Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   Los agrios en la cuenca mediterránea     
 
 ABC.    28/02/1964.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LOS AGRIOS EN LA CUENCA MEDITERRÁNEA

ESPAÑA MANTIENE ALTOS ÍNDICES DE EXPORTACIÓN

NO REACCIONAN LOS PRECIOS

El volumen de nuestras exportaciones de agrios se mantiene en nivel alto, después de los descensos

registrados durante todo el mes de enero como consecuencia de la acumulación de fruto español durante

las primeras semanas de diciembre y de los importantes envíos de los demás países mediterráneos en

fechas ya muy próximas a Navidad.

Durante los días 10 al 16 de febrero han salido por vía terrestre y marítima 43.731 toneladas, con lo cual

el balance de situación del comercio citrícola desde el comienzo de la actual campaña hasta la última de

dichas fechas, referido también ese balance al norte de África, era el siguiente:

Toneladas exportadas

España ..................... 679.032

Norte de África -Marruecos

Argelia y Túnez............ 383.693

Israel ..................... 235.860

Con relación al mismo período de 1961-62, que venimos tomando cerno punto de referencia, a efectos

comparativos, porque representa un, "record" de ventas españolas al exterior, teníamos el 16 de febrero

un superávit de 25.372 toneladas.

Por el contrario, con relación a Marruecos. Argelia, Túnez e Israel, la campaña 1962-63 nos sirve de

factor comparativo, porque fue también "record" para esos países al beneficiarse comercialmente de la

baja producida por los hielos en nuestra cosecha. El norte de África tenía el 16 de este mes un incremento

de 19.305 toneladas, mientras que Israel había enviado 1.780 toneladas menos. Es probable que aumente

este déficit israelí por los efectos de las recientes olas de frío fue, por cierto, han alcanzado también a

Chipre y Turquía. Con respecto a esta última nación, se ha llegado a decir que el estrago es tan grande,

tanto en naranjas como en limones, que puede considerarse concluida su campaña de exportación, pero

otras informaciones que nos merecen crédito indican que siguen llegando envíos de esa procedencia al

interior de Europa, aunque de menor cuantía que hasta ahora.

Hecho ese balance, tenemos que referirnos de nuevo a España para señalar que durante el período 17-23

de febrero las toneladas exportadas han sido 43.947, con lo cual el total exportado desde que se abrió la

campaña es de 722,979, frente a 707,865 en igual fecha de 1961-62. Superada ya la fase de peligro de

heladas en las regiones españolas productoras, y teniendo en cuenta el ritmo de nuestros envíos y la

circunstancia de que a partir de mediados de marzo decrecerán ostensiblemente las exportaciones de las

demás zonas mediterráneas, todo parece facilitar el pronóstico de que al final de la campaña, en junio,

habrá quedado desbordada la cifra de 1.200.000 toneladas, lo que sería una nueva marca nacional. Ahora

bien, tenemos que seguir subrayando que las cotizaciones del fruto se mantienen bajas en destino, lo que,

naturalmente, repercute en origen. Hay, por tanto, un claro desajuste entre cantidad y valor, aunque existe

la esperanza de que a medida que vayamos aproximándonos a la primavera, la mejoría del tiempo sea un

factor positivo para el mercado de los agrios, precisamente en los últimos meses de nuestra campaña

durante los cuales, como hemos dicho, se reduce muy ostensiblemente el volumen de disponibilidades de

mercancía en las otras regiones mediterráneas. Quedamos, pues, a, la espera de un saludable cambio de la

situación, ciertamente muy necesario.

Elíseo DE PABLO

 

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