La escarda química de los cereales     
 
 ABC.    08/05/1964.  Páginas: 2. Párrafos: 5. 

PAGINAS AGRICOLAS

CULTIVOS - GANADERÍA - INDUSTRIAS DERIVADAS

LA QUIMICA DE LOS CEREALES

Caminábamos, ribazo adelante, entre tupidos campos de trigo meciads par la brisa matinal. Y al trasponer

un altozano, una especie de fabuloso infecto, como sorprendido por nuestra súbita aparición, ronroneó

deslizándose sobre el mar vegetal. Momentos después cambiaba, de rumbo y sobrevolaba nuestro punto

de observación, dejando en el aire y en las plantas acres vaporizaciones. Poco después, la gigantesca

libélula mecánica se posaba en tierra para repostarse y proseguir la escarda química, con la qeu se

defiende al cereal contra las malas hierbas que le disputan la humedad y los elementos fertilizantes. Asi se

protege la cosecha, pero ¿a costa de qué inmensos estragos en la fauna campestre?

Ha de advertirse que se trata de herbicidas selectivos que actúan sobre las plantas de hoja ancha—

leguminosas, cardos, etcétera—, por lo que sólo puede aplicarse en el trigo y demás cereales de invierno,

que son especies de hoja estrecha.

Como un servicio más de la Dirección General de Agricultura: a través de las Jefaturas Provinciales

Agronómicas en las campañas colectivas contra las plagas del campo, ha sido organizada este año la de

escarda química que, en la provincia de Madrid, afecta a 6.000 hectáreas de varios términos municipales,

entre ellos el de Daganzo, al que corresponde el reportaje, gráfico que ilustra este espacio.

En el 60 por 100 de esa superficie los tratamientos han sido aéreos, y en el resto, con equipos de tractor o

caballería, tratamientos que se han realizado con la colaboración de las Hermandades de Labradores y

Ganaderos de las localidades respectivas y con importantes subvenciones de la citada Dirección General

jf de la Diputación Provincial.

Consideraremos a la comarca de Daganzo como "testigo" o punto de referencia más inmediato a nosotros

de ese moderna sistema de defensa masiva de la, cosecha de cereales, que viene a desterrar la escarda a

mano—siempre lenta, ahora muy costosa y a reces imposible de efectuar porque requiere especial

tempero del suelo—, como el tractor y la cosechadora han arrumbado ya en muchas partes el arado

remado y la hoz.

(Reportaje grafico de Sanz Bermejo.)

 

< Volver