Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   Anhelo general de lluvias para los cultivos  :   
 Son ostensibles los daños en tierras flojas. 
 ABC.    15/05/1964.  Páginas: 2. Párrafos: 7. 

PAGINAS AGRICOLAS

CULTIVOS - GANADERÍA - INDUSTRIAS DERIVADAS

ANHELO GENERAL DE LLUVIAS PARA LOS CULTIVOS

SON OSTENSIBLES LOS DAÑOS EN TIERRAS FLOJAS

Hemos salido, sin contratiempos, de la encrucijada de los hielos, pero nos hemos metido en la de las

lluvias, que son las que en este mes definen las cosechas en cuanto a desarrollo de las plantas y granazón.

La meteorología viene, día tras día, dibujando esperanzas que se desvanecen súbitamente. Las ligeras

precipitaciones de la primera decena de mayo se limitaron a la faja cantábrica y a Galicia, con ligeras

incursiones sobre las cuencas del Duero y alto Ebro. El agua de las nubes es esperada ya con ansiedad en

todo el territorio peninsular, pues hemos llegado al momento en que cada semana puede restarnos

cosecha, o asegurar lo mucho y bueno que hay todavía. En 1963, mayo aumentó en un 15 por 100

aproximadamente la producción triguera prevista al terminar abril. Ahora podría ocurrir lo contrario,

porque la sequía está restando posibilidades en las tierras flojas de diversas

regiones, y .sobre todo en los parajes donde no se ha podido efectuar la escarda a mano o mediante e!

empleo de herbicidas. En esos terrenos livianos, las malas hierbas disputan al trigo la humedad del

subsuelo.

Las condiciones atmosféricas que han predominado durante los últimos diez días no han sido favorables

para la granazón del cereal rey en las regiones de ciclos más adelantados, como lo son las de Andalucía.

Extremadura y tierras meridionales del litoral mediterráneo, en las que se están segando los primeros

cereales y leguminosas de pienso. Hasta en Aragón espigan ya los trigos tempranos.

De cualquier modo, si tenemos en cuenta que el cultivo triguero impera en las tierras fuertes, y que en

ellas se había formado una importante reserva de humedad, el solo hecho de que disminuyese la

temperatura hasta quedarse en un tono normal, permitiría asegurar por le menos una producción análoga a

la del año pasado, producción que, como decíamos hace quince días, puede ser superada si por fin llega

sin tardanza el riego de las nubes.

La relativa seguridad que ofrece el cultivo triguero en esos suelos de mucho fondo se funda también en la

utilización de abonos de primavera en dosis importantes y en la escarda realizada con herbicidas. Este

sistema se ha extendido bastante en el año actual, particularmente en la cuenca del Ebro que se menciona,

autorizadamente, como una de las más adelantadas en lo tocante a transformar los métodos de cultivo.

Nos referíamos el día uno de este mes al problema de almacenamiento planteado, especialmente en las

zonas grandes productoras, por no haberse dado salida aún a parte de la cosecha anterior. Todo permite

esperar que no han de faltarle al Servicio Nacional del Trigo las asistencias a que se refirió recientemente

en Zaragoza el jefe de dicho organismo, al hablar de las perspectivas de cosecha. En realidad, la

construcción de silos y graneros no ha seguido, por diversas causas, el ritmo previsto y requerido por la

evolución y la mayor homogeneidad anual de nuestras producciones. Sin embargo, la actual capacidad de

aquéllos es de 10.527.000 quintales métricos, que se incrementan con 13.283.000, correspondientes a los

espacios arrendados por el propio Servicio con fines de almacenamiento.

Una confortadora realidad final: vamos a llegar ai final de la campaña 1963-64, que se cierra e] próximo

día 31, con existencias quizá no inferiores a 12 millones de quintales métricos; es decir, casi el 25 per 100

del volumen de la cosecha anterior.

Eliseo de PABLO

 

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