Precios de producción y de consumo     
 
 ABC.    25/10/1963.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

AGRÍCOLAS

PRECIOS DE PRODUCCIÓN Y DE CONSUMO

¿Y POR QUE NO COLOQUIOS SOBRE SEGUROS DE COSECHAS

Son frecuentes, y útiles, por lo general, los coloquios entre representaciones de múltiples actividades para

estudiar y proponer soluciones sobre asuntos que conciernen a las colectividades respectivas.

Acaban de celebrarse los que se refieren al "Seguro obligatorio de los automóviles", y en seguida hemos

reflexionado: ¿Cuándo se celebran los que podrían llevarnos a establecer el "Seguro obligatorio contra el

pedrisco" sobre las producciones agrarias que, referidas al año 1962 representaron un total de 197.848

millones de pesetas? De esa fabulosa cifra—en cuanto a producción final—corresponden a la agricultura

125.190 millones de pesetas.

Año tras año se viene hablando, a veces de manera formal y autorizada, de un plan en ese sentido. Pero

los años pasan sin que el seguro en cuestión tome carta de naturaleza. ¿Que se trata de una cuestión muy

compleja? Pues debátase en coloquios o reuniones de máxima altura representativa, con intervención de

Hermándades, Sindicatos, Cooperativas, Cámaras, etcétera, con supervisión de los organismos

ministeriales correspondientes. De tales estudios y análisis podría salir la luz que disipase las tenebrosas

tinieblas de los pedriscos. ¿"Coloquiaremos" de una vez?

PUNTOS DE VISTA

No siempre nos asiste la razón citando formulamos quejas o sugerencias sobre un asunto determinado,

pues a veces enjuiciamos inspirándonos en nuestro particutar punto de vista, con olvido o en demérito de

los intereses de la comunidad. Y aunque resulte licito, y respetable por tanto, un criterio a ese tenor,

necesariamente tiene que quedar subordinado a las conveniencias generales.

Por ejemplo: una plaga que ataca a los cultivos de una zona es combatida por todos los cultivadores,

menos por uno. Al permitir ese labrador que el insecto se desarrolle en su finca y destruya las plantas, está

haciendo inútil la lucha de los demás, porque una vez que haya devorado aquéllas se propagará a los

predios colindantes que ya habían quedado limpios. Ese cultivador, que con libre albedrio se abstuvo de

secundar la acción defensiva de sus vecinos, tía causado a éstos un grave perjuicio.

En el caso de comercialización de productos, sobre todo cuando se trata de los de exportación, uno o

varios cosecheros exportadores poco cuidadosos pueden perjudicar también a los demás si ponen en

circulación frutos que no se ajustan a las normas internacionales sobre madurez, limpieza, sanidad, etc...

Claro es que para Impedir tales abusos funciona un servicio de inspección, pero no dejan de producirse

"fugas" que escapan al control más cuidadoso.

Durante la actual campaña de exportación de uva de determinada provincia, se han despachado

apresuradamente algunas partidas sin sujeción estricta a esas normas, lo que ha dado lugar a retenciones

en frontera, devaluaciones momentáneas en el mercado de destino, y llamadas al orden por parte de los

agregados comerciales españoles. Por lo visto hay quien no se resigna a la idea de que los productos no se

valoran exclusivamente por su indiscutible buena calidad. No obstante, ésta deberá tener el complemento

de una presentación impecable para que ni siquiera en su aspecto desmerezca en relación con la

mercancía afín de la competencia.

Viene esto a cuento de que un respetable ciudadano de la provincia antes aludida nos ha enviado una carta

en la cual se lamenta de que los racimos destinados a la exportación tengan que ser sometidos a una

limpieza esmerada, mediante la utilización de plumeros, para eliminar las partículas o laminillas de polvo

que suelen formarse en ellos, y sobre todo, en los puntos de contacto de los granos. Por supuesto que esa

práctica hará mas lenta y hasta algo más costosa la recogida y el envasado, pero esa manipulación no

representara un quebranto mayor que el derivado de la salida de fruta que no responda a las condiciones

de aspecto y conservación exigidas en la definición correspondiente. Por fortuna, esos excesos muy

aislados, como hemos dicho, están ya superados, y la campaña se desarrolla con normalidad.

No, no creemos que sea superfluo, y mucho menos perjudicial, velar por el más fiel cumplimiento de las

normas de calidad y clasificación, lo contrario es algo así como tirar piedras contra nuestro propio tejado.

Es evidente que una de las cuestiones nacionales de mayor trascendencia, es la que se refiere a los precios

de consumo en relación con los de los productos en origen. De ello se han ocupado recientemente el

comisario general de Abastecimientos y los Jefes nacionales de los Sindicatos relacionados con aquel

enunciado, mostrándose de acuerdo en la necesidad de preparar un plan cuyas líneas generales serán

expuestas en una reunión al ministro de Comercio.

Urge establecer de modo permanente la debida ponderación en los precios. Ahora mismo, las patatas se

están vendiendo a una peseta el kilo, por sacos, en el mercado de Torrelavega, mientras que las legumbres

tienen, por lo general, cotizaciones desorbitadas. En ese mismo mercado público, las alubias propias para,

fabada estaban la semana pasada a precios oscilantes entre 38 y 40 pesetas el kilo; y las demás, según

clase y color, entre 18 y 25, mientras que en la zona de Barco de Avila no se pueden adquirir, en punto de

producción. a menos de 26.

 

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