Autor: Cavero, José. 
 4/ Las quince Españas. 
 Andalucía  :   
 Según Rojas Marcos. 
 Arriba.    23/03/1977.  Página: 23-24-25. Páginas: 3. Párrafos: 64. 

las quince españas

ANDALUCÍA

SEGÚN ROJAS MARCOS

ANDALUCIA, a poco que se observe el mapa de la Península, resulta ser una región con unas

dimensiones similares a las de un país vecino llamado Portugal. De modo que, al Igual que sucederá

en otras ocasiones, invitaremos a más de un personaje, y, a ser posible, discrepantes entre si por lo que a

ideología se refiere... Porque en cuanto a las propias y respectivas regiones se dan coincidencias muy

notables.

Como podrá advertirse seguidamente entre Rojas Marcos y Clavero Arévalo, alumno y profesor,

respectivamente, en la misma Facultad de Derecho durante un tiempo. Alejandro Rojas Marcos, dirigente

del Partido Socialista de Andalucía (PSA)

—uno de los que Integran la Federación de Partidos Socialistas— ha llevado la "ruptura" hasta con su

propia historia familiar, "de derechas de toda la vida". En cambio, Alejandro

• Partidos centralistas han hecho suya la palabra autonomía quitándole valor

• Reconocer el pueblo andaluz tomo tal pueblo es nuestra primera aspiración

• El paro,el analfabetismo y la emigración, los tres máximos problemas concretos andaluces

• El capitalismo en Andalucía es más elemental, prehistórico y visceral que en otras regiones

• Dividir en dos Andalucia -Oriental y Occidental— es una dicción pseudoeconómica

—Sí; he estado hace todavía muy poco tiempo, una vez más, y como en los «mejores tiempos», en un

Juzgado. Me llamaran para dar cuenta sobre un trabajo aparecido en nuestro periódico, en «Andalucía

Libre». Primero me preguntaron si era dirígente del Partido Socialista de Andalucía. Naturalmente que lo

soy. Secretario general... Si el PSA editaba esta publicación y si estaba o no legalizada. Yo contesté que

estaba en la misma situación que el propio partido... Hemos otorgado una escritura, un acta notarial, y

hemos presentado la documentación del partido en Sevilla. Vamos a ver si el Gobierno ha pensado que

existen partidos regionales o no...

—¿Y qué significación tiene para ti la expresión «Andalucía libre», con la que habéis bautizado al órgano

informativo del partido?

—Andalucía libre significa nuestra aspiración. E1 artículo primero de nuestros estatutos, del PSA, dice

que el partido nace para liberar al pueblo andaluz...

—¿liberarlo de qué y de quién?

—Ese mismo artículo dice la manera de liberarlo, y creo que prejuzga de qué y de quién... Porque dice

que pretendemos la liberación del pueblo andaluz mediante dos vías: una, mediante la construcción de

una sociedad socialista. Esto ya presupone el entender que al pueblo andaluz no se le puede liberar de otra

manera. No cabría... De aquí se pueden sacar conclusiones teóricas muy importantes. Creemos que en

Andalucía no cabe un, diríamos, regionalismo interclasista porque el regionalismo andaluz está vinculado

a la situación de dependencia y de colonialismo interno que padece Andalucía. La segunda vía es la

constitución de un poder andaluz. Es decir, que el pueblo se organice como tal, que se autogobierne, tome

conciencia primero de su situación y se ponga a continuación en marcha para tratar de solucionar esta

situación.

Las autonomías

—¿Son todas ellas reivindicaciones de autonomía?

—Nosotros defendemos la autonomía de Andalucía; pero la palabra autonomía, hoy en día, va quedando

ya un poco insuficiente porque partidos centralistas las han hecho suyas. Y que un centralista haga suya la

palabras autonomía significa, o bien que está en vías de dejar de ser un partido centralista y de

estructurarse fedoradamente —no federalmente—, reconociendo soberanía a sus parados

correspondientes a los pueblos respectivos, o bien entiende que la palabra autonomía es una mera

descentralización administrativa, que va a descentralizar más sus secciones o a sus federaciones en las

regiones o nacionalidades de origen. Por eso hacemos nuestro el grito de «estatuto de autonomía», pero lo

tenemos que matizar.

—El Partido Socialista Andaluz se gloria de haber sido el primer partido andaluz que levantó la bandera

blanca-verde-blanca de la región.

—Si. En los dos sentidos: en el sentido físico de levantar la bandera y también en el sentido de que somos

el primer partido andalucista, el primer partido político andaluz que hay en toda la historia de Andalucía.

Al ser nosotros el primer partido nacemos nuestros los orígenes de la organización antes del partido, el

pasado julio, de Alianza Socialista de Andalucía (ASA), Nunca existió en Andalucía una formación

política de estricta soberanía andaluza. No es qne descubriéramos nosotros la bandera andaluza, ia

bandera andaluza ondeó en el Giraldillo, en la Giralda de Sevilla, en e| siglo XII, al final del siglo del XII.

De ahí la tomó Blas Infante cuando el movimiento liberalista las Juntas Liberalistas andaluzas del primer

tercio del siglo XX asumieron esa bandera como la propia de Andalucía. A nosotros nos cabe que

hayamos sido la organización politica que primero la potenció en el doble sentido de levantar el símbolo y

de levantar también la idea del reconocimiento del pueblo andaluz como tal pueblo.

La blanca-verde

—¿En la actualidad, la blanca-verde se utiliza en Andalucía sin problema de ningún tipo?

—Más o menos... Porque aún hace pocas semanas hemos visto cómo el propio Ayuntamiento nos ha

dicho que de bandera andaluza, nada. Que primero —ha habido concejales que así lo han dicho— se les

explique qué quiere decir la bandera andaluza y que luego la aprobarán o la negarán.. De todas formas, el

PSA, en una reunión de su Comité Ejecutivo, decidió iniciar una campaña de recogida de firmas para que

todos los Ayuntamientos de Andalucía hicieran suya ia bandera andaluza. Para nosotros no era una

cuestión más o menos vistosa, más o menos folklórica. Es que levantar ia bandera andaluza es creer que

el pueblo andaluz existe como un pueblo diferenciado de los demás que componen el Estado español. Y

esto es muy importante.

—los partidos andaluces, regionales andaluces, y concretamente el PSA, ¿se han constituido para intentar

resolver toda la serie de problemas a que se enfrenta esta región?

—Sí, claro. De lo más a lo menos... Es decir, empezando por lo más importante hasta llegar a un

programa concreto de resolución de los problemas que tiene Andalucía en este momento.

—¿Cuál es la primacía? ¿Cuáles son los problemas prioritarios?

—Es qué nos encontramos —no desde el PSA, sino desde la oposición democrática, desde la izquierda—,

nos encontramos siempre, con una ofensiva desde la derecha o desde las formaciones políticas

franquistas, para que les demos fórmulas para resolver tos problemas que ellos tienen hoy. Y eso siempre,

ante una opinión pública alineada, no siempre con suficiente orado de información, porque esa

información le ha sido negada durante mucho tiempo, pues produce un cierto impacto. Que el Gobierno o

la derecha retan a la oposición o ia izquierda a dar soluciones concretas de gobierno. Claro, nosotros,

como movimiento reivindicativo del pueblo andaluz, como partido representativo de los intereses

específicos del pueblo andaluz, como partido de izquierda, como partido de ia oposición democrática,

antes de empezar con las soluciones de problemas concretos para Andalucía tenemos que plantear que

nuestros objetivos inmediatos son más Importantes. Yo diría, mejor, más elementales. Son la libertad, el

reconocimiento del pueblo andaluz como tal pueblo... —ésa es nuestra aspiración cara a la próxima

Constitución—. Y a partir de ahí, naturalmente, nos creemos con fuerza y con entidad suficientes para dar

respuesta a la problemática concreta que tiene Andalucía hoy.

—Es decir, primero, la teoría...

—Para nosotros, la libertad no es Un problema teórico. Para nosotros, el reconocimiento de que existe el

pueblo andaluz no es un problema teórico, sino un problema político práctico.

Los problemas urgentes

—¿Y no corre más prisa solucionar el problema del paro andaluz, por ejemplo?

—No se podrá resolver el problema del paro mientras no se resuelva el problema de la libertad; mientras

que no se resuelva el problema de que las fuerzas políticas que defienden la opción de la clase trabajadora

no tengan un acceso pleno a la esfera política; no se podrá resolver tampoco sin el reconocimiento de la

identidad del pueblo andaluz... Ahora bien; si quieres que hablemos del problema del paro hablaremos de

ese problema. Pero nosotros queremos matizar de entrada que las fuerzas sociales que detentan el Poder,

bien por el sistema capitalista, bien por razón del sistema franquista..., la verdad es que para nosotros

capitalismo, franquismo, centralismo, las tres cosas van unidas entre sí. entonces esas fuerzas que

detentan el Poder, en resumidas cuentas, a quienes estamos en la oposición nos hacen el reto, nos

provocan a que demos soluciones de gobierno, cuando nosotros antes queremos soluciones de poder.

Quebrar la situación de poder y buscar un equilibrio de poder nuevo, diferente. Hay una trampa pues,

bien, hecha ya esta salvedad, podemos hablar de los problemas concretos...

—¿El paro es el número uno de tales problemas concretos?

—El paro, el analfabetismo y la emigración. Esos son los tres problemas más importantes, los problemas

específicos del pueblo andaluz, que nosotros creemos que son inseparables de la situación de marginación

que padece el pueblo andaluz. Para nosotros, el socialismo y el andalucismo, por decirlo de alguna

manera, son Inseparables. No somos, por un lado, socialistas, y, por otro, andalucistas, sino que somos

socialistas porque no creemos que nadie que quiera resolver tos problemas y defender los intereses del

pueblo andaluz sea posible que sea otra cosa que socialista. Entonces, en Andalucía, y en concreto, pues

no era pensabla que hubiera ocurrido como en otras nacionalidades concretas del Estado español, que la

bandera de esa nacionalidad apareciera alzada principalmente por ras intereses de la burguesía. Entonces,

en estos cuarenta años, el sistema ha llegado a agudizar fas condiciones de tres problemas agudos —esos

que antes citaba—, ha servido para... Sueno, lo diré de otra forma. Hay quien dice: «¿Es que la identidad

del pueblo andaluz está apoyada en el paro, en ia emigración, en el analfabetismo? ¿Es que esa

discriminación social, socioeconómico, supone el basamento teórico político de la lucha por la identidad

del pueblo español?» Nosotros decimos no. Eso ha sido el detonante. Hoy, por el paro, por el

analfabetismo y por la emigración, es más fácil que el pueblo andaluz tome conciencia de Identidad.

Ahora bien; esa identidad no se la ha dado ni el paro, ni el analfabetismo, ni la emigración...

Evidentemente, nosotros creemos que en un sistema capitalista, en un Estado centralista como si español,

y más en un Estado mientas no ha sido democrático, el problema continuará en un Estado democrático. El

problema del paro era inevitable. Económicamente era más rentable colocar industrias en el triángulo

desarrollado Barcelona-Bilbao-Madrid que no colocarlas en Andalucía. Ministro de Franco que viajaron a

Andalucía dijeron que aun Andalucía tendría que sufrir hasta un veinte y un treinta por ciento de

emigración, más. ia verdad es que esos tres problemas, tantas veces mencionados, van íntimamente

unidos. Entonces nosotros comprendemos que es de un anáfisis económico puro, al que no le importe el

costo social que Implique. Naturalmente, Andalucía está condenada al paro o a la emigración. Cualquier

solución para el paro, para la emigración, tendrá que venir del pueblo andaluz, para el cual el coste social

si tiene una importancia decisiva. Deben ponerse en marcha unos mecanismos para entregarle al pueblo

andaluz un poder económico. Cuando nosotros hablamos del pueblo andaluz puede parecer que lo que

pretendemos es que se constituya un Gobierno andaluz y una Asamblea; un Parlamento para que se

discuta la problemática andaluza. Y eso no es. Si ese poder económico debe ir caminando hacia el

socialismo, porque somos socialistas, entonces es inevitable que ese Gobierno tiene que controlar ia

riqueza base de Andalucía. Y sofá controlándola podrá llegarse a una situación en la que ya no pueda

existir ni el paro ni la emigración. Serte posible encontrar formaciones políticas de derechas, que

últimamente se llaman regionalistas y que quieren resolver el problema del paro simplemente con una

industrialización de Andalucía dirigida desde Madrid. Potenciada desde Madrid. Esa es una solución

artificial, que durará en tanto dure la situación en que se encuentra Andalucía. Es algo asi como cuando

tos patronos suben los sueldos a sus obreros. Eso derivará de que nunca llegará una situación de extrema

gravedad, pero nada más. No. La solución para Andalucía no puede venir de ese modo. El paro y la

emigración tendrán que superarse a base de que Andalucía controle sus propios recursos. En estos

momentos tas medidas económico-políticas a las que concedemos más importancia son las relativas al

control de nuestro capital y de nuestros movimientos de emigración. Capital y población. Eso es lo más

importante. Movimientos de población hacia fuera y movimientos migratorios internos de Andalucía. Hay

movimientos migratorios del campo a la ciudad. Andalucía, contra te que se otee, no es un territorio en el

cual abunde lo tural. El que haya cien poblaciones de más de diez mil habitantes es un dato de lo más

significativo en este sentido. Entonces, los núcleos urbanos, pequeños y grandes, son la característica

principal de la distribución de la población en la geografía andaluza. Él control de esos movimientos

migratorios internos y hacia fuera son muy importantes. Y tienen sus consecuencias económicas. ¿Dónde

van, por ejemplo, las divisas que producen ios emigrantes? ¿Dónde se han invertido?

Gobierno andaluz

—¿No vuelven a Andalucía, no revierten en ella?

—En ningún caso. Ese es el problema. No solamente salen unos hombres de Andalucía, sino que también

se van de la región las riquezas que producen al salir, No refundan en favor de Andalucía.

—¿Siguen saliendo andaluces de Andalucía? ¿Hacia dónde?

—Sí; siguen saliendo muchos. A Cataluña fundamentalmente, cuando se trata de una emigración interior,

del Estado. A Alemania, fundamentalmente, cuando se trata de una emigración exterior y con cierta dosis

de permanencia.

—¿Andalucía ha sido una región más discriminada y desequilibrada que jas restantes del país de forma

habitual, históricamente?

—No de esta manera. A principios del siglo XIX Andalucía podía suponer por encima del veinte por

ciento del producto nacional bruto. De todo el país. Y hoy está, prácticamente, al cincuenta por ciento de

io que suponía a principios del siglo XIX. Este ha sido él detonante de que te hablaba antes. Andalucía,

cada año que pasa, está más lejos no ya de las regiones más desarrollada económicamente, sino más lejos

de la media del Estado español. Lo que quiere decir que el sistema centralista y capitalista no va a sacar a

Andalucía de su postración.

—¿Quiere decir que Andalucía es más capitalista que ninguna otra región del país? ¿O que en ella hay

más capitalismo que en ninguna otra?

—El capitalismo no es solamente una forma de explotación del capital al trabajo. El capitalismo es un

estadio, una forma de producción en la Historia. Lo que ocurre es que el capitalismo en Andalucía es más

elemental, más prehistórico y visceral. La situación cuasi feudal en que se encuentra la estructura de la

propiedad en Andalucía, para darle una solución hay que buscar sus orígenes. Y cuando se encuentra uno

con propiedades que datan de siglos y siglos atrás, que fueron en un día premio de lo que fuera de

Despeñaperros se llama la Reconquista, en la que a los mercenarios se les repartían las tierras y los títulos

nobiliarios... Eso es muy importante. Y todo lo que no suponga una quiebra de esa situación no podrá

resolver problemas. Por eso, para nosotros, dentro de ias medidas, de esos controles, los elementales son

el control de los movimientos de población y control de los movimientos de capital. Bien, medidas

concretas... La reforma agraria es para Andalucía algo más que una medida económica. Es una medida

política y una medida social. Y debe hacerse con una profundidad que pueda alterar el equilibrio de

fuerzas actual.

La nacionalidad

—¿Andalucía sigue siendo la tierra de los latifundios por excelencia?

—Sí, efectivamente. Eso se puede seguir diciendo. Es la tierra de los latifundios dentro de España.

—¿Cómo preferís llamar a Andalucía: región, nación, nacionalidad...?

—Me pones delante de un reto Importante porque siempre la teoría política, las tesis políticas, tienen que

ir un poco acordes con el grado de concienciación del pueblo respectivo. Y las teorías, por muy acertadas

que fueran en un momento dado, sí no coinciden con ese grado de concienciación, pues se puede

producir, o un desarraigo, o una separación... Nosotros todavía, el Partido Socialista de Andalucía, no se

ha manifestado en calificar de nacionalidad ai pueblo andaluz. Oficialmente, públicamente.

—¿Pero tienen los andaluces conciencia de esta convicción?

—Que el pueblo andaluz tenga más o menos conciencia de su explotación no pone en cuestión que se dé

o no Se dé esa explotación. Ótros partidos en Andalucía nos suelen decir a veces, en los debates políticos

que tenemos con ellos, que nosotros nos hemos pasado, que somos un poco radicales en la reivindicación

andalucísta. Que el pueblo andaluz no tiene conciencia de su identidad tan plenamente como nosotros.

Nosotros contestamos que para eso están los partidos políticos. Hay que abrir caminos, hacer análisis y

ayudar a concienciar..

«La izquierda vencerá»

—¿Vosotros también tenéis conciencia de que, en este sentido, sois radicales?

—Nosotros tenemos conciencia de que estamos solos en te defensa del pueblo andaluz como tal.No

quiere decir que tos demás partidos no piensen en el pueblo andaluz. No nos atrevemos a decir tanto...

—¿Pero consideráis que vuestra postura es radical?

—En absoluto. Creemos que nuestra postura es la más adecuada y la más Idonea para responder política-

mente a la realidad andaluza. Hace dos años no había un partido centralista que levantara la bandera de

Andalucía y hoy la levantan todos. Por dio nos decimos que no andábamos por mal camino .

—Y políticamente, en conjunto, ¿Andalucía se encuentra a la izquierda e la derecha del espectro político

español?

—En Andalucía, si hubiera elecciones libres de verdad, vencería la izquierda... Creo que después de

cuarenta años de régimen autoritario, una campaña electoral de cuarenta días es insuficiente... Pero es que

en los países desarrollados, en las regiones desarrolladas económicamente, el capitalismo ha llegado a

montar un sistema de asimilación de ias reivindicaciones dé determinados sectores de las clases

trabajadoras y ha llegado incluso a producir una alineación en esos sectores trabajadores, producida por el

consumo, por una publicidad determinada, etc. Eso es algo que lo pueden dar las regiones o países

desarrollados. El caso andaluz es diferente. Nosotros estamos muy por debajo de la media del Estado

español, y lo que necesitamos son posibilidades de llegar a todos y cada uno de los pueblos de Andalucía.

Pero sin tiempo ni medios para llegar, evidentemente, las posibilidades de la derecha crecen—

—En cuanto a organización y presencia, ¿cuál es el partido más fuerte de los que funcionan en Anda-

lucía?

—El mejor organizado, el Movimiento...

—¿El MC?

—No, no, el Movimiento Nacional. No hay partido que tenga un presupuesto como el Movimiento, ni la

cantidad de locales que éste tiene, ni la cantidad de hombres situados en puestos de Poder.. Tendría que

quedar suprimido. Vamos a ver si lo hacen...

—Pero mí pregunta se refería a partidos «de nuevo cuño», tradicionales...

—Olvidémonos, pues, del Movimiento. Hablando de fuerzas políticas, las más organizadas son las

franquistas, las fuerzas de la derecha. Los que más medios y materiales económicos y medios de

comunicación tienen y controlan. Los que más hombres tienen colocados en puestos de poder.

—¿Con qué fuerzas cuenta el PSA?

—El PSA se encuentra como un partido Joven, con «penas doce años de historia, que tiene el orgullo de

haber hecho ya una aportación histórica...

La ruptura

—Doce años hacen de él a uno de los partidos unas viejos del país, ¿no?

—Sí, ciertamente, es de los más viejos, con su anterior nombre de Alianza Socialista de Andalucía, y to-

davía antes de grupo de compromiso político, efectivamente...

—-El nombre de Rojas Marcos no es nuevo ya en la historia de Andalucía.--

—Sí, hay otro Rojas Marcos, efectivamente, Manuel. Fue tío-abuelo mío. Fue fundador de un partido que

se llamaba la Liga Católica, fundador de «El Correo de Andalucía»; creo que fue vicepresidente del

Congreso.-Sí, bastante de derechas de toda la vida. Como toda mi familia.

—Una familia económicamente pudiente, ¿no?

—Bueno, yo sobre la evaluación de tos bienes de mi familia no soy quién para hablar... Pero acepto

socialmente el dato que tú aportas, que es una familia procedente o inmersa en la afta burguesía...

—¿Ha habido ruptura con su familia?

—fin eI sentido social de la palabra, sí, si. Ha sido una ruptura dura, pero pacífica. Muy dura, asi.

Matizada, eso sí, por el cariño y afecto que siempre preside ias relaciones familiares. Pero la estructura de

clase, del sistema en que vivimos, por una parte, y la dureza de la guerra civil en el período posterior

hacen difícil que de determinadas estructuras sociales salgan hombres que representen unos intereses

contrarios y unas ideologías también contrarias, uso es bastante duro, sí.

—¿La juventud, en general, también está a favor de esa ´ruptura generacional?

-La juventud andaluza yo pienso que si. Sin matizar... Creo que va dando respuesta a la situación. Y es

muy difícil que opciones convencionales, tradicionales, arcaicas, sean asumidas por la juventud. Pero, de

todas maneras, las estructuras sociales son muy fuertes y hacen muy difícil el que aún hoy un joven de

una determinada clase social rompa con las ataduras de esa clase social. Es difícil, pero no imposible.

—¿Molesta en Andalucía el ser el lugar donde buena parte del país y de otros países descansa?

—Mientras que el producto de que sea lugar de descanso revierta en beneficio del pueblo andaluz, que es

el| único dueño y soberano de Andalucía, eso no molestaría. A nosotros no nos molesto la Costa del Sol.

Ni el saber que tenemos playa, nieve, sol como ningún otro lugar de Europa, y que reunimos unas

condiciones de extensión tan grande como Austria, casi tanto como Portugal. Creemos que somos un

auténtico paraíso desde el punto de vista turístico. Eso no nos molesta. Pero si nos molesta ser un paraíso

turístico para nada, porque ese dinero, esos bienes económicos que produce, debían redundar en beneficio

del pueblo andaluz para que Andalucía se fuera industrializando, para que sus estructuras agrarias se

fueran modificando.. Eso es to que realmente nos Interesa. Cuando alguna vez el PSA ha dicho que han

convertido a Andalucía en la sala de fiestas de toda Europa, lo que nos molesta es eso, que estemos

divirtiendo a tos demás, pero sin ningún beneficio propio.

—Tengo entendido que no te convence nada esa división de Andalucía entre la Oriental y tía Occidental...

—En absoluto. Es una ficción económica e pseudoeconómica, patrocinada por quienes quieren hacer

regiones económicas, como haría la Administración, la Administración pública, cuando se trata de crear

regiones aéreas to regiones militares o regiones administrativas o de Tribunales de Justicia, etcétera,

atiende exclusivamente a criterios de eficacia y operatividad. (Entonces, desde el punto de vista

económico, hubo Bancos que empezaran sus estudios económicos hace veinte años y empezaron a dividir

en dos a Andalucia. ira un deseo de programación, de planificación económica de Andalucía, pero

ignorando que hay un pueblo andaluz. Hay un pueblo andaluz sobre una sola Andalucía,

exclusivamente...

José CAVERO

Fotos Rornero Caricatura Vigueras

Miércoles 23 marzo 1977

 

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