mayorías de recambio por lo menos las apremiantes pragmáticas que ahora mismo exige

la salud de la nación.

Una ley eficiente y democrática de orden público, por ejemplo, podría ser aprobada, con la ayuda de los

votos cristiano-demócratas, ¿os de -Alianza e incluso los socialistas. Podría una ley para combatir la

inflación y el´ paro atraer a su favor votos de diversos partidos, aun los más y contradictorios. Ahora

mismo el Gobierno laborista inglés está aprobando, con´la ayuda de los liberales, una medida urgente tras

otra. Durante cuatro años, y a lo largo de la legislatura anterior, vivió y aprobó todas sus leyes el

Gobierno socialista sueco, las más de las veces con la ayuda de los liberales, con la de los comunistas,

otras, y, aun algunas, con las de los agrarios. En este mismo momento el Gobierno, italiano vive del favor

de los comunistas, que prefieren sostener mía Administración crisiano - demócrata a a fr ontar

prematuramente unas elecciones en las que temen que perderían votos.

Gobiernos que, encontrando, se en minoría, afrontan el despacho de la Administración con la ayuda, más

o menos interesada o más o menos patriótica, de partidos ajenos es una práctica corriente en el mundo

democrático, lo ha sido siempre y lo es más que nunca desde la última gran guerra. De lo que yo no tengo

noticia es de que en país alguno democrático haya sido aprobada una constitución bajo un Gobierno de

minorías. Excepto si vamos o salir aquí al agora democrática creando un precedente, parece indisp

ensable, fu.es, que si no consigue wu« mayoría, lo primero que tiene que hacer el presidente es constituir

un Gobierno de coalición y, si, no consigue formar I« coalición, tendrá que dejarle l« tarea a otro.

Supongamos que fuera España un pais como los demás europeos, donde el sistema democrático está ya

consolidado. ¿Cuál es la, gama de posibilidades que el anterior imperativo abriría, o cerraría, ante

nosotros f

La primera posibilidad, entre las que nos aparecerían cerradas, cualquiera el resultado de las urnas, es la

de una coalición gubernamental entre socialistas y comunistas, a pa- ´ lo seco.

Ha habido Gobiernos de todas las combinaciones, liberales, socialistas, conservadoras y cristianas

conjuntamente o cíe unas y otros por separado; ha habido incluso combinaciones de las que, como en

Francia con De Gaulle, en Italia con De Gasperi y en Portugal durante la revolución, /as- comtnisttjLS

formaron parte. Lo que no ha habido nunca en Europa es un Gobierno conjunto de comunistas socialistas.

Hay, pues, que descartar tal combi

Augusto ASSIA

 

< Volver