Autor: Torres, Luis. 
   Los problemas de la agricultura de Zaragoza y las soluciones posibles  :   
 Concentración parcelaria, regadíos y mecanización. 
 ABC.    08/05/1962.  Páginas: 2. Párrafos: 27. 

LOS PROBLEMAS DE LA AGRICULTURA DE ZARAGOZA Y LAS SOLUCIONES POSIBLES

CONCENTRACIÓN PARCELARIA, REGADÍOS Y MECANlZACION

Por LUIS TORRES

ÚLTIMAMENTE se ha celebrado en Zaragoza el IV Consejo Económico Sindical al que se han

presentado estudios tan completos y profundos de la economía en la provincia que nos mueven a glosar,

esquemáticamente, para ABC, algunos de los temas capitales para el progreso de nuestra economía. Entre

ellos, naturalícente, el desarrollo de la agricultura en una comarca esencialmente agrícola como ésta.

Las ponencias que se ´han aprobado son obra de técnicos en la materia, Ingenieros agrónomos y

economistas que han realizado estudios a fondo de ¡as características de nuestra agricultura, sus

problemas y las posibles soluciones aplicables.

Solamente a una parte de estos estudios podernos referirnos, dada su amplitud.

La provincia de Zaragoza, segtín las Informaciones de los últimos catastros realizados, cuenta con una

superficie de tierras imponibles de 1,616,783 hectáreas, di-vididas en mínima propiedad. Más de un

millón de parcelas. Pequeña propiedad, 249.977 parcelas; mediana propiedad, 17.940, y gran propiedad,

1.585 parcelas. El número de propietarios es: mínimos, 71.480; pequeños, 73.778; medianos, 15.242, y

grandes, 1,234. El total de propietarios es de 161.744.

Es estas cifras se deduce que la inmensa mayoría de las parcelas existentes son minifundios, en los que él

laboreo agrícola no se hace adecuadamente, ya que no admite la mecanización, Por consecuencia, el

rendimiento es poco satisfactorio.

Los medios preventivos contra esta excesiva fragmentación son poco eficaces y tampoco los medios

curativos son poten-cialmente más útiles. La concentración parcelaria es cada día más necesaria y

urgente, aunque no se plantee aquí con caracteres tan angustiosos como en algunas zonas de! norte de

España,

Un estudio profundo sobre las estructuras agrarias vigentes en la provincia de Zaragoza, en orden a la

reforma de las bases de nuestra agricultura, será lo más´ conveniente para la organización y adecuado

funcionamiento de la propiedad rustica. El problema del campo zaragozano no es tanto un problema

social de distribución de la propiedad, cuanto un problema jurídieo-económico de productividad de la

tierra a lograr fundamentalmente a través de 1a concentración.

El hecho de que de las 6.702 empresas agrícolas que desarrollan su actividad económica en el termine

municipal de Zaragoza, 4.534 sean llevadas por los propietarios de los fundos sobre los que aquella

actividad económica se desenvuelve, nos parece suficientemente revelador da que las estructuras

agrícolas zaragozanas no necesitan tanto una modificación por lo que a la distribución de ¡a riqueza se

refiere, cuanto una eficaz organización de la propiedad en orden a su mayor rendimiento económico. La

necesidad de una reestructuración agrícola del término municipal de Zaragoza debe tener un alcance más

económico que social Ctro tanto puede decirse de las zonas agrícolas de la provincia. De las 98.578

empresas agrícolas que existen en los pueblos 64.702 son llevadas directamente ´por propietarios

cultivadores de la finca explotada.

La población agrícola activa se mantiene estacionaria con una ligera mejora que aumentará dada la

creciente Industrialización de nuestra provincia y la racionalización de los cultivos.

En cuanto al verdadero aprovechamiento de nuestros recursos humanos, hay qu« buscarlo en los nuevos

regadíos. Hoy absorbe el 56 por 100 del total de las exigencias de mano de obra agrícola de la provincia y

no es aventurado calcular que alcance el 83 por 100 el día en que se

pongan en riego las hectáreas que todavía pueden transformarse y que están camino de conseguirlo.

Refiriéndonos a la mecanización, las estadísticas nos demuestran que el número de tractores en la

provincia admite un ligero incremento. En varias zonas hay un ligero déficit de maquinaria que hay que

suponer que irá desapareciendo paulatinamente. Y una vez que haya desaparecido sobrarán unas 2.000 ó

2.600 yuntas en la provincia.

Hay que ir a la creación de nuevos regadíos. Completar en la primera parte del Canal de las Bardenas, la

superficie que queda pendiente de poner en riego y para las restantes llevar la posible transformación en

regadío. Se ha calculado la relación de coste de obras a aumento de producción agrícola y los índice más

bajos indican que los nuevos regadíos son los más económicos. Son muchos los que quedan por hacer;

pero es indudable que hay que acometerlos. En ellos se podrán ampliar los cultivos e introducir otros

nuevos.

Para esto y para cuanto se relacione ccn la comercialización e industrialización de los productos, parece

indispensable la presencia de un ingeniero agrónomo o un perito agrícola municipal en cada término para

que fuese mejorando rápidamente nuestra nstrlcuitura. Este técnico ha de contar, naturalmente, con el

apoyo del Estado y de los agricultores para realizar las mejoras que estime más convenientes. De lo

contrario, su labor sería estéril.

De las, consideraciones que venimos haciendo se desprenden las conclusiones que aprobó el Consejo

Económico Sindical, de acuerdo con la ponencia presentada por el Ingeniero don Francisco de los Ríos

Romero, que tuvo excelentes colaboradoyes a sus órdenes. Todos muy preparados y documentados

estudiaron cuantos problemas se plantean y lo que hay que hacer para resolverlos.

Y en esencia, este es el fondo de algunas de las conclusiones aprobadas:

En la actualidad no se aprovechan debidamente los recursos humanos da que dispone la provincia. Hay un

excedente de 35 a 40.000 personas activas a las que es urgente encontrar pleno empleo.

En los nuevos regadíos de primera y segunda parte del Canal de las Bardenas, sólo se podrán absorber

15.000 personas activas de! excedente provincial.

Las producciones más rentables son: en secano la viña y en regadío las hortalizas, el frutar, la remolacha

y la alfalfa, debiendo Incrementarse su cultivo en tanto el mercado no se sature, estudiándose la

posibilidad de crear nuevos mercados. Deben fomentarse las plantaciones de olivo y almendro en el

secano y tenderse a su alimentación en el regadío.

Se considera la explotación familiar la más conveniente.

Hay que Intensificar la concentración parcelaria en el secano, extendiéndola a las zonas vitivinícolas y

fruteras.

Deben crearse en los nuevos regadíos el mayor número posible de explotaciones familiares.

En la provincia de Zaragoza sólo faltan 600 tractores para alcanzar el limite de saturación de sus

posibilidades.

La máxima posibilidad de puesta en riego, en la provincia dé Zaragoza es de 380.000 hectáreas.

Hay qus terminar en el menor plazo posible la puesta en riego de toda la primera parte del Canal de las

Bardenas. Y hay que acometer, cuanto antes, las obras de la puesta en riego de la segunda parte de este

Canal.

Estudiar la posibilidad de construir el gran canal de la margen derecha del Ebro.

Apoyar en todo lo posible la creación de pequeños regadíos.

Estudio de distintos cultivos por los que puedan crearse industrias complementarias.

En el próximo "quinquenio" se podrá alcanzar una media "de 6.300 millones de pesetas, como producto

bruto de la agricultura".

En cada partido judicial, debe existir, como hemos dicho, un técnico agronómico para fomentar

debidamente el desarrollo de la agricultura.

También conviene prestar el máximo apoyo a la Estación Experimental de Aula Del, y a cuantos centros

similares de investigación agraria existan en ¡a provincia, único medio de preparar debidamente a las

futuras generaciones de labradores, como los que salen de los cursos de la Escuela de la Economía Rural

de Cogullada todos los años.

Tal es la situación, con sus caracteristicas más destacadas, de la agricultura en la provincia de Zaragoza.

Luís TORRES

 

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