Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   El olivar es una de las ramas principales de la economía española     
 
 ABC.     Páginas: 4. Párrafos: 54. 

PAGINAS AGRICOLAS

CULTIVOS • GANADERÍA • INDUSTRIAS DERIVADAS

EL OLIVAR ES UNA DE LAS RAMAS PRINCIPALES DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

Por ELÍSEO De PABLO

Traemos hoy a la sección de monografías., agrícolas la que se refiere a la Olivicultura, en la que nuestro

país ocupa el primer lugar, por superficie y producción, en el mundo, La historia, el desarrollo del cultivo

del olivar, el consumo interior de aceite, el capítulo de su exportación y las perspectivas para un futuro

próximo son temáis sobre los cuales ha versado la entrevista que hemos celebrado con el jefe nacional del

Sindicato del Olivo, don José Navarro y G. de Canales, quien ha tenido la gentileza de contestar A

nuestras preguntas:

—El cultivo del olivo en España—comienza diciéndonos el señor Navarro—se remonta, según ciertas

referencias históricas, a la época de la dominación marítima de los fenicios, especialmente en Bética;

pero, debido a las sucesivas invasiones, no alcanzó un gran desarrollo hasta el periodo dé la dominación

romana.

En el Sur y en Levante los árabes influyeron mucho en su difusión y cultivo, apellidando1e con razón

"árbol de España". La fama del aceite de oliva español tiene esplendores remotos. Salomón mandaba sus

naves, a cargar aceite en la legendaria Tartessos (junto a la actual Jerez), y nunca faltó a las ensaladas de

los cesares romanos. Se ha llegado a decir que el control del "oro español" (aceite de oliva) fue el móvil

de las guerras entre Escipión y Aníbal, y aun de la invasión de los árabes, quienes permanecieron

cerca de ocho siglos entre los olivares andaluces y levantinos.

La cuenca del viejo mar latino, y dentro de ella—con marcadísima preponderancia la Península Ibérica—,

es el solar del preciado jugo dorado, perfumado y fragante, tan antiguo como la cultura, y cuyo empleo en

la alimentación humana tan beneficioso influjo ejerce no sólo en lo somático, sino también en lo espiritual

y en el carácter, influencia demostrada hasta la saciedad de un modo científico.

—¿Cómo ha evolucionado la superficie cultivada?

—En 1858, la superficie de olivar cultivada en ´España era de 850.000 hectáreas; de 2.106.000, en 1935, y

de 2.182.000, en 1948, Estas cifras revelan un constante crecimento, lento en algunos períodos, hasta este

momento en que el área del olivo cubre 2,200.000 hectáreas. Se cultiva en 34 de las 50 provincias

territoriales, pero las zonas olivareras de mayor importancia; son las de Andalucía, Cataluña, La Mancha,

Extremadura y Levante, a las que siguen en producción las regiones Centrales, Aragón, Rioja, etc.

La provincia de Jaén ocupa el primer puesto, con 347.000 hectáreas. Siguen, por orden de importancia,

Córdoba, Sevilla, Badajoz, Lérida y Málaga, Estas seis provincias, en, conjunto, poseen más de la mitad

de la superficie olivarera de España. La de Toledo, Ciudad Real, Tarragona, Castellón, Cáceres, Granada,

Teruel, Alicante y Valencia es de 650.000 hectáreas. Las restantes 200.000 se distribuyen entre las demás

provincias—diecinueve—productoras.

La olivicultura está orientada en su mayor parte a la producción de aceite, pero en algunas zonas—como,

por ejemplo, en la clásica de Sevilla—se practica, en forma especializada también, la producción de las

aceitunas de mesa.

—¿Se aprecia actualmente aumento en la producción media anual en relación con la denlos últimos veinte

años como consecuencia de los progresos conseguidos en el arte de cultivar?

—¡La ´producción media anüal de aceite comestible en España, durante los últimos veinte años, fue del

orden de 330 millones de kilos, pero las oscilaciones en la producción, son las grandes que las cosechas

máximas en las campañas de ese mismo período han sido cuatro veces más altas que en los ejercicios

adversos, Los remanentes de aquéllas han alcanzado en ocasiones una cifra, superior a la dé la cosecha de

los años desfavorables, circunstancia que no se registra en ningún otro cultivo de nuestra agricultura y que

da una modalidad y una fisonomía propia a los problemas olivareros.

En los últimos cinco años, como consecuencia del mejor precio del aceite al productor, determinante de

una mejora, en el cultivo, la media ha sido de unas 400.000 toneladas.

El valor máximo de la cosecha de aceite de oliva en lo que va de siglo corresponde al año 1937, con una

producción de 666 millones de kilos. El valor mínimo corresiponde al año 1930, en que solamente se

obtuvieron 115 millones de kilos, El mínimo es, por tanto, el 17,26 por 100 de la cosecha máxima. La

cosecha máxima ea 8,78 veces la mínima, 151 rendimiento medio, de aceite de oliva comestible por

hectárea es del orden de los 180 kilos, es decir, de 2,25 Kilos de aceite por olivo.

-¿Qué variedades de aceituna se cultivan en nuestro país, cuales son las que preponderan?

—Todas las variedades cultivadas en España, de las que se han clasificado más de cincuenta, proceden de

las primitivas formas selváticas, y es posible que aun las que presentan caracteres constantes y definidos

procedan también de formas primitivas distintas.

En la provincia de Jaén la variedad más extendida es la "Picual", Oleae Europea Rostrata, "Risso", que

por su gran adaptación al clima y suelo jiennenses, y por su buen rendimiento en aceite (en ocasiones

llega a ser hasta de cerca del 30 por 100), va sustituyendo progresivamente a todas las demás de la

provincia y se extiende también por otras regiones españolas, En la provincia de Córdoba, el mayor

porcentaje lo alcanza la variedad "Hojiblanca", Oleae Europea Arolensis, "Clem", que, asimismo, tiene un

buen rendimiento, utilizándose indistintamente el fruto para la extracción de aceite y para consumo de

mesa, Siguen en importancia en esta provincia la variedad "Nevadillo blanco", Oleae Europea Argentata,

"Clem" y la variedad "Lechín", Oleae Europea Ovalis, "Clem".

Por lo que se refiere a la provincia de Sevilla predominan, para la extracción de aceite, las variedades

"Lechín" y "Nevadillo blanco", y para la industrial de aderezo de aceituna la Manzanilla, Oleae Europea

Pomiformis, "Clem" y la variedad "Gordal", Oleae. Europea Resalís, "Ctam".

En el bajo Aragón la variedad más cultivada, productora del celeberrimo "aceite de Alcañiz", es la

Empeltre "Oleae Europea Nigricarís", Colm.

En la zona central la voriedad más extendida es el Cornezuelo, Oleae Europea Ceraticarpa. "Clem".

—Teniendo en cuenta las necesidades nacionales de todo orden y la clara tendencia que se aprecio en el

exterior a incrementar el consumo de aceite de oliva, ¿se considera posible superar en un futuro `proximo

las marcas conocidas de producción y exportación?

--Los productos principales del olivar son el aceite de oliva para usos de boca y la aceituna aderezada

para consumo de mesa.

Como productos secundarios se obtiene el orujo graso, del que se extrae el aceite de orujo, cuyo destino

es, mediante refinación, uara usos de boca o para usos industriales. El orujo de aceituna puede destinarse

también a la fabricación de piensos para el ganado, En el proceso de elaboración del aceite de oliva se

obtienen asimismo subproductos como los turbios y borras, que por su contenido graso se utilizan para

Jabonería, y los alpechines, que pueden ser empleados como abono o para la extracción de alcoholes

previa fermentación natural, También se obtienen sales potásicas.

El aceite de oliva se destina en su mayor parte a atender las necesidades de grasas de la población, a razón

de catorce kilos por habitante y año; para atender la demanda de la exportación, que puede calcularse en

una media de 35 millones de hilos, y para las fábricas de conservas y otras industrias de artículos

alimenticios, en una cuantía de 15 millones de kilos.

Por lo que se refiere a la aceituna aderezada, las necesidades interiores se cifra en unos 15 millones de

kilos, y la demanda de exportación en 33 millones.

—¿Cual es el grado de irradiación internacional de España, en lo que concierne al mercado oleícola?

—España es, como se sabe, el primer país productor, consumidor y exportador de aceite de oliva. Su

importancia es reconocida en e1 ámbito internacional, y por ello el Consejo oleícola, creado para ad-

ministrar el Convenio internacional del Aceite de Oliva, tiene su sede en Madrid, Dicho Convenio, del

que forman parte los Gobiernos firmantes del Acuerdo, tiene como objetivos asegurar entre los países

productores y exportadores una competencia leal; garantizar a los consumidores la entrega de una

mercancía que sea conforme a lo estipuládo en los contratos, y reducir los inconvenientes debidos a las

fluctuaciones de las disponibilidades del mercado, sin entorpecer la evolución a largo plazo de la

demanda y de la productividad.

La exportación media anual de aceite de oliva español en e1 quinquenio 1931-35 fue de 62 a 63 millónes

de kilogramos, mientras que la media de 1938-39 a 1958-59 no paso de 20 millones, Hoy se estima

posible que España esta en condiciones de enviar al exterior un mínimo de 60.000 toneladas anualmente,

objetivo que debiera alcanzarse en breve plazo.

Las medidas tomadas por el Gobierno español a finales de Julio de 1959 han jugado un papel decisivo en

la total economía nacional y de un modo muy particular en el comercia exterior de nuestros productos. La

nueva definición de paridad monetaria que elevó la cotización del dólar desde 42 a 60 pesetas, tuvo como

consecuencia encarecer las importaciones y abaratar las exportaciones, lo que dio origen a una reducción

de las compras y paralelamente a un incremento de las ventas, entre éstas las de aceite de oliva.

Seguramente ha sido en este producto donde las ventas españolas al extranjero han alcanzado mayores y

más impresionante» resultados, de un modo especial al declararse la libertad de cotización, sin 1a

cortapisa que suponía la fijación de un precio mínimo oficial imprescindible para que la exportación fuera

aprobada, En los meses transcurridos del presente año, las cifras de exportación de Aceite de oliva

español han batido tudas las marcas establecidas. Desde 1 de enero hasta el 30 de septiembre, se han

exportado unos 135 millones de kilos. Hemos de tener en cuenta que este año ha de ser clasificado como

excepcional, pues no deben considerarse como permanentes unas circunstancias que sólo tendrán validez

a efectos comerciates, durante la presente campaña. Hay que vigilar los precios y conservar los mercados,

sin deJarse deslumbrar demasíado por las ganancias fáciles que en estos mementos pueden derivarse de

los envíos a un mercado nuevo en detrmiento de otros más antiguos, aunque mas modestos, pero de más

tradición en nuestro comercio exterior.

España exporta a 78 paises, en su mayoría no productores de aceite de oliva, y atiende también a los

déficits de otras naciones cuando las crisis de sus cosechas no miten cubrir la demanda de sus poblaones.

De esta manera se consigue que el abito de aquéllas a consumir dicha clase de aceite no se pierde, en

beneficio de la economía mundial olivarera.

Conviene no olvidar que Italia importa anualmente de otros países productores de 80 a 100 millones de

kilos de aceite de oliva para atender, junto con su producción, que es del orden de 250 millones de kilos,

las necesidades de consumo de su población, y que solamente exporta a los países no productores de fuera

de la cuenca mediterránea alrededor de 10 millones de kilos.

En relación con otros mercados para nuestro oleo, tales como Estados Unidos, Reino Unido, República

Federal Alemana, Australia, Cuba, Brasil, etc., debemos incrementar en ellos nuestras rentas y alcanzar

de forma permanente los niveles máximos de la preguerra en los mercados tradicionales. Con ello, y

atendiendo también debidamente a los de nueva apertura, podríamos conseguir una exportación anual que

sin llegar, a la del año actual puede alcanzar una cifra media del orden de los 60 millones de kilos.

-¿Resulta factible aumentar en grado importante el área actual de nuestros olivares en terrenos

considerados aptos agronómicamente?

—El olivar constituye una de las ramas fundamentales de la economía española, tanto por ser la principal

fuente de grasa comestible para el abastecimiento de la población, como por su importancia en nuestro

comercio internacional Interesa, pues, no sólo desde el punto de vista de su consumo interior, sino

también para contar con un medio Seguro y flexible de influencia en la balanza, de pagos que podamos

disponer de una cifra realmente importante de productos excedentes, para lo cual es necesario el perfecto

cultivo y procurar su expansión.

Las áreas agronómicamente aptas para el olivar representan .escasamente el 30 por 100 de la superficie

cultivada. Como lo que está plantado actualmente ocupa el 10 por 100, deducidos los barbechos, en teoría

podría triplicarse la superficie, aunque la producción no alcanzara un aumento similar. Forzar la densidad

del olivo en las zonas aptas sería en muchos casos antieconómico en relación con otros cultivos; y

antisocial por los problemas de paro que el monocultivo crearía, Ello no es obstáculo para que estudiadas

estas dos circunstancias puedan seleccionarse dentro de zonas aptas, tierras en las que podría

incrementarse el olivo sin originar perturbaciones hasta conseguir un aumento de 550.000 hectáreas.

Creemos que mediante una desgrabación tributaria semejante a la que se hace con la repoblación forestal

durante quince años, podría conseguirse esa aspiración en un plazo relativamente corto.

El rendimiento del olivar puede y debe mejorarse mediante la difusión de los nuevos aperos de laboreo,

tendentes a conservar mejor la humedad del suelo; con el incremento del abonado con fórmulas

racionales: con el perfeccionamiento y mecanización de la poda, el abancalamiento de los olivaros

emplazados en laderas, la sustitución del vareo por métodos racionales de recogida del fruto e

intensificación de los tratamientos obligatorios de las plagas del olívo.

—Acaba usted de referirse a las posibilidades que existen para aumentar de modo importante´ la

superficie olivarera. ¿No se plantearían problemas de orden económico y social?

—Hasta no hace muchos años las disponibilidades de grasas nacionales para usos de boca superaban a las

necesidades, si bien en el último período los remanentes anuales decrecían paulatinamente.

Hoy, como consecuencia del crecimiento de la población y de los incrementos de consumo por mejora del

nivel de vida, existe un déficit de grasas comestibles del orden de los 100 millones de kilos, déficit que es

preciso tratar de enjugar. Para cubrirlo sin recurrir a tes importaciones, sobre la base de 2.200.000

hectáreas de olivar y una producción media de 180 kilos por unidad, sería necesario mejorar en un 25 por

100 el rendimiento por hectárea o bien incrementar—como he dicho antes—en 550.000 .hectáreas las

superficies dedicadas al olivo, o proporcionalmente con ambas cosas a la vez.

la posibilidad de recurrir a otras semillas oleaginosas parece quedar económicamente descartada, ya que

dada la pluviometría nacional los aceites vegetales resultarían a precios no inferiores a los de oliva.

Una mejora de la productividad puede alcanzarse con la intensificación de los cuidados culturales, las

prácticas de abonado y los tratamientos de las plagas.

Un cuanto a la extensión del cultivo del olivo existen en España zonas aptas para poder realizarla, pero al

hacer las nuevas plantaciones han de tenerse en cuenta no sólo los factores económicos, sino también los

problemas sociales que pueden presentarse. Esta muy greneralizada 1a creencia de que el olivar produce

paro estaciónal y por ello estimamos de interés puntualizar algunos extremos, E1 paro campesino puede

definirse por la suma de las diferencias a lo largo del año entre la mano de otra disponible y la necesaria

para los cultivos. Cuando la mano de obra disponible es menor o igual que las máximas necesidades, el

paro campesino es solamente estacional: pero si es mayor, el puro se compone de dos partes; el

permanente y él estacional.

Para poder hacer comparaciones con la mayor facilidad consideramos que las disponibilidades de mano

de obra son iguales al promedie de jornales necesarios para efectuar las labores, y expresamos el paro

estacional en porcentaje del total de las necesidades.

—El olivar, combinada ton otros cultivos, puede ejercer, por lo visto, efectos favorables en el paro

estacional...

Es evidente que el monocultivo, llamese olivo, cereal o vid, produce una Irregularidad de las necesidades

de mano de obra, y, como consecuencia, un fuerte paro estacional, que será tanto menor cuanto el cultivo

esté mas mecanizado y se realicen cuidaddos culturales más esmerados.

En cultivos normales e1 porcentaje de paro masculino del olivar, del orden del 33 por 100, es inferior al

que produce la vid (39 por 100) y al del trigo (50 por 100). Si se trata de un cultivo esmerado e1 olivar

produce sensiblemente el mismo porcentaje de paro que la alternativa cerealleguminosa, que es del orden

del 22 por 100, con la ventaja a favor del primero de un promedio de necesidades muy superior.

Si se considera al olivar en su aspecto de combinación con otros cultivos, resulta que en una zona, por

ejemplo, en donde exista alternativa cereal-leguminosa combinada en la proporción más conveniente con

remolacha azucarera, que es 82,15 por 100 de alternativa y 17.83 por 100 de remolacha, se produce un

paro de 20,85 por 100, La Introducción del cultivo del olivo en un 40 por 100, a base de reducir la

alternativa a 55 por 100, y la remolacha, a 5 por 100, produce un paro de 9,71 por 100; vemos, pues, que

el cultivo del olivo no sólo no ha producido paro, sino que ha reducido en más de un 5O por 100 el de la

zona.

El olivo permite combinaciones y asociaciones con otros cultivos, complementándose sus necesidades, y

tiene la enorme ventaja de que durante la época de máximas necesidades de mano de obra—la

recolección—da trabajo a mujeres y menores.

Si en una zona existe un porcentaje excesivo de Olivar con relación a la combinación ideal, para obtener

una regularizacion de las necesidades de mano de obra sólo se puede actuar en el sentido de asociar al

olivo otras plantas herbáceas o arbóreas, o bien limitar las nuevas plantaciones del olivar o dejar sin

reponer las viejas; pero en todo caso siempre podemos buscar la proporción en que han de entrar los otros

cultivos en las explotaciones de la zona para disminuir e1 paro estacional campesino.

Vemos, pues, que e1 olivar, insustituible en ciertos suelos y climas, puede y debe incrementarse para

alcanzar ,1a autonomía de las grasas comestibles, y que su Implantación en las zonas de nuevos regadíos

de acuerdo con las fórmulas del equilibrio de cultivos, facilita las alternativas, compensando en parte la

irregularidad en la demanda de mano de obra, derivada de las características agronómicas de los cultivos.

LONGEVIDAD DEL OLIVO

Es generalmente conocida la extraordinaria longevidad que alcanza el olivo (por lo que se le cita como

ejemplo entre los árboles de larga vida), pues no es raro encontrar ejemplares milenarios.

Como casos excepcionales, podemos mencionar, los olivos de África septentrional, que se consideran de

la época romana; el "Olivo de la bruja", de Magriano (Crosseto), cuya edad se calcula en dos mil años; el

"Olivo de la espada", de Trípoli, de más de mil años. El "Olivo de patton" (Atenas) y los siete olivos del

Huerto de Getsemaní son aun más antiguos.

También en España contamos con olivos milenarios, hallándose lcalizados especialmente en Mallorca y

en Lucena (Córdoba).

VALORACIÓN DE LOS PRODUCTOS DEL OLIVAR EN 1959-60

Unos 11.880 millones de pesetas

Los productos del olivar en la campaña 1959-60, traducidos a cifras de valoración al productor, nos dan

aproximadamente las siguientes:

Cosecha de aceite—unos 430 millones de kilogramos—. 10.000 millones de pesetas.

Valor de la aceituna para uso de b o c a—exportación y consumo interior—, 1,500 millones.

Orujo graso—unos 740 millones de kilogramos, obtenido en la elaboración de la aceituna—,370

millones.

Total aceite, aceituna y orujo, 11.880 millones dé pesetas.

Elíseo De PABLO

 

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