Autor: AGRESTE. 
   Las naranjas y el Mercado Común  :   
 Tendencia a ampliar las plantaciones de agrios en la región mediterránea. 
 ABC.    22/05/1964.  Páginas: 2. Párrafos: 11. 

LAS NARANJAS Y EL MERCADO COMÚN

TENDENCIA A AMPLIAR LAS PLANTACIONES DE AGRIOS EN LA REGIÓN MEDITERRÁNEA

Por AGRESTE

Para poner de relieve lo absurdo de la oposición oficial italiana al ingreso de España en el Mercado

Común, "porque considera como una amenaza potencial de primera magnitud la posibilidad de que las

naranjas españolas compitan con las suyas en igualdad de condiciones en las plazas europeas", ABC del

31 de marzo pasado demostraba que Italia no puede suministrar ni siquiera el 10 por 100 de las que

necesita Europa. Ese juicio aparece indirectamente compartido por el Banco de Sicilia, el cual asegura

que "los países de la Comunidad europea sólo adquieren un 5 por 100 de dicha fruta italiana". Por otra

parte, la misma entidad bancaria afirma: "la mayoría de las variedades italianas son inferiores en calidad a

las de nuestros competidores; y en los casos de equivalencia nos resultan desfavorables el calibre, la

selección y otros factores".

Este tema cobra actualidad con motivo de la firma de un acuerdo comercial de tres años entre Israel y el

Mercado Común, acuerdo que facilitará la exportación de productos israelíes, incluidos los agrios y

productos hortícolas, a la Europa de "los seis", hasta un valor que st ha cifrado en 6.000 millones de

pesetas. Al respecto debemos recordar que Italia se oponía resueltamente también al acceso de Israel,

como Importante productor citrícola, ¿Es que ha llegado Italia a la conclusión de que su punto de vista es

Insostenible, porque podría ser un arma de dos filos en sus relaciones con los "terceros países" a los que

distingue con una irrazonable hostilidad económico-comercial?

El caso es que acaba de abrirse una brecha en el frente italiano de la Comunidad. Lo anotamos como

síntoma, y también como prueba de la perspicacia de la revista alemana "Fruchthandel" que en su número

11 decía poco antes de anunciarse el acuerdo en cuestión: "Si es cierto que los italianos efectúan en la

actualidad desesperados esfuerzos para impedir la asociación de Israel al Mercado Común, no es tan sólo

por temor a la competencia de la naranja "Jaffa" en los mercados, sino porque, a través de Israel, ven

presentarse el espectro de la competencia española. Si se admite a Israel no se puede rechazar a España."

Y concluía; "Pero tal combate no tiene posibilidades de éxito."

Vírtualmente, Israel ya está dentro del Mercado Común...

INQUIETUD EN EL MUNDO ÁRABE,— El mundo árabe ba seguido con expectante inquietud las

negociaciones que han desembocado en el acuerdo anterior. que ha motivado una solicitad del Gobierno

sirio a la Secretaria General de la Liga Árabe para que ésta, convoque una reunión extraordinaria del

Consejo Económico de la misma, con objeto de deliberar sobre las medidas a adoptar.

Por su parte, el periódico de Beirut "Le commerce du Levant" lamenta que la acción árabe respecto a los

países del Mercado Común en sos relaciones con Israel, "no haya sido solidaria, y que no hayan sido

puestas en práctica todas las amenazas de represalia".

LAS DIFICULTADES DE ITALIA

.—En una información procedente de Roma, publicada por I. E. I., se comentan las dificultades con que

tropieza, la expansión de los agrios italianos. Algunas de esas dificultades "provienen de los elevados

costes de producción debido a falta de mano de obra, a la insuficiente mecanización y a un inadecuado

sistema, de ventas, a lo que se unen tarifas elevadas de transporte". Y prosigue: "Por otra, parte, algunas

de las variedades italianas ya no son del gusto de los consumidores, por lo que los productores han

empezado a adaptar la producción a las preferencias del consumo."

No deja de ser curiosa la siguiente conclusión a que se llega en la información de referencia: "Italia, como

país miembro del Mercado Común, disfruta de una ventaja arancelaria que no tienen los demás países

exportadores de agrios, pero así y todo los consumidores del Mercado Común, prefieren la naranja

española que, por su calidad y presentación, es más de su agrado, aunque tenga que posar por ella, un

precio más alto."

LOS PROBLEMAS DE LOS AGRIOS EN ESPAÑA

.—Esos nuevos sustos del consumidor en el extranjera, a que se alude en la noticia, anterior, también han

sido captadas por nuestro comercio exportador. No deja de ser sintomático que en el temario para la

reunión de la Junta Nacional convocada por el Sindicato Nacional de Frutes, que se celebrará

probablemente a finales de junio próximo, figuren, entre otros asuntos, et referente a la posibilidad de

crear un centro experimental para aclimatación de nuevas variedades y un programa de acción coordinada

al objeto de sustituir algunas de las actuales, concentrándose el esfuerzo productor en las consideradas

como selectas. Las posibilidades de venta de cítricos en los países del bloque oriental, también serán

objeto de un análisis realista. Al respecto hemos de anotar que en la distribución, por naciones, del

tonelaje exportado por nuestro país desde el comienzo de la actual campaña, hasta el pasado día 17, figura

la U. R. S. S. con 11.392 toneladas.

En relación con este particular, se sabe que en la Conferencia Mundial de Comercio recientemente

celebrada en Ginebra, la delegación rusa indicó que de un total de 60.200 toneladas de agrios importadas

por su nación, de diferentes países, en 1963, se puede pasar a 180.000 en 1979. y a 750.000 en 1980,

LA EXPANSIÓN DE LAS PLANTACIONES.—Todo parece indicar que no carecen de lógica las

previsiones sobre un constante aumento del consumo de agrios en el mundo. En este sentido viene

orientándose la planificación de plantaciones en diversos países. La tendencia a ampliarlas es evidente.

Por lo que se refiere a la región mediterránea, es notable el aumento de superficie en Marruecos. Y por lo

que concierne a Israel, su ministro de Agricultura ha anunciado para ios próximos seis años un aumento

del orden del 69 por 100 para alcanzar una producción de 1.200.000 toneladas, frente a 763.000 en que

está cifrada la cosecha de 1963-64. Ello significaría posibilidades de exportación det orden de 863,300

toneladas dentro de seis años. La asociación de Israel al Mercado Común debe favorecer la realización de

tan ambicioso plan.

 

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