Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
 En el umbral de la primavera. 
 Favorable estado de los cultivos     
 
 ABC.    20/03/1964.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

PAGINAS AGRICOLAS

CULTIVOS - GANADERIA • INDUSTRIAS DERIVADAS

EN EL UMBRAL DE LA PRIMAVERA

FAVORABLE ESTADO DE LOS CULTIVOS POCOS PROGRESOS EN LAS DEPRESIONES

AFECTADAS POR ENCHARCAMIENTOS

La semana que está a punto de terminar comenzó con un cambio sustancial del tiempo que puso orden y

concierto en el campo cuya vida se vÍO alterada súbitamente por una manada de máxima dureza invernal.

Eran de temer nuevas riadas sobre los parajes ribereños anegados ya durante la segunda quincena de

febrero. Pero en ese aspecto todo ha quedado reducido a temerosas crecidas de algunos ríos que, por

fortuna, no han vuelto a lanzar sus aguas por encima de las márgenes. Se han limitado, pues, a

incrementar las reservas hidráulicas que tan importante papel deberán jugar en la palestra de la agricultura

y de la industria al facilitar los riegos y la producción de energía blanca durante el estío.

Eso no quiere decir que las siembras han salido incólumes de la nueva fase de borrascas. Las tierras

depresionarias que se encharcaron anteriormente y estaban oreándose con beneficio para las plantas

afectadas por exceso de humedad y para los trabajos preparatorios de las siembras de primavera, han

vuelto a su estado anterior. Esta circunstancia es tanto más de lamentar cuanto que llegamos al

agotamiento del período en que deben efectuarse tales tareas, aparte de la repetición del daño que habían

sufrido los cultivos de esos terrenos.

Por lo demás, tenemos que valorar como es debido la favorable influencia general de las borrascas

atlánticas de la pasada semana y el predominio de un ambiente más suave que ha contrarrestado los

perniciosos efectos de las heladas y de los vientos secos y ásperos. Además, el temporal atlántico, al

remontar por su fuerte impulso la accidentada orografía que normalmente impide su llegada a la vertiente

mediterránea, ha dejado en las tierras de Levante un verdadero tesoro de humedad det que estaban

especialmente necesitadas sus zonas de secano, en las que preponderan el cereal, la. vid, el olivo y el

almendro. Además de las lluvias, en algunas comarcas altas de ese espacio típicamente agrícola, la nieve

blanda, rápidamente licuada, ha dado al suelo el tempero apropiado, y ánimos a los labradores, quienes

miran ahora con más confianza la evolución de la primavera.

Nos plantamos, por consiguiente, en el auténtico umbral de aquella maravillosa estación, resolutiva del

año cerealista, dominados por la impresión de que no son adversos los horizontes. Sembrados sanos,

tupidos, de intenso verdor, excepto en las ya mencionadas depresiones encharcadas, depresiones que, por

su poca extensión si la comparamos con el área total cultivada, no representa un porcentaje capaz de

modificar la impresión general de campaña estimuladora. En este sentido, están jugando un papel muy

principal los abonos nitrogenados, cuyo empleo (muy abundante, según múltiples referencias que

tenemos) ha estado y signe estando secundado por una meteorología propicia.

Llega la primavera haciendo crugir las abrasadas floraciones de algunos frutales tempraneros de la meseta

alta. Sobre esas briznas de un hálito de vida vegetal truncada, la Naturaleza empieza ahora a dibujar la

mutación campestre de las regiones frías en el portentoso lienzo de las producciones nacionales. Vamos a

ver cómo concluye su obra.

Elíseo DE PABLO

 

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