Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   La "batalla del trigo"  :   
 Por primera vez en su historia, España figura en la Conferencia Internacional del trigo como país exportador. 
 ABC.     Páginas: 2. Párrafos: 5. 

LA "BATALLA DEL TRIGO"

POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA, ESPAÑA FIGURA EN LA CONFERENCIA

INTERNACIONAL DEL TRIGO COMO PAÍS EXPORTADOR

Debido a grandes anormalidades atmosféricas, varias naciones—entre ellas España—han sido

dispensadas de sus obligaciones en ese organismo para la campaña 1960-61

La selección de semillas, la orientación técnica en el empleo de los abonos y el incremento de maquinaria

para los trabajos agrícolas, factores esenciales del aumento de producción

Por ELÍSEO DE PABLO

LA "batalla del trigo", Iniciada en 1940, es decir, al año siguiente de la terminación del Movimiento Na-

cional, se concretó en los siguientes objetivos:

1° Sembrar la mayor superficie posible.

2º Dedicar al cultivo terrenos de buena calidad, incluso de regadío.

3º Utilizar semillas de buena calidad, limpias y desinfectadas, de variedades de gran producción, que se

adapten a las condiciones de clima de las distintas regiones.

4º Abonar intensa y racionalmente, para lo cual se precisan medios económicos y una orientación técnica

que estimule el empleo de los fertilizantes.

5° Fijar unos precios que hagan remunerador el cultivo.

La realización de estos postulados fue encomendada al Servicio Nacional del Trigo, postulados que tienetí

su inspiración en la ley de 8 de noviembre de 1940 por la que se declaraban de interés nacional las labores

de siembra y barbechera. Resulta obvio mencionar las dificultades que a lo largo de los años hubo que

afrontar, vencer o soslayar, especialmente en lo que concierne al aprovisionamiento de fertilizantes

químicos que, en su mayor parte, tenían que ser adquiridos en el exterior. A la aguda escasez o a la falta

absoluta de divisas, tras el vaciado de las reservas de oro del Tesoro español por los hombres que

encarnaban la anti España, vino a sumarse la ofensiva internacional, en lo político como en lo económico,

ofensiva que durante un penosísimo período llegó a cortar todos los hilos de relación de nuestro país con

casi la totalidad de las naciones del mundo. En estas condiciones se hiao ineludible forzar la producción

nacional de fertilizantes—a la que nos proponemos dedicar una monografía -detallada—. En ese

momento se plantaron firmes puntales de una industria que ha llegado a alcanzar un desarrollo

insospechado entonces, industria que es preciso sostener y desarrollar al grado máximo como garantía de

que en lo porvenir tampoco en ese aspecto debemos quedar a merced de los vaivenes internacionales. Por

añadidura, campañas consecutivas de profundas anormalidades atmosféricas nos dieron cosechas malas o

deficientes, hasta que al concluir la primera mitad del siglo un clima más moderado empezó a despejar los

horizontes agrícolas. Ya la abundante cosecha recolectada en 1951 permitió suprimir el racionamiento de

pan, que en abril del año siguiente entró en la fase de libre consumo. El empleo de semillas seleccionadas

ganó rápidamente adeptos. En la campaña 1950-51 comienza el empleo de máquinas seleccionadoras, de

importación, mientras se trazaba un plan de fabricación de las mismas en España. En este sentido—el

avance ha sido también considerable en fabricación de tractores agrícolas, cosechadoras, etc.—nuestra

industria actuó con tanto acierto como diligencia, de manera que en pocos años llegó a producir aquellos

ingenios en cantidad suficiente para llenar las necesidades nacionales, cesando, por tanto, las compras en

el exterior. Encontramos ahí otra demostración de cómo el progreso agrícola facilita la expansión

industrial del país.

Al mismo tiempo que se mecanizaba el trabajo de selección de semillas, se organizaba una red de centros

de selección, hasta llegar a contar con 250 instalaciones que disponen de rail máquinas con capacidad

para clasificar y desinfectar dos millones de quintales métricos " trigo por campaña. Otro millar de las ,^u.

as máquinas fueron paulatinamente ´entregadas por el Servicio Nacional del Trigo a las Cooperativas y

Hermandades de Labradores. Así se ha hecho posible que desde 321.000 quintales métricos de semillas

seleccionadas, empleadas en 1953-54, se haya pasado a 1.700.000 en la de 1960-61 (referida esta última

cifra al 30 de noviembre de 1960), entregadas a préstamo a 60.000 agricultores. La misma modalidad de

préstamos se instauró para fomentar el empleo de abonos, cuyo crecimiento queda señalado con claridad

en el gráfico correspondiente de esta monografía.

Nos referíamos al principio a uno de los más importantes postulados de la ley de 5 de noviembre de 1940:

"Fijar para el trigo unos precios que hicieran remunerador su cultivo." ¿Lo son los que rigen en la

actualidad? El aumento de los, costes de producción y de cuantos factores deben ser tenidos en cuenta en

esa actividad, parece que aconseja una revisión. En este sentido surgen voces autorizadas en el ámbito

agrícola y, en particular, en el representativo del cultivo de secano, dada la gran diferencia de su

rendimiento en comparación con el que se obtiene en suelos de regadío. Es la misma reflexión a que da

lugar el desenvolvimiento de otras actividades agropecuarias, también de importancia capital; pero estas

cuestiones que, sin duda, merecen ser consideradas con la máxima atención y serenidad, desbordan la

finalidad que perseguimos con este trabajo: poner de relieve los satisfactorios resultados alcanzados en la

"batalla del trigo". No importa, aunque resulte profundamente doloroso, que las adversidades

meteorológicas nos hayan obligado a entrar en la campaña 1960-61 con déficit triguero que tiene que ser

cubierto con trigo de importación, cuando en años anteriores España, por primera vez en la historia de su

agricultura, se había transformado en país exportador de harina a Egipto y de trigo "Ámbar Durum" al

mercado europeo. Con esa cualidad de nación exportadora, España pasó a ser miembro de la Conferencia

Internacional del Trigo (I. W. A.), pero juntamente con Méjico e Italia, que han sufrido con tanta

intensidad como nosotros los efectos de una meteorología hostil, ha sido dispensada para la campaña en

curso de sus obligaciones como tal pais exportador, Y ahora mismo Francia e Italia, entre otras naciones

europeas, comparten, por lo que a ellas se refiere, idénticos temores a los que se manifiestan aquí en lo

que concierne a la cosecha de 1961.

Pero estos accidentes provocados por los elementos naturales no pueden desvirtuar la realidad. Esta se

manifiesta en el logro, durante él quinquenio 1954-58, de una cosecha triguera medía de 10,45 quíntales

métricos por hectárea, que pasaron a ser 10,61 en la de 1959, lo que representa un incremento de dos

quintales métricos, también por hectárea, sobre las producciones que anteriormente se obtenían. Y está en

pie, por supuesto, todo el sistema de cultivo modificado, con arreglo a normas ds progreso, tanto en el

aspecto genético como cultural y asentado en una política estatal de estímulo, y también de amparo

cuando es menester.

E. de P.

 

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