Desde el otero.... 
 La picaresca en danza     
 
 ABC.    20/12/1963.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

AGRÍCOLAS

LA PICARESCA, EN DANZA

Habíamos quedado, ateniéndonos a declaraciones de muy autorizado origen, que pese al déficit de azúcar

nacional por causas conocidas, está augurado el abastecimiento nacional para toda la campaña 1983-64,

merced a tas importaciones o compras realizadas, adelantándose previsoramente a los acontecimientos.

Pero por lo que se ve no conviene a todo el mundo que impere la normalidad en ese aspecto de la

alimentación; y, con razón o sin ella —y nos inclinamos a creer que sin razón—, Hay quien se empeña en

crear un clima, de escasez propio de épocas de ingrata recordación; de "cupones y estraperlo".

En ese sentido llegan hasta nosotros referencias desde diversos lugares, y no deja de ser curioso que

empezaran a zumbar en nuestros oídos, coincidiendo con el momento en que subió el precio del azúcar.

La última versión, en caracteres de imprenta, la hemos visto en "Lanza", de Ciudad Real, periódico que,

sin gue sepamos cómo, apareció prendido en el matorral que "camufla" la entrada a nuestro refugio del

Otero. Y leemos: "En Ciudad Real hemos tenido dos o tres ocasiones en gue el azúcar ha brillado por su

ausencia en el comercio. Algunos tenderos han explicado esa falta de existencias diciendo que es escaso

el margen comercial que perciben por ese articulo. Quizá esto haya sido causa de gue algunos mayoristas

renunciasen a los cupos y, como consecuencia, que se vuelva de nuevo a la picaresca de carecer de ese

articulo algunos establecimientos, "excepto para sus clientes".

Nada más. De ahí a que una psicosis de escasez promueva el acaparamiento, con las consecuencias

consiguientes, no hay más que un paso, La picaresca da los primeros pasos de la danza del azúcar. Hay

aue parar en seco ese baile incivil, pues aparte otras consideraciones, buenas divisas nos ha costado el

ponernos a cubierto de racionamientos en un producto alimenticio tan necesario.

DEL COLOQUIO BROTA LA LUZ

Con motivo de unos coloquios celebrados recientemente en relación con el "seguro obligatorio de los

automóviles", señalábamos la conveniencia de celebrarlos también "al más alto nivel" y con participación

de las más genuinas representaciones agropecuarias, en relación con el "seguro colectivo contra el

pedrisco" y con otros aspectos de la producción agraria.

Acaban de celebrarse las II Jornadas de presidentes de las Cámaras Agrícolas de toda España, en las que

han sido expuestos y debatidos temas como los del trigo, la ganadería, los piensos, el crédito, el aceite, la

remolacha, la vid, el arroz, etc., etc. De momento, más que la forma en que fueron explanados los

problemas presentes y en perspectiva, merece ser puesta de relieve la Importancia de esas reuniones, que

debieran ser tan frecuentes como lo requiere el inmenso volumen de esas riquezas y la rapidez con que,

circunstancias de índole interior y exterior, aconsejan tener al día las cuestiones que las afectan,

Independientemente de los Congresos y Asambleas periódicos de carácter nacional.

Los análisis y estudios efectuados colectivamente deben prevalecer sobre las orientaciones o presiones de

grupos. Hay coyunturas, como las que se producen al comenzar la campaña de los mayores signos de

producción, en las que resulta indispensable actuar con la máxima cautela para evitar posibles

contratiempos derivados del planteamiento caprichoso de los planes de cultivo. Muy ponderadas son, al

respecto, las palabras del ministro de Agricultura en el acto de clausura de las II Jornadas antedichas: "Se

trata de coordinar la acción de la empresa agraria y de programar de un modo indicativo la producción de

acuerdo con las necesidades y perspectivas de los mercados." Es decir: "racionalización", que nos parece

elemental para un eficiente desarrollo agropecuario, pues con esa horma podrían evitarse cuestiones de

tan alta entidad como las planteadas este año por la escasea de remolacha de azúcar—en 1952-53

surgieron por superabundancia—; por un aumento incontrolado de la superficie sembrada de patatas, que

nos ha deparado una cosecha prácticamente inabsorbible; por la supersaturación de alcachofas; por las

que han resultado excesivas importaciones de carne, canales de cerdo, grasas vegetales, etc. Una

producción agraria que, como la de 1963, quiza esté representada por unos 200.000 millones de pesetas,

requiere celosa y,permanente vigilancia por parte del "Estado Mayor" formado por las organizaciones

representativas del campo. Del coloquio brota, o debe brotar, la luz que impida andar a ciegas o adoptar

resoluciones que aun estando inspiradas por la mejor buena fe, crean absurdas dificultades.

 

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