Las cuentas de Rodríguez Miranda     
 
 ABC.    08/10/1982.  Página: 38. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

D LAS CUENTAS DE RODRÍGUEZ MIRANDA

E! debate implícito se centraba en el papel del sector público y del sector privado en (a

recuperación económica y, por consiguiente, en la creación de empleo.

El titular de Trabajo, después de manifestar que su partido rebufa de cualquier tipo de

cuantificación —quizá tras la experiencia del Acuerdo Nacional de Empleo— «para no generar

decepciones», puso sobre el tapete los cálculos sobre el programa del PSOE. Las cifras se

dispararon por encima del billón de pesetas.

• Un punto de cotización empresarial supone 50.000 mitones (eí PSOE propone reducir seis al

final del periodo).

* Rebajar ta edad de jubilación en un ano cuesta 100.000 millones (el PSOE propone pasar de

los sesenta y cinco a tos sesenta).

* Elevar las pensiones a niveles del salario mínimo interprovincial (SM1) supone 479.000

millones.

• Duplicar la aportación del Estado a la Seguridad Social es pasar de los 350.000 millones

actuales a 700.000, «con lo que, evidentemente, no se tienen los fondos suficientes para cubrir

tos gastos anteriores».

Miguel Herrero, de Alianza Popular, defendió un sistema de Seguridad Social basado en una

prestación básica general y otras complementarias a concertar, con la libre elección de médico.

Respecto al problema de la inflación, causante, según él, del paro por el empobrecimiento

general a que somete a la sociedad, la mejor arma para combatirla es la restricción del gasto

público. La resolución de los problemas económicos, y entre ellos el del paro, debe ser una

labor del partido o coalición que gane las elecciones, aunque afirmó que su partido pasa por el

diálogo y la cooperación, pero si es^á en la oposición lo hará como tal oposición. En este

sentido recordó el coste político subsiguiente a los pactos de la Moncloa, aunque no negó que

hubiera dado resultados positivos.

Otro tema importante suscitado en el debate lo constituyó la prioridad o no de la lucha contra la

inflación, como argumento prioritario para incidir en la creación de empleo. Para Herrero de

Miñón éste era el tema clave, ya que a más inflación mayor paro. Los demás representantes

significaron que no sólo era un objetivo en sí mismo, sino que tenía que estar articulado con

otra serie de medidas y actuaciones. El representante del PCE, Héctor Maravall, señaló que

desde la crisis no se puede contentar a todos y que son necesarias transformaciones

importantes y escalonadas. «La dependencia fundamental de la destrucción de puestos de

trabajo se centra en el coste del dinero y no en los costes laborales, por cuanto contamos ya

con un sistema de relaciones laborales homologable y el despido se na flexibilizado y abara-

tado. Los comunistas somos conscientes —dijo— de que la reducción del tiempo de trabajo, las

jubilaciones, etcétera, no son la panacea y tienen que ir acompañadas de otras medidas que

garanticen la productividad del sistema.»

 

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