Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   La siega, a punto de empezar     
 
 ABC.    04/05/1962.  Páginas: 2. Párrafos: 6. 

PAGINAS AGRICOLAS

CULTIVOS . GANADERIA . INDUSTRIAS DERIVADAS

LA SIEGA, A PUNTO DE EMPEZAR

Por ELÍSEO DE PABLO

PUES si, sentimos un gozo íntimo al contemplar el panorama cerealista español, gozo que llega a las

cuartillas un poco matizado, porque una cosa es la perspectiva y otra !a meta que está por alcanzar. Y

hablamos refiriéndonos a lo que es una, promesa actual que tiene que traducirse en logro absoluto para

que no suframos decepciones.

El comercio, la industria, la, economía en general, afinan el oído. Escuchan con la respiración contenida.

Por experiencia saben que el campo desempeña un papel fundamental en el Ámbito de los negocios.

Un panoroma cerealista desfavorable hace que aquéllos imitan el movimiento retráctil del caracol. Por el

contrario, los pronósticos que dejan entrever multados buenos o espléndidos de una, campaña estimulan

1a circulación de la savia comercial y financera. En realidad, esta corriente de optimismo se inicia en el

propio hogar del cultivador. Y aunque tenga por cterto que nada está seguro hasta que los productos

hayan entrado en sus troJes, mayo es ya un decisivo elemento definidor de las cosechas. Del estado de

cada cultivo en este mes deduce cuál puede llegar a ser la producción, quintal más, quintal menos,

excepto en el caso de que se produzca el nublo arrasador. Se podría decir que en mayo se abre el capitulo

destinado a los ingresos probables, partiendo del supuesto de una cosecha X. Si como por fortuna ocurre

en estos momentos, los cálculos resultan confortadores, desde ahora mismo ese estado de ánimo empieza

a hacerse más asequible a inversiones y gastos que le estaban vedados al labrador, como elemental

medida de prudencia. Y empieza por pasar revista a la bodega y a la despensa; al grado de confort del

hogar, con vistas sobre todo a próximas fiestas patronales y a posibles acontecimientos familiares

venturosos; al establo, quizá para reponer ganado; a los aperas de labranza; al utillaje necesario para

cultivar y recolectar con el anhelo que ha mantenido secreto de hacer realidad el sueño de acariciar el

lomo de acero de la máquina que sustituya a la tracción de sangre y redusfica el agotador esfuerzo

humano, que ha estado fuertemente ayuntada con el de la bestia; a la lista de préstamos recibiste con

garantía, de la cosecha; a la relación de trabajos por realizar, que pararán ser intensificados en beneficio

de las mieses en pie y de los demás cultivos que se hallan en su primer ciclo evolutivo, lo que se traduce

en mayor numero de jornales de lo previsto; a la contratación de cuadrillas de segadores, etc., etc., Y

véase cómo programa tras programa inversionista de cada, productor del campo, va formándome la

colosal fuerza de absorción de bienes de todo orden que tienen sU fuente de origen en el gremio artesano,

en el comercio y en !a industria, cuya producción, recibe entonces estimulo e impulso.

En esos términos podríamos plantear la actual coyuntura de la economía nacional, en cuanto a la

influencia que en ella ejerce la agricultura; es decir, en un sentido plenamente alentador. Lo es, hoy con

más fundamento que ayer, porque si hace varias semanas las lluvias sobre lluvias ponían en peligro el

desarrollo normal de las plantas, peligro que habría aumentado en el caso de que el tiempo huniese

abierto las compuertas al cierzo (aunque no hubiesen llegado a producirse heladas propíamente dichas) la

peristencia de las temperaturas suaves ha hecho posible que la vegetación, en lugar de resentirse, se

fortaleciera y prosperase en forma conveniente.

Cierto que se han producido micros contratiempos de orden local—en la Mancha, por ejemplo—debido a

copiosísimos aguaceros, pero en cambio las siembra» tardías de cereales se han beneficiado con la

situación climatológca imperante. Por lo que se refiere al trigo, nuestras impresiones, referidas al 10 de

abril, mejoran la escala evolutiva del cereal rey, que dabamos en un gráfico del 15 del mismo mes. Y asi

tenemos:

10 de abril, 1.205.000 hectáreas en muy buen estado; 30 de Abril, 1.280.000.

10 de abril, 1.780.000 hectáreas en buen estado; 30 de abril, 1.730.000.

10 de abril. 1.000.000 hectáreas en estado normal 30 de abril, 995.000,

10 de abril, 200.000 hectáreas en estado deflciente; 30 de abril, 180.000

Total de hectáreas el 30 de abril, 4.185,000, cifra no definitiva todavía.

Estamos a punto de cruzar el Ruicón de las heladas a que nos referíamos hace varias semanas. No hay

indicios que permitan sospechar que no se podrá alcanzar sin contratiempos la orilla opuesta.

Mientras tanto está a punto de empezar la siega de la cebada en las tierras más calidas de España. En la

serunda decena de este mes las primeras ringleras de gravillas, haces y hacinas abrirán la marcha de la

recolección. ¡Buena suerte a todos!

Eliseo DE PABLO

 

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