Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   Favorable mutación del campo     
 
 ABC.    13/04/1962.  Páginas: 2. Párrafos: 5. 

PAGINAS AGRICOLAS

CULTIVOS - GANADERIA - INDUSTRIAS DERIVADAS

FAVORABLE MUTACIÓN DEL CAMPO

POR ELISEO DE PABLO

Va están aquí los días deseados, radiantes de sol matizado de suaves brisas íreseas. Es visible la

reactivación de la vida vegetal. Los cereales, las humildes leguminosas y las plantas de huerta de mesetas

y valles, contestan a la llamada del ambiente, y se yerguen sobre el terreno oreado por el suave calor que

se filtra por el imperceptible tamiz del viento. Esos trigos y esos cebadales que mostraban, ateridos y

pálidos, el frío de que los había impregnado una mala ráfaga marzal excesivamente larga, nos susurran, en

ondulaciones bien acompasadas, su gozosa transmutación. Han recobrado el matiz verde y fragante que se

quebró al contacto de las gélidas corrientes nórdicas de noches estrelladas que han reducido a pavesas el

primer brote de los frutales que se habían apresurado a desplegar el portento de sus floraciones. El

majuelo vecino ha sido más prudente. Refrenó sus ansias de fantasía y mantuvo cerradas las yemas

germen de la lutura cosecha. Por ahora se ha salvado, y mafiana podrá ofrecernos el tierno espectáculo de

su caprichoso encaje de pámpanos, y racimos.

Sí; un viento de optimismo corre ahora sin obstáculos sobre las estepas cultivadas. V al mismo tiempo

que renace la vida de las flores y de los insectos en las praderas y en la fronda, la actividad humana ye

manifiesta en profundidad, hasta el límite del horizonte, en un afán incontenible de recuperar el tiempo

perdido en la realización de los trabajos de la etapa primaveral.

El sol hace un poco pesado el ambiente a la hora del mediodía, y es grata para el hombre la sombra del

olivo en el momento del yantar y del descanso a la vera de la tierra removida donde muy pronto verdeará

el garbanzal, La yunta también merece una tregua y una ración alimenticia que consume, protegidos sus

sudorosos lomos con espesas mantas camperas.

Traemos hoy albricias a estas páginas en las que intentamos reflejar las palpitaciones de la campiña. Con

la reactivación de las siembras cobran mayor fuerza las esperanzas que tenemos depositadas en el año

agrícola que se halla en evolución. En sólo muy pocos días han ganado mucho en porte los cultivos en

toda la faz del campo español. Las espigas empiezan a coronar los tallos en las tierras meridionales,

mientras en las mesetas alta y baja pugnan por salir al aire y a la luz.

No olvidamos que todavía tiene que ser rebasado el Rubicón con anchura de tres o cuatro semanas, en el

que a veces se ahogaron muchas ilusiones. Pero por lo menos séanos permitido celebrar la magnífica

mutación que se ha producido en la sementera y en los prados.

Elíseo DE PABLO

 

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