Desde el otero.... 
 El alumbramiento de aguas suterráneas     
 
 ABC.    26/06/1964.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL ALUMBRAMIENTO DE AGÜAS SUBTERRÁNEAS

El anuncio de la realización de un estudio sobre la posibilidad de-alumbrar agua subterránea en zonas que

comprenden cerca de la mitad del territorio español, ha coincidido con el I Congreso Nacional de

Comunidades de Regantes, celebrado en Valencia a iniciativa de la Acequia Real del Júcar.

El agua, que muy pocas veces nos sobra y casi siempre nos falta, es un anhelo secular de las poblaciones

que viven en secarrales, páramos inhóspitos y terrenos de transición de la estepa cultivada al desierto.

Se han hecho ya cosas notables en aflorar aguas ocultas, que al fertilizar parajes no hace mucho resecos,

los han transformado en productivos oasis. Esto, con independencia de los arandes y pegúenos flanes de

regadío, desarrollados al amparo de las obras hidráulicas realizadas desde 1940.

Es hermosa la tarea de localizar y utilizar tan preciado recurso, que, a veces en campos resecos,

calcinados, sólo requieren exploraciones primarias y someras para que fluya generosamente y haga

posible la transformación del suelo. ¡Campos leoneses, modernamente salpicados de norias, de sistemas

de riego por aspersión, de posos dotados de motores elevadores, que en el estío interpretan la más bella

sinfonía del agua entre verdes cultivos de huerta y plantas industriales!

Demos agua a nuestro sol, que es gloria y castigo de nuestra aeografía, para que el erial se transforme en

campo feraz. El agua apega a los hombres a la tierra, como la falta de ella impone la emigración y

despuebla.

Tenemos referencias sobre grandes extensiones—de la Mancha, por ejemplo—, donde ni los más atroces

periodos de sequía que calcinan la tierra han hecho disminuir el caudal de sus posos de la campiña,

utilizados para que abreve el ganado; mientras en otras regiones, de pluviosidad anual mayor, las rebaños

tenían que andar la mayor parte de la jornada para saciar la sed en los grandes cursos. Aquel subterráneo

y constante fluir de agua es revelador de la existencia de bolsas bajo la misma superficie donde la

vegetación perece por efecto del sol abrasador y de la sequedad ambiente. ¡Vamos a descubrirlas y a

hacerlas productivas! Nuestra simpatía acompaña a esa alta empresa de localisación y captación del

oculto tesoro líquido, con el que pueden incorporarse incontables parajes al conjunto de comarcas ya

transformadas y enriquecidas por el riego.

 

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