Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   El tabaco en España  :   
 En 1960-61 se han obtenido más de veintiocho millones de kilogramos de rama útil curada. 
 ABC.    26/05/1961.  Página: 17, 21, 23, 27. Páginas: 4. Párrafos: 23. 

PAGINAS AGRICOLAS

CULTIVOS • GANADERÍA - INDUSTRIAS DERIVADAS

EL TABACO EN ESPAÑA

EN 1960-61 SE HAN OBTENIDO MAS DE VEINTIOCHO MILLONES DE KILOGRAMOS DE

RAMA ÚTIL CURADA

Los cultivadores percibirán unos 580 millones de pesetas

Diversidad de tipos, con predominio de los oscuros y claros

NUESTROS "BRIGHT"—AMARILLOS—SON LOS TABACOS DEL PORVENIR

Por ELISEO DE PABLO

EN ABC del 17 de noviembre pasado se publicó un estudio sobre la historia del tabaco y su cultivo en

España, cultivo que ha pasado a constituir una de las grandes riquezas de nuestro campo. A mediados de

abril último no había concluido aún el pago de rama útil curada de la cosecha 1960-61, y ya habían sido

liquidadas a los agricultores 560.963.440,15 pesetas.

En aquella ocasión señalábamos la etapa de ensayo, que comprende desde 1921-22 a 1939-40, en la que

el máximo de producción corresponde a la campaña 1930-31, con 80 millones de plantas cultivadas, y

locho millones de kilogramos de rama útil curada. La etapa de cultivo estabilizado comprende desde la

campaña 1940-41 a la de 1960-61, en cuyo periodo el índice máximo de plantas cultivadas—unos 324

millones—se registró en la campaña 1954-55, obteniéndose 33.500.000 kilogramos de rama útil curada.

Desde entonces ha venido, reduciéndose la superficie, como consecuencia de los excedentes acumulados

en relación con las necesidades teóricas nacionales, hasta bajar a 21.741.000 kilogramos en 1959-60.

En 19.60-61 vuelve a aumentar la superficie, cultivándose más de 20.003 hectáreas. Por cierto que, en la

monografía mencionada al principio, Indicábamos que la producción de la última campaña oscilaría entre

25 y 27 millones de kilogramos, pero posteriores informes, dé origen autorizado, indican que a mediados

de abril, en que estaba a punto de finalizar la entrega de rama, habían sido recibidos ya en los Centros

correspondientes 27.629.904 kilogramos, pero existe la impresión de que podrá ser rebasada la cifra de 28

millones, a pesar de los daños originados por los grandes temporales de lluvia en las plantaciones cuya

cosecha se recolecto más tardíamente. Para la campaña 1961-62 ha sido autorizado un aumento

superficial de 1.000 hectáreas en relación con la precedente. Como quiera que se ha iniciado en

condiciones climatológicas, favorables, se considera posible nue las 21.000 hectáreas puestas en cultivo

nos proporcionen una cosecha oscilante entre 32 y 34 millones de kilogramos de rama útil curada, es

decir, mayor que la de 1953-54, que hasta ahora, representa el "record" nacional. Esto significaría un gran

paso hacia los objetivos que mencionaba, en el trabajo monográfico mencionado al principio, el ingeniero

agrónomo del Servicio Nacional del Tabaco don Fernando Montero, que ponía fin a nuestra entrevista,

con las siguientes palabras:

"El ininterrumpido aumento del consumo y, por encima de todo, la conveniencia, de que el tabaco de

España entre—como puede ser, dada la mejora cualitativa conseguida—en mayor proporción en las

labores de Tabacalera, tenemos la esperanza, basada en el trabajo del equipo del Servicio Nacional del

Tabaco, de que la producción de rama nacional pueda elevarse a 35 millones de kilogramos, y aun a 40, si

lográramos, como parcialmente ya se ha logrado, c.olocar nuestros tabacos más selectos en el mercado

exterior."

El ex ministro de Agricultura don Carlos Reta Segura, que desde hace varios años desempeña la dirección

del Servicio Nacional del Cultivo y Fermentación del Tabaco, fase que se significa por un gran impulso

de la producción, ha tenido la bondad de contestar con amplitud a nuestras presuntas sobre los diversos

tipos de tabaco español, variedades predominantes, trabajos experimentales y perspectivas. La entrevista

se ha desarrollado así:

—¿Cómo se ha llegado a formar el Interesante catálogo de variedades que se cultivan actualmente en

nuestro suelo?

—E1 cultivo del tabaco que se produce en España ha evolucionado paulatinamente, como es lógico; a

través de los tiempos, tanto para adaptarlo a nuestras condicionas de miedo como para ir ajuntándolo al

gusto del fumador, al qué, en definitiva, todos hemos de servir y complacer. En los primeros años (los

llamados de "Ensayos", alla por 1923), nuestra producción estuvo orientada hacia los tipos oscuros que

dan las variedades genéricamente denominadas "Kentucky". Tenían, estos tabacos hojas de grueso

parenquima, con amplias nervaduras, de sabor fueirte y picante. Se disponía en el terreno con marcos

amplios de plantación con densidad de 8 a 110.000 plantas por hectárea, y el "despunte o supresión del

ramo floral terminal se practicaba a baja altura de la planta, que así quedaba sólo con unas 10 hojas de las

calidades fuertes y pesadas expuestas. Aquellas variedades, seleccionadas y mejoradas por la Estación de

Estudio del Tabaco de Santiponce (Sevilla), que después fue transformado en el magnifico Instituto de

Biología del Tabaco, también situado en esta capital, dieron, por hibridación, una variedad muy rústica, la

"Valencia", interesante desde el punto de vista genético y de su adaptación al medio español; pero que,

como los tipos "Kentucky" de que procedía, daba un producto pesado, amargo y medianamente

combustible. Era interesante por su rusticidad y adaptación, pero poco atractiva para que su rama fuera

empleada en las labores de la Renta de Tabacos. Partiendo en muchos casos de esta variedad totalmente

indígena, y de otras importadas a España desde los más diversos puntos del planeta, obtuvo el Instituto de

Biología del Tabaco una serie muy amplia de variedades procedentes de sus eficapes estudios, genéticos.

Tales estudios y el éxito grande conseguido con los mismos, nos han proporcionado el catálogo de

variedades que forman el grueso de nuestra producción .tabaquera.

—¿Qué relación podría establecerme entre las distintas variedades y los diferentes tipos de tabaco

cultivados en España?

—Citemos, en primer lugar, los oscuros, curados al aire, y destinados a picadura. Estos tabacos proceden

en la actualidad de una variedad entre las que se han obtenido en España: la denominada "Santa Fte", que

es un (híbrido de la española "Valencia" con las norteamericana, "Round-Type". La compacidad, o

separación entre si, de las plantas en las parcelas, permite el número de 18 a 20.000 plantas por hectárea,

lo que da una finura muy superior a la que se obtenía con los tabacos tipo "Kentucky" a que antes nos

hemos referido, El sabor de la picadura obtenida de dicha variedad es mucho más suave y dulce. Su color

marrón claro con ligero tinte verdoso, es el típico de las variedades de cigarro. La finura de sus venas y

contravenas permite que de este tabaco se obtenga gran rendimiento industrial en la picadura de hoja; y

cultivado en medio adecuado podría dar hojas para su empleo en las capas de cigarro. Créame que la

obtención, mediante el cruzamiento que antes señalo, de la citada variedad, bautizada con el bello nombre

por el que se la conoce, es motivo de orgullo para el Instituto de Biología del Tabaco de Sevilla y, en

general, para el Servicio de Tabacos. Como único "inconveniente señalo a esta variedad el de tener un

ciclo vegetativo de unos ciento diez días en el terreno de asiento. Esto exige su trasplante temprano para

que haga su perfecta maduración y entre en los locales de curado en fecha conveniente, al objeto de

realizar el secado durante el mes de septiembre en que la temperatura y la humedad ambiente son las más

adecuadas, sobre todo para las primeras fases del proceso que tiene lugar en los secaderos de tabaco. Para

obviar tales inconvenientes, se obtuvieron por el Servicio Nacional del Tabaco otros hibridos: los "254",

que son un cruzamiento entre aquella rústica variedad que denominamos "Valencia" y los tipos "Burley",

aclimatados :en España. Así hemos conseguido una variedad, que cumple su ciclo vegetativo en el terreno

de asiento en sólo tres meses. El producto no es tan extraordinario en calidad como el proporcionado por

la variedad "Santa Fe". No obstante, es suficientemente bueno, ardedor y de un tono más claro; pero

el acortamiento de su evolución nos permite que cure en condiciones óptimas, consiguiendo la ¡plenitud

de calidad que este perfecto curado presta al tabaco. Actualmente la mejor de estas nuevas variedades,

que llamamos simplemente "254-D", no ha sido incorporada con plenitud al gran cultivo, pues dentro de

las comarcas en que (vegeta se ha dejado que sea la preferencia (y sobre todo las condiciones del medio

con que cuente) del cultivador la que regule su paulatina pero segura entrada en la gran cosecha de los

tabacos oscuros indígenas.

—¿Qué zonas de España producen la rama apropiada) para capa y demás envueltas del cigarro puro?

—Dentro de los tabacos oscuros, nos referiremos a los tipos de cigarro, cultivados en nuestras zonas

cantábricas y pirenaicas. Las condiciones de suelo de estas comarcas y su cielo nuboso durante el período

vegetativo del tabaco en el terreno de asiento, proporcionan una rama de excelente calidad para capa y

también para las demás envueltas del cigarro "puro", tan codiciado por el buen fumador. Esta clase de

tabaco de cigarro se obtiene en nuestro suelo con la variedad de origen norteamericano, y aclimatada a

nuestras condiciones, llamada "Havana 142". Con precies adecuados a la abundancia y cara mano da obra

qua exige, este tipo de prodúcción, verdaderamente de artesanía agrícola, podría ampliarse. Todavía

nuestra cosecha no es grande, pero esperemos el momento en que circunstancias favorables determinen

todo el valor que puede darse a esta especialidad que se desarrolla en aquellas tierras norteñas donde la

propiedad está muy dividida. Esto obliga a cultivarlo en pequeñas parcelas. Por otra parte, la explotación

ganadera que allí predomina, impone una limitación cultivo del tabaco.

—¿Cuál ha sido la evolución de los tipos claros curados al aire en nuestro país?

—Entre los tipos claros, cuenta España, con los denominados "Burley"—claros curados en atmósfera

natural—, base de la producción de las regiones castellana y extremeña y, dentro de éstas, especialmente

las de la provincia de Cayeres en sus bellísimas comarcas denominadas "La Vera" y "Vegas del Tiétar".

Es curioso el origen de estos tipos de "Burley" americanos. Apareció por primera vez el denominado

"White Burley", en el año 1864, en el Estado de Chio, en una plantación fecha con plantas de la variedad

entonces conocida con el nombre de "Little Burley", mostrándose ya en el semillero algunas plantas con

la deficiencia característica de clorofila, a las que da su aspecto blanquecino muy curioso; George Webb,

cultivador de aquel Estado, creyó en un principio que tal deficiencia se debía a enfermedad, pero

observando que las plantas crecían vigorosas, dejó algunas para semilla. Con ésta planta ya en grandes

proporciones, siendo tal la curiosidad que despertaron que acudían todos los cultivadores de los contornos

a las plantaciones del nuevo tabaco, a fin de conocerlo. Muestras de este tabaco, ya curado al aire, se

presentaron en la iberia de Cincinati del año 1865, y a partir de entonces el éxito de estas variedades para

su empleo en cigarrillos fue tan grande, que rápidamente se difundió su cultivo. Como habrá

comprendido, se trataba de una mutación genética cuya característica especial es la deficiencia en

clorofila que hace que las plantas tensan un aspecto claro blanquecino muy característico que se destaca

perfectamente dentro del verde oscuro de las demás variedades. Estos tabacos, cuyo éxito en el mundo es

bien conocido, pues con los "Bright" forman la base de los cigarrillos que se llaman rubios o de Virginia,

vegetan espléndidamente en nuestro suelo, especialmente en las comarcas cacereñas antes nombradas y

forman una base muy importante y esperanzádora de nuestra producción tabaquera nacional. El producto

curado, de color rubio, de finas venas y contravenas, muy ardedor en el medio extremeño, tiene la

propiedad de poseer un tejido muy poroso que determina que esta clase de tabacos "Burley" actúe a modo

de "esponja" para absorber las "salsas" con que se condimentan los famosos tabacos rubios.

—¿Que perspectivas ve usted para los tabacos "Brlght", o amarillos, que se producen en España?

—Granada, en cuya provincia se hizo la Introducción en España, a partir de 1941, de los tabacos "Bright"

o almarillos y después, Caceres en menor escala de producción pero de calidad muy notable, son las dos

comarcas españolas donde se cultiva la modalidad, difícil por especializada, de los tabacos claros curados

en atmósfera artificial a los que vulgarmente, por su color despues de curados, se llama también

amarillos. Con los tabacos de capa a qué antes he aludido, son los "Bright" la "aristocracia" de la

producción, pues requieren una especialización del cultivador para recolectarlo, lo que hace hoja por hoja

y en un momento preciso de madurez para su atado en listones de una forma muycaracterística, y Sobre

todo para su curado con calor y humedad, exactamente dosificados en cada fase del proceso. A estas

operaciones siguen la selección y enmanillado. Todos estos trabajos costosos deben ser habilmente

ejecutados, pues en ellos radica el éxito o el fracaso del cultivador. Puede usted decir que el Servicio tiene

perfectamente formado y capacitado un plantel de tabaqueros entusiastas que no regatearon esfuerzos

económicos y de toda Índole para llevar nuestra producción de amarillo a la altura técnica en que hoy se

halla y que aun puede superarse. No olvide que los "Bright" de España son los tabacos del porvenir, y

qué, en su producción, el Servicio y los mejores productores rivalizan para proporcionar al país una

riqueza, quizá hoyincipiente, pero que, a mi juicio, esta ya perfectamente consolidada. El tabaco amarillo

español que proporciona Jornales a verdaderos especialistas en el campo, da, categoría técnica al

empresario y puede constituir un ahorro importante de divisas al erario público, lo que es digno de la

mejor atención de todos.

—¿Qué otros trabajos experimentales se hallan en curso?

—Hemos hecho ensayos de otros tipos de tabaco, pero por su limitado empeño puede decirse que no han

salido de una fase puramente experimental. En la actualidad existe un término municipal, en la provincia

dé Cáceres, llamado Garganta la Olla, donde sa cultiva la variedad "Maryland", que entra sn las ligas de

los cigarrillos amarillos, acompañando a los "Burley" y "Bright" que, como antes hemos dicho, forman la

base de elaboración de estas laibores de cigarrillo. En ese término cacereño, se han efectuado estudios

sobre tabacos curados & fuego, demostrándose la capacidad natural para producir una rama interesante

que en la actualidad tiene poca aplicación a las labores de nuestra Renta. También temos ensayado las

variedades de cigarro que prosperan en medio natural en nuestras comarcas norteñas, es decir, la "Havana

142", cultivándolas bajó toldos de gasa al fin de obtener mayor finura de parénquíma, venas y

contravenas que los haga aptos para la obtención de capas de cigarro. Este cultivo artificialmente

sombreado, tiene por finalidad filtrar la gran insolación propia de nuestras comarcas meridionales y

disminuir la transpiración para conseguir los finos tejidos que requieren la capa y el capillo de que

constan los cigarros puros. Por ultimo, en la costa mediterránea, y concretamente en la provincia de

Malaga, en terrenos pobres, cascajosos, en pendiente y con riego eventual, hemos ensayado las variedades

orientales, sin que hasta el momento hayamos conseguido su aroma, característico. Por lo demás, no

interesan en plano destacado a nuestra elaboración. Con estás tareas experimentales y otras que se llevan

a efecto en los campos de experiencias que el Servicio tiene establecidas con profusión en todas las

comarcas de cultivo de España, pretende el Servicio Nacional del Tabaco estar al día en cuantas

innovaciones y hacia cuantas ´perspectivas sean susceptibles de mejorar la calidad y variedad de nuestros

tipos que forman el grueso de la producción. De esta manera, cuando nuestro Gobierno y nuestra industria

de elaboración deseen un cambio en la orientación general, el Servicio dispondrá de elementos para fijar

una base de partida, una especie de "plataforma de lanzamiento" desde la que, sin duda, llegaríamos a las

metas alcanzadas en otros tipos que constituyen la base del catálogo, hasta cierto punto abundante, de la

rama española.

—¿En qué medida colabora o puede colaborar el cultivador en estos planes?

—La cuestión de proporcionar medios al productor para ayudarle económicamente a que construya

secaderos de tabaco, es básica para la óbtención de productos de calidad. Sin secadero adecuado a las

características de la rama que se trate de obtener, nada positivo se conseguiría. Resulta inútil que un

cultivador atienda meticulosamente a la crianza de sus semilleros, al trasplante al terreno de asiento, y a

los prolijos cuidados que requiere el cultivo de cada tipo de tabaco, si a la hora de recolectar no ejecuta

las operaciones de secado y curado de la cosecha en locales con las condiciones técnicas necesarias.

Pudiéramos decir que un buen cultivador en el campo, tiene recorrido sólo el 50 por 100 de la distancia

precisa para la obtención de una rama de calidad. Las operaciones de secado y curado del tabaco son

fundamentales; pues mal conducidas determinan -el llamado "vaciado" o "arrebatado-" del tabaco si en su

primera fase curó demasiado de prisa. La fijacion del color se realiza en una segunda, fase posterior del

curado. Durante, esta fase la rama puede tomar su color natural, el apreciado por e1 mercado, o, por el

contrario, puede quedar verde o excesivamente oscura, lo Que la deprecia. Por ultimo, durante la última,

tercera fase de la permanencia del tabaco en el Secadero se cumplo la desecación propiamente dicha,

operación que tiene -por objeto evaporar el exceso de humedad contenido en la gruesa vena central, lo

que si no se hace en determinadas condiciones puede pudrir la cosecha, malogrando asi todos los

esfuerzos del cultivador. Puede, usted, pues, asegurar, que resulta vital para el cultivador del tabaco el

contar con secaderos adecuados, y psara ello recibe los auxilios estatales prestados por el Servicio

Nacional del Tabaco, con fondos proCÉdentes del Créditó Agrícola. El Servicio, con tan valiosa ayuda,

presta a los cultívadores (a Interés reducido y a devolver en el plazo de cinco años con cargo al valer de la

cosecha curada), hasta el 70 por 100 del valor del presupuesto de los proyectos de secadero, proyectos

que redactan gratuitamente, cediéndolos a los Cultivadores, los ingenieros del Servicio Nacional del

Tabaco. De este modo los cultivadores, además de la ayuda econóinica antedicha, disfrutan de una ayuda

técnica, que con eficacia les es prestada cu todas las zonas españolas.

—Gracias por su atención, señor Rein. Para terminar, ¿podría usted señalar, con la exactitud posible, cuál

ha sido el volumen de pioducción de la última cosecha?

—Con mucho gusto le facilitaré las estadisticas oficíales de producción de los tabacos de los distintos

tipos producidos en España. Como verá, en cosecha total del pasado año hemos obtenido cerca de 27

millones de kilogramos. Para 1961, nuestro Gobierno ha ampliado la superficie de cultivo y esperámos

que la cosecha alcance de 32 a 34 millones de kilogramos, cantidad que permitirá ir formando un

remanente que llaga posible un alejamiento de los tabacos que se emplean en la confección de labores;

añejamente que, sumándose a la perfección que van consiguiendo nuestros productores, mejoraré el

producto que hoy se ofrece al fumador español.

E. de P.

 

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