Autor: Anaut, Alberto. 
 Veinticuatro horas con el secretario general del PSOE en plena campaña electoral. 
 Un día en la vida de Felipe     
 
 Diario 16.    07/10/1982.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

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NACIONAL

7-octubre-82/D¡ario 16

Ayer empezó, con todas las bendiciones oficiales, la campaña electoral. Veintiún días agotadores, en los

que los líderes, como los cantantes en verano, no paran. A Felipe, sus asesores le han preparado un

calendario con dos o tres mítines diarios. Pese a todo, el objetivo es que descanse.

Veinticuatro horas con el secretario general del PSOE en plena campaña electoral

Un día en la vida de Felipe

Valladolid: Alberto ANAUT, enviado especial

No duerme mucho. Apenas seis horas. Aunque ahora, cuando acaba de iniciarse la. campaña electora!

oficial, sus asesores le han recomendado que «descanse». El objetivo está claro. Se trata de que el líder

llegue al 28 de octubre en vencedor, pero también íntegro. Se trata de que a partir de ese día pueda

empezar a trabajar, sin necesidad de seguir una cura de sueño en Incosol.

La campaña electoral — pese al aperitivo andaluz— se abrió ayer oficialmente para Felipe González.

E! superautobús del Mundial arrancó de la calle de Santa Engracia, en Madrid, seguido de una buena

corte de periodistas dispuestos a anotar los movimientos, las palabras y los gestos del que se asegura

como futuro inquilino de la Moncloa. La media docena de «plumillas y gráficos» —en palabras deí

propio Felipe— . que nos hemos jugado la vida por las carreteras del sur, hemos crecido y ahora estamos,

como si fuera una excursión escolar, en el autobús que el partido ha colocado para seguir a! candidato.

Así es

Se levanta a las ocho y a las ocho y media está preparado para nacer una media de 300 kilómetros

— cuando no coge el avión y se va y vuelve de Cananas en el día— y dar dos o tres mítines. Car-

men está con él." Suele desayunar en la habitación del hotel. Felipe es ya a estas alturas demasiado

popular para sentarse en un comedor y poder comer tranquilo. Aquí, en la habitación —protegido por

algunos miembros del equipo de seguridad, que no le dejan ni a sol ni a sombra- , puede estar tranquilo y

leer la prensa, si es que alguien ha podido encontrarla a esas horas. Desde Madrid también llegan algunas

noticias. Y no siempre tranquilizadoras. Felipe se enteró de los planes de un nuevo golpe de Estado

 

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