Autor: Cano Portal, Luis (ESPIOTE) (SPAROS). 
   Cosas veredes Mio Cid...     
 
 El Alcázar.    14/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

COSAS VEREDES

MIÓ CID...

Estamos los españoles sometidos a tantas sorpresas que ya estamos curados de espanto. La vida política,

nos trae a diario pruebas de estas sorpresas, que poco a poco, van layando nuestro cerebro

convenciéndonos, o pretendiendo convencernos, de que todo es y será posible. Resulta increíble que lo

que ocurre a nuestro alrededor, entorno como se dice ahora, rio nos haya .producido ya: un estada de

catalepsia total. ¡Ahí van ejemplos! Asombra, que hombres de formación jurídica como son lar mayoría

de los componentes del Gobierno de D. Adolfo Suárez, no hayan caído en la cuenta al dictar ese indulto

que lleva aparejado la figura de "estraña-miento" que ello va contra todo concepto de Derecho. En

Derecho penal existe tipificada la figura de "quebrantamiento dé condena" que en definitiva es lo que ha

concedido el Gobierno, pero ese quebrantamiento, puede producirse sólo, porque el reo se escape, huya o

abandone la prisión, no porque el Gobierno que debe velar por el cumplimiento de las penas impuestas

por los Tribunales de Justicia, sea él que la quebrante permitiendo el "extrañamiento" de los condenados.

Ése admirado y sin par periodista que se llama Rafael.García Serrano, nos descubre también a diario en su

"Dietario Personal", hechos, sucesos, acciones, que tienen la Virtud, al poner al descubierto tantas

actitudes incomprensibles, de despertarnos del sopor de la droga que a través de la radio, la tele o las

columnas de los periódicos, se va dando a los españoles para que asimilen, durmiéndolos, las excelencias

del clima y las disposiciones hacia la deseada democracia. Confieso, querido y admirado Rafael, que tu

Dietario del pasado día 28 me hizo reír a mandíbula batiente. Tu le llamas "petit histoire" a los sueños o

fantasías de Su Eminencia el Cardenal Buero Monreal. Yo les llamaría los divertidos cuentos que hacen

olvidar traiciones y deslealtades, o quizá mejor, copiando aquel canto de niños, solicitar del Eminentísimo

Cardenal que si decide a plasmar en libros´ sus memorias, las titulase... "Ahora que vamos a la

democracia, vamos a contar mentiras, tra la ra, vamos a contar mentiras"... Las leeríamos todos, incluso

los niños desde los ocho años en adelante para los que yo también respetuosamente, solicitó voto en los

futuros comicios que se celebren en España, tras las democráticas elecciones del próximo día 15. En estas

no, porque todavía no están preparados los censos. Te has dado cuenta Rafael de la colosal personalidad

que tenía nuestro Generalísimo Franco. Resulta, que durante treinta y nueve años, ,un mes y veinte días,

no gobernó, y al parecer, no tenía a su lado a nadie de su cuerda o ideas. Me parece increíble hubiera

tantos antifranquistas como han salido tras su muerte, tantísimos alcaldes, gobernadores, directores

generales subsecretarios y ministros que lo fueran contra su voluntad e ideas, y que pese a ello, pudiera

gobernar. Es alucinante que teniendo en contra a tanto intelectual, tanto sabio, tanto catedrático, tanto

estudiante, tantos principes de la Iglesia, a tantísimo catalán, vasco, gallego, valenciano, andaluz,

extremeño, mallorquín, canario, castellano, nuestro Generalísimo pudiera mantenerse en el Poder. Y no

digamos que la Delegación Nacional de Sindicatos pudiera mantener a todos sus componentes en línea de

trabajo, cuando en sus filas no había más que comunistas, socialistas y todos los "istas" que tu quieras

antifranquistas. !Tanto enemigo a su alrede-dor y tenerlos a todos ellos, dominados! ¿No te parece colo-

sal? Tu, Rafael, supongo habrás puesto ya a estas horas, manos a la máquina, e iniciado esos libros —

¡que te prometo comprar!— sobre "Mis conversaciones con el Cardenal Segura". "Noches de Jondo con

D. Fernando de los Ríos" y "Mis consejos al Caudillo", pero mientras ese momento, que espero con

ansiedad, llega, yo también voy a dejar correr mi pluma y a plasmar lo que he soñado y que titularé

"Cuentos para dormir". Te voy a dar las primicias y sipnosis de uno de sus capítulos. Hubo una vez, en

cierta región española un Maestro Nacional, lstillo é1, que sintió la llamada de la libertad y se afilió

apasionadamente a un partido político que mangoneaba un hombre de ideas revolucionarias bien

probadas. Esté partido tenía como portavoz periodístico de sus ideas uri Diario que se llamaba

"CLARIDAD". El Maestrillo que tenía además aficiones literarias, colaboraba en aquel Diario con

bastante asiduidad, al propio tiempo que iba formando políticamente a los futuros ciudadanos.

Cuando se desencadenó la "guerra de España", conro la llama Enrique Lister, Dios me libre de llamarle

Cruzada, guerra de liberación contra el comunismo o guerra civil.... el Maestro consideró que su

militancia le obligaba, unido a su juventud, a luchar con las armas en la mano en defensa de sus ideales.

Primero en las milicias populares, después, tras unos cursillos fue promovido a Oficial del bando que

defendía la República, y después, tras otros cursillos, pasó a prestar servicios en un Estado Mayor.

La guerra, en sus avatares, llevaron a nuestro hombre a caer prisionero, y buen cuidado tuvo de no

aparecer como Oficial, circunstancia y habilidad, que hicieron tras una rápida depuración, como estaba en

edad militar, fuera destinado como Soldado a una Unidad del Ejército de Franco, en la que llegó a ser

Cabo. Cuando el 1° de abril de 1939, venció el Ejército Rojo, las tropas nacionales, ocuparon sus últimos

objetivos y la guerra terminó, aquella región donde se había distinguido nuestro hombre, se liberó, y con

su liberación, vino para el Maestro Nacional el justo procesamiento y subsiguiente condena, toda vez que

se puso al descubierto su actuación destacada en la guerra. Los condenados a diferentes penas, gracias a

una decisión del Jefe del Estado vencedor, a través de las prestación de trabajos en la reconstrucción de la

España asolada por la guerra, redimían considerablemente el tiempo de sus penas, y por eso, no por

"extrañamiento", saldó la suya pronto. En esta época, se dice, que tocado de la Gracia Divina, nuestro

buen Maestro ingresó en un Seminario del que salió ya ordenado sacerdote con ideas "progres" de

elevado concepto social. ¡Evangélicas totalmente!. Por arte de ellas, y proteccionismo de las Jerarquías,

que entonces estaba ya entre ellas de moda el ser eminentemente sociales, sin llegar a los extremos de los

PP Diez Alegría y Llanos que tu citas querido Rafael, fue promocionado a Pastor máximo de la Grey

creyente o indiferente, y hasta alcanzó la titularidad de alguna Sede apostólica, de la que después S.S.

Paulo VI, —al que con tanta familiaridad llama Montini el Cardenal Bueno Monreal— cuando ya nuestro

Jefe de Estado hubo renunciado al privilegió (que le daba el vigente Concordato para la designación dé

Prelados, lo pro-mociona aún más, para cargo de mucha más responsabilidad del que todavía, es sólo "in

pectore". Como yes, querido Rafael, la "petit histoire" se enriquece con otro cuento, que más que relato

novelesco para dormir, podríamos llamar, citando la rase histórica... "cosas veredes Mió Cid que faran

hablar las pedras".

¡Que Dios y el Cielo nos juzgue!

ESPIÓTE

 

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