Autor: Cid, Ricardo. 
   Franco entrega 13600 títulos de propiedad a 6431 agricultores coruñeses     
 
 ABC.    17/09/1963.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 32. 

MADRID, MARTES 17 DE SEPTIEMBRE DE 1963 - EJEMPLAR DOS PESETAS

DEPOSITO LEGAL.—M. 13- 1958

DIARIO ILUSTRADO AÑO QUINCUAGÉSIMO SEXTO. NUM. 17.942 64 PAGINAS

FRANCO ENTREGA 13.600 TÍTULOS DE PROPIEDAD A 6.431 AGRICULTORES CORUÑESES

"Estamos haciendo un esfuerzo gigantesco para convertir vuestra economía campesina en sana y

productiva", dijo el Jefe del Estado en Santiago de Compostela

EL MINISTRO DE AGRICULTURA PUSO DE RELIEVE LA GRAN TAREA REALIZADA PARA

GANAR LA BATALLA DE LA CONCENTRACIÓN PARCELARIA

Santiago de Compostela 15. El Jefe del Estado, durante la reunión de una gran multitud de campesinos

celebrada para recibir los nuevos títulos de concentración parcelaria, pronunció el siguiente discurso:

"Sean mis primeras palabras para saludar a todos los campesinos aquí reunidos y para agradecer a los

servicios técnicos del Estado la obra maravillosa que, con constancia y fe, vienen desarrollando en toda

esta provincia gallega.

Desde la primera hora, desde que cayó sobre mis hombros la responsabilidad de conduciros, sentí

sobrecogido mi espíritu por la gran tarea que teníamos delante, especialmente por conocer el género de

vida que llevan estas provincias gallegas, como otras zonas deprimidas del solar nacional. Y desde

entonces me impuse el deber de que el Movimiento corrigiese los defectos que habían acumulado los

años y superar en el menor plazo el bajo nivel de vida de esta región, tarea en realidad difícil cuando no

había podido realizarse en tantos años; pero, sin embargo, era posible: ya no estamos en los tiempos del

esfuerzo físico agotador del campesino. Con el siglo tiene lugar una revolución industrial, una revolución

científica; el mundo ha cambiado. Ya no estamos en los tiempos del azadón, en los viejos sistemas de

cultivo. Ha nacido la mecanización, la era de los abonos genuinos, de la selección de semillas y especies.

Y así como esta región tiene los mismos problemas o similares a los que tienen las otras comarcas

españolas de la falta de industrialización, del atraso en la expansión de la cultura y de la poca renta por

cabeza, todo ello se ve aquí agravado con unas tierras feraces por naturaleza, pero atrasadas por su

sistema de cultivo.

De todo esto, ¿cuáles fueron las causas? Podemos asegurar y probar que son debidas a la política que

predominó en España durante los últimos cien años. (Grandes aplausos y vítores al Caudillo.)

Hemos perdido un siglo que es necesario que ganemos, y no lo podemos ganar más que poniéndonos en

pie, con el esfuerzo aunado de todos los hijos y hombres de España. No es posible ya la política de

capillitas, partiditos y grupos, que se contrarrestan unos a otros. Es necesario que todos empujemos a la

nave de la Patria para llevarla al mejor puerto. (Grandes y prolongados aplausos.)

DOS GALICIAS

Existen dos Galicias: la Galicia campesina y la Galicia marinera. Las dos gemían bajo la miseria y la

escasa productividad. Y así como hemos atendido con el crédito naval y el pesquero a la mejora de las

naves y al acondicionamiento de los puertos y la industrialización en ese campo de la Galicia marinera,

también estamos haciendo un esfuerzo gigantesco y profundo para transformar las tierras

españolas, para convertir vuestra economía campesina en sana y productiva.

Habéis oído al ministro de Agricultura un relato exhaustivo de la situación de la agricultura y de la

ganadería en esta zona y de los esfuerzos hechos para salvarla. Vosotros comprendéis la dificultad que

tiene esta tarea; la gran dificultad de la concentración parcelaria, que concentra pañuelos de terreno para

hacer posible la mecanización de la agricultura. Vosotros comprenderéis sus dificultades por los pleitos

seculares que en Galicia se mantienen para tierras o cultivos, el esfuerzo que ha habido que realizar, al in-

genio que ha habido que acudir para poder dar soluciones buenas, si no perfectas, las más convenientes o

menos malas para resolver todos estos problemas que se nos presentan, (Una voz: "¡Viva nuestro

Caudillo!" Grandes aplausos.)

La técnica nos demuestra que es posible multiplicar por tres, y aun por cinco, las producciones todas de

esta comarca; que es posible racionalizar, que se pueden conquistar los montes de tojo y convertirse en

pastizales; que la repoblación forestal no representa privar de pastizales a las clases campesinas, sino lo

contrario: crear zonas extensas de pastizales y producir, por otra parte, jornales de invierno, creando una

riqueza potencial en madera y celulosa que permita crear fábricas que acojan a vuestros hijos y a ese

exceso de población de Galicia que hemos de verter en una industrialización efectiva. (Grandes aplausos.)

POLÍTICA DE UNIDAD

Per eso digo que es importante ganar la paz, y que no se podría ganar esta paz si no existiese en España

una política de unidad, una política de levantamiento de la patria, una política de aunar esfuerzos en el

camino del progreso y un verdadero espíritu de servicio. Todo lo contrario de aquella vieja política que

especulaba con vuestra miseria.

Muchas son las obras que se hicieron, pero todavía nos parecen pocas. Tenéis los caminos abiertos para la

colaboración, la parroquia, el Ayuntamiento la Diputación, entre los administrativos; las Hermandades de

labradores, la Organización Sindical y las organizaciones del Movimiento, en los corporativos y políticos.

Hace unos días recibí de manos del Consejo Económico Sindical del Noroeste de España las conclusiones

a que habían llegado en aquella reunión. No se trataba de conclusiones de señores ni de autoridades, ni

aclamante receta de técnica;allí estaban presentes todos los componentes de la nación, todos los anhelos

de Galicia entera; allí estaban presentes los Ayuntamientos, los campesinos, con sus Hermandades de

labradores y ganaderos; allí se vivió el diálogo y se recogieron las necesidades de cada sector para

poderlas elevar a los poderes públicos, y que éstos, que no pueden estar en todas partes tengan un

conocimiento exacto de las realidades y puedan satisfacerlas, sirviendo aquella promesa hecha sobre la

sepultura de nuestros muertos de alcanzar una España mejor, una España, grande y una Empaña libre.

¡Arriba España!"

(Una indescriptible y larga salva de aplausos acoge las palabras del Caudillo, a quien se vitorea con

entusiasmo.)

LA LLEGADA A SANTIAGO

El Jefe del Estado, Generalísimo Franco, fue recibido con indescriptible fervor y entusiasmo. Miles de

agricultores, llegados de todas las tierras de la provincia, llenaron con sus cánticos el ámbito

compostelano y prorrumpieron en clamorosas demostraciones de adhesión y de alegría al paso del

Generalísimo por las calles y plazas de la ciudad. Todos los establecimientos cerraron sus puertas, con el

fin de que nadie pudiera faltar a la magna cita en plaza de España.

El Caudillo llegó, procedente del Pazo de Meirás, a las cinco de la tarde. En el barrio de San Cayetano

inauguró el Centro Primario de Inseminación Artificial, en el que fue recibido por el capitán general de la

región, teniente general López Muñiz; el gobernador civil de La Coruña, don Evaristo Martín Freire; el

director general de Ganadería, don Francisco Polo Jover; el alcalde de Santiago, don Ángel Porto Anido,

y el delegado nacional de Provincias, don José Luis de Taboada, que ostentaba la representación del

ministro secretario general del Movimiento. También se hallaban presentes el alto personal del Ministerio

de Agricultura y otras personalidades.

Al paso del coche del Caudillo por la calle de San Cayetano la multitud tributó un cariñoso recibimiento

al Jefe del Estado. En el trayecto estaban alineados numerosos tractores con pancartas alusivas a la

política agraria que realiza el Gobierno en beneficio de la agricultura gallega.

Al descender del automóvil el Jefe del Estado, acompañado de los ministros de Agricultura y de Marina,

fue cumplimentado en primer lugar por el capitán general de la región y seguidamente estrechó la mano a

todas las personalidades que le aguardaban. A continuación visitó detenidamente las instalaciones del

Centro de Inseminación, que funciona desde hace un año y en el que se cuenta con sementales de raza

holandesa y de raza rubia gallega. El ministro de Agricultura, con el alto personal del Centro, ofreció a Su

Excelencia una detallada descripción del funcionamiento de cada una de las dependencias, y finalmente,

el Caudillo declaró oficialmente inaugurado el importante Centro.

EN LA EXPOSICIÓN DE EXTENSIÓN AGRARIA

A continuación, el Jefe del Estado se dirigió, por la avenida de Juan XXIII, engalanada con banderas y

gallardetes, en dirección a la plaza del Obradoiro. El gentío estacionado a ambos lados de la avenida

tributó a Su Excelencia un cariñosísimo recibimiento, que tuvo caracteres apoteósicos cuando el

Generalísimo descendió del automóvil delante del hostal de los Reyes Católicos, en cuya lonja fue

recibido por el obispo auxiliar de la diócesis de Santiago, doctor don Miguel Novoa Fuentes; el rector de

la Universidad compostelana, doctor don Ángel Jorge Echeverri; los gobernadores civiles de Lugo y

Pontevedra, el gobernador militar de La Coruña y otras autoridades. Momentos antes, diversas agru-

paciones folklóricas habían ofrecido a la muchedumbre una serie de actuaciones que contribuyeron

extraordinariamente a la mayor brillantez de este día.

El Caudillo pasó al salón de arte del hostal para visitar la Exposición del Plan de Extensión Agraria de la

provincia de La Coruña, compuesta de una serie de interesantes gráficos, que demuestran los

progresos obtenidos en aspectos tan importantes como la concentración parcelaria, las actividades del

Instituto Nacional de Colonización y del Patrimonio Forestal, las de caza y pesca fluvial y otras

muchas.

La visita a la exposición fue muy detenida, y durante ella el ministro de Agricultura, así como los

directores generales respectivos, fueron ofreciendo al Generalísimo una detallada información

complementaria de los gráficos expuestos.

ENTREGA DE TÍTULOS DE PROPIEDAD

A las seis y media de la tarde, el Caudillo se dirigió a la tribuna levantada en la plaza de España ante el

Palacio Municipal. A ambos lados había otras dos para las distintas representaciones de la provincia. Al

cruzar el Caudillo entre la muchedumbre, los agricultores gallegos prorrumpieron en una prolongada

ovación, con gritos de "¡ Franco, Franco, Franco!", que se sucedieron hasta que el Generalísimo ocupó el

sillón de la presidencia. El gentío flameaba banderas y pancartas.

Se calculan en unas 30.000 las personas que se hallaban congregadas en la plaza de España. Iniciado el

acto, el Caudillo concedió la palabra al agricultor de la parroquia de San Miguel de Cabanas don Manuel

Regueiro Negreira, quien leyó un breve discurso de agradecimiento, al Jefe del Estado.

Luego habló el gobernador civil de la Coruña. "Mucho tiempo—dijo—ha venido indicando Vuestra

Excelencia el camino para sacar de la pobreza a estos hombres que hoy ven en el Plan de La Coruña su

redención económica, y para convencer a todos de la necesidad de esta mejora creó las explotaciones

agrícolas protegidas, que han servido para confeccionar el Plan de Expansión Agraria." El discurso fue

acogido con una gran salva de aplausos.

Discurso del ministro de Agricultura

A continuación habló el ministro de Agricultura, señor Cánovas, quien comenzó diciendo que las, gentes

de la Galicia rural se congregaban en torno al Caudillo no para suplicar justicia, sino para recibirla. Se

refirió a la pesada servidumbre a que el paisano gallego se vio sometido, blanco de una política de

promesas y buenas palabras; pero ha bastado ahora el aliento de una política de autenticidades para que el

campo gallego haya abierto los ojos. Por eso, frente a todo linaje de conspiraciones, nunca os ha faltado el

grito animoso de vuestro pueblo, ni las oraciones de nuestras mujeres, ni el hurra de vuestros soldados, ni

la devoción de todo un país que tiene conciencia de su peso en el mundo.

Recordó que hace cuatro años, en Consejo de Ministros celebrado en La Coruña, el Caudillo quiso poner

los jalones para el desarrollo de una vasta operación de reconquista del campo gallego. No es necesario

extenderse en largas divagaciones sobre la fisonomía del agro galaico para precisar el sentido y la

urgencia que tiene la tarea reformadora que nos hemos propuesto para modificar profundamente las

causas que impiden a la agricultura regional marchar por un sendero de progreso, riqueza y prosperidad;

pero no sería prudente hurtar a la opinión pública la serie de realizaciones que irán liberando a los

hombres del campo de una oprobiosa esclavitud de siglos.

Es preciso proclamar el éxito obtenido por las explotaciones agrícolas familiares protegidas, auténticas

pequeñas granjas o empresas piloto, que son capaces de poner, ante los ojos del mundo rural que a ellas se

asoma, en qué medida pueden evolucionar positivamente los síntomas de cultivo y de crianza de ganado,

la explotación de la tierra y de la ganadería. Actualmente existen en esta provincia treinta y siete

explotaciones de este tipo, cuyos beneficios medios obtenidos por los propietarios han sobrepasado de

tres a cinco veces los que tenían antes.

Se refirió el ministro a la mejora de los prados naturales y a la creación de otros artificiales para realizar

una verdadera revolución en cuanto a selección, saneamiento y profilaxis de la ganadería. Destacó los

9.250 prados artificiales ya establecidos, con una extensión de 4.000 hectáreas y con producciones que

oscilan entre tres y cinco veces la de los pastizales naturales. Se refirió a la iniciación de una amplia tarea

para elevar el rendimiento de la cabaña y a la labor de saneamiento ganadero. En cuanto a la riqueza

forestal y a la intensificación de la riqueza piscícola, también se ha reforzado notablemente el quehacer

que hasta aquéllas conduce.

CERCA DE CUATROCIENTOS MILLONES EN CRÉDITOS

La obra de colonización, iniciada en varias zonas coruñesas con una superficie total de 2.336 hectáreas,

tiende a poner en cultivo y conveniente explotación unos terrenos prácticamente improductivos que en

muchos casos permiten ampliar lotes exiguos, auténticos microfundios, insuficientes para constituir una

empresa familiar. El dispositivo proteccionista del Estado a través del Instituto Nacional de Colonización

ha auxiliado técnica y económicamente centenares de peticiones de interés local con una cifra que se

aproxima a los catorce millones de pesetas, y por la línea del Crédito Agrícola se han volcado sobre esta

provincia más de 378 millones en préstamos a los agricultores. Pura intensificar la labor de orientación y

capacitación de los agricultores se han establecido hasta la fecha en nueve localidades de la provincia las

correspondientes agencias de Extensión Agraria, con sus aguerridos y juveniles "comandos".

Pasó a continuación a considerar el problema eje central y motivo de esta reunión Santiaguesa, que va a

culminar en la entrega a 6.431 agricultores de 13.610 títulos de propiedad de las nuevas fincas resultantes

de la concentración de unas 15.000 hectáreas, divididas en 77.285 parcelas. "Debemos recordar a los.

agricultores gallegos y de toda España, donde el minifundio es el denominador común de la propiedad

rústica, que los hombres del Movimiento, que los hombres del régimen estamos tratando de ganar—y

nadie duda del triunfo— la batalla de la concentración parcelaria, que es una revolución de orden material

y una apertura hacia nuevas formas de vida y existencia."

Detalló el ministro la labor que el Servicio viene realizando a lo largo de menos de diez años de

funcionamiento, que se sintetizan en la concentración de más de 47.000 hectáreas, pertenecientes a 300

zonas y a un total de 60.000 propietarios, esperando alcanzar cifras de promedio no inferiores a 250.000

hectáreas anuales.

Exaltó la tenacidad con que todos han trabajado, especialmente la Comisión Provincial del Programa,

presidida por el gobernador civil, y con ella los técnicos agronómicos, los juristas y los funcionarios del

Servicio de Concentración Parcelaria. Pero justo es proclamar que el mérito principal de la obra pertenece

por entero a estos agricultores, que ofrecen a España el fecundo ejemplo de un diálogo abierto y sincero

entre la Administración y los administrados.

"Ellos os aclaman, señor—terminó el señor Cánovas—, formando una piña humana alrededor del guía y

Caudillo del campo español, de España toda, y os renuevan clamorosamente, en esta plaza fronteriza de

los dominios del apóstol Santiago, capitán de la antigua Reconquista, su gratitud y lealtad. ¡ Viva Franco !

¡ V iva España!"

La muchedumbre prorrumpió en una nueva ovación.

Después, Su Excelencia el Jefe del Estado procedió a la entrega de títulos de propiedad de concentración

parcelaria a los representantes de las distintas comarcas, con un total de 13.600 títulos. También entregó

el Caudillo 37 títulos de explotaciones agrarias familiares protegidas. A continuación, el Generalísimo,

puesto en pie, pronunció el discurso que publicamos al principio de la información.

VISITA A LA CATEDRAL

En medio de atronadoras aclamaciones y vítores, el Caudillo se dirigió a la Catedral, donde pasó al

camarín del altar mayor para dar el tradicional abrazo a la imagen de piedra del apóstol.

Por último, en unión de su séquito, se dirigió a la carretera de La Coruña en dirección al Pazo de

Meirás.—Cifra.

 

< Volver