Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   El presidente Arias se dirigirá a la nación el próximo día 20     
 
 Informaciones.    12/04/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El presidente Arias se dirigirá a la nación el próximo día 20

EL CONSEJO NACIONAL PIDE «FISCALIZAR» LA REFORMA

LA CONVOCATORIA URGENTE DE UN REFERENDUM PODRÍA DESBLOQUEAR LA DIFÍCIL

SITUACIÓN

MADRID, 12. (INFORMACIONES, por Abel Hernández.)

EL presidente del Gobierno, don Carlos Arias, piensa dirigirse a la nación a través de la Radio Televisión

Española el martes de la próxima semana, inmediatamente después de las vacaciones de Semana Santa.

La noticia no es oficial, pero se da por cierta en medios fidelignos de la Administración.

En las últimas semanas había crecido dentro y fuera de España la impresión de que el Gobierno estaba

perdiendo la iniciativa ante la ofensiva del sector más conservador del antiguo régimen, partidario de que

las cosas sigan, más o menos, como están, con leves arreglos de la fachada, y de un sector de la oposición

más izquierdista, agrupada en torno a Coordinación Democrática, que pretende la ruptura a toda costa y

cuanto antes. Esto, unido a la zozobra nacional producida por los últimos sucesos ocurridos en el País

Vasco, las disensiones en el seno del Gabinete y la incógnita de lo que pueda ocurrir en torno al primer 1

de mayo del posfranquismo, dentro también del capítulo del orden público, estaba generando, por

momentos, un clima de confusión y de pesimismo nacional.

Todas estas circunstancias han aconsejado, seguramente, la decisión del presidente Arias de comunicarse

directamente con los españoles, sin intermediarios, para exponer cuál es realmente el momento político

español. Con esta medida, el Gobierno pretende probablemente reasumir de nuevo la iniciativa de la

reforma, fortalecer la cohesión del Gobierno y clarificar el ambiente. La declaración del presidente y su

tono, que de antemano ha despertado una gran expectación, van a ser mirados con lupa, para ver si

elimina la sensación de frenazo que se vive en muchos ambientes.

En estos medios políticos hay un consenso en torno a la necesidad de que el Rey convoque cuanto antes

un referéndum nacional. Acudir al pueblo y obtener en esta consulta su apoyo general a la reforma —

Parlamento elegido por sufragio universal— contribuiría decisivamente a desbloquear la situación. Se

ignora si el primer ministro anunciará este referéndum en su mensaje del día 20 al país.

Algunas agencias informativas, como Pyresa, adelantan que el presidente Arias pasará algunos días

durante esta Semana Santa en Palma de Mallorca, donde quizá se encuentre con el Rey de España, que

también acudiría esta misma semana a la capital balear. La convocatoria del referéndum es de

incumbencia del Soberano, quien ya se lo insinuó al Consejo del Reino. No hay, sin embargo, indicios

ciertos de que el primer ministro vaya a hacer en su mensaje del próximo martes tal trascendental

anuncio, aunque tampoco hay indicios en contra. Según algunos medios de la Administración, el

presidente Arias habría empezado ya a preparar su discurso.

LOS CINCUENTA Y CINCO CONSEJEROS

Un noticia, de la que nos hacíamos eco el pasado sábado, relacionada con la reforma política, adquiere

especial relieve en estas circunstancias: cincuenta y cinco consejeros nacionales han solicitado

formalmente un Pleno extraordinario del Consejo Nacional para entender sobre la reforma constitucional

en marcha. Los observadores coinciden en que esta «fiscalización» del Consejo Nacional, que acaba de

elegir a don Gonzalo Fernández de la Mora —opuesto a la reforma— consejero del grupo de los cuarenta

(con los señores Iniesta Cano y Jiménez Millas en la terna), puede ser un grave contratiempo para el

proceso de democratización política. Si este parón se produjera abiertamente por imposición de los

partidarios del antiguo Régimen, el Rey no tendría otra opción que acudir directamente al pueblo. En todo

caso, la posición del primer Gobierno de la Monarquía —ya de por si delicada— se haría imposible. La

crisis, escorada a la derecha inmovilista, traería —opinan observadores lúcidos— graves y quizá

irreparables consecuencias para el futuro inmediato del país.

Estos cincuenta y cinco consejeros nacionales piden en su escrito a don Carlos Arias, en su calidad de

presidente del Consejo Nacional, un Pleno extraordinario del Consejo para que este Pleno sea previa y

preceptivamente escuchado a fin de cumplir su obligada función institucional en todo proyecto de

normativa de perfeccionamiento político e institucional del Estado.

Este escrito fue presentado el viernes por los consejeros señores Valdés Larrañaga y Zamanillo y está

firmado por los consejeros permanentes señores: Valdés Larrañaga, Zamanillo, Aznar Gerner, Romojaro,

Salas Pombo, Asís Garrote, Fernández Sordo, Pérez-Viñeta, Suevos, Primo de Rivera (doña Pilar),

Rodríguez-Acosta, Calviño de Sabucedo, Pinar López, Bofill Gasset-Amell, García-Ramal, Girón de

Velasco, Oriol y Urquijo (don Antonio María), señorita Tey Planas, Rincón de Arellano, Castañón de

Mena, Utrera Molina, Gutiérrez Rubio y Primo de Rivera (don Miguel).

Por los consejeros representantes de las provincias, señores: Botija (Albacete), De la Iglesia Somodilla

(Valladolid), Adán García (Valencia), De la Torre Galán (Melilla), García Ibáñez (Segovia), Puig Gatte

(Pontevedra), Herrero Fontana (Logroño), Martín Esperanza (Orense), Pedresa Latas (Lugo), señorita

Sanz Punyed (Huesca), Cervia Cabrera (Tenerife), Aramburu Olarán (Salamanca) , Cruylles (Barce1ona),

Oías Jové (Lérida), señorita Plaza de Prado (Falencia), Iniesta Cano (Ceuta), Romero Gómez (Avila),

señorita Loring Cortés (Málaga), Motero Valle (Huelva), Solís Ruiz, don Felipe (Córdoba), Hernández

Gil (Cáceres), Gich (Gerona), García Rebull (Tarragona.), Tello (Ciudad Real), Naranjo Hermosilla (Las

Palmas), Labadíe (Oviedo), Dancausa (Burgos), Pardo Canalís (Zaragoza) y Arcenegui Carmona

(Sevilla).

Por los representantes de las estructuras básicas, señores: Alarcón Constant (Corporaciones Locales),

Díaz de Bustamante (Corporaciones Locales), Aguilar Sanabria (representante de los procuradores

sindicales), Bonet Hernando (representante de los procuradores familiares), Jiménez Millas, don Alfredo

(representante de los procuradores sindicales) y Soriano (consejero nombrado por el presidente del

Consejo).

Según el artículo 48 del Reglamento orgánico del Consejo Nacional, el Pleno del mismo puede ser

convocado por el presidente, y, «en todo caso, su convocatoria procederá en un plazo no superior a quince

días cuando lo solicite de la presidencia un numero de consejeros no inferior a un tercio del total de los

componentes del Consejo o por acuerdo de la Comisión Permanente».

Al haber firmado el escrito 55 consejeros, existe número suficiente para solicitar el Pleno.

En la Comisión mixta participa, como es sabido, el propio Consejo Nacional, si bien es cierto que uno de

sus más característicos miembros, don José Antonio Girón, ha decidido no acudir a las reuniones de la

«Comisión de los 18» desde hace más de un mes. El establecimiento de un sistema parlamentarlo, por

sufragio universal en la elección de la Cámara Baja, y la reforma de los Sindicatos son, a todas luces, los

problemas que preocupan a los políticos guardianes de la ortodoxia del régimen del 18 de julio.

Esta ofensiva desatada abiertamente por el sector más inmovilista del sistema hace que el mensaje del

presidente Arias suscite mayor interés aún. Parece claro que así como la izquierda no está en disposición

de tomar el Poder en las presentes circunstancias sociológicas de la nación, la derecha franquista si podría

hacerlo. El peligro de ruptura de la situación reformista viene, realmente, de ahí.

12 de abril de 1976

 

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