Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
   Al comenzar la nueva campaña cerealista  :   
 Continúa entrando trigo en la red nacional de silos y graneros. 
 ABC.     Páginas: 1. Párrafos: 6. 

PAGINAS AGRICOLAS

AL COMENZAR LA NUEVA CAMPAÑA CEREALISTA

CONTINUA ENTRANDO TRIGO EN LA RED NACIONAL DE SILOS Y GRANEROS

PESO ESPECIFICO IDEAL DEL GRANO

SIGUE entrando trigo en la red nacional de silos y graneros, entradas que, por lo general, transcurren con

normalidad absoluta y, digámoslo también, en un ambiente de justificada euforia por el peso especifico

ideal del grano. Este supera con frecuencia en cuatro o más kilos el de 43.240 por fanega, que se

considera como bueno.

Hemos de insistir en poner de relieve ese aparente prodigio, porque al terminar el mes. de mayo eran

pocos los observadores de la evolución de los cultivos que pronosticaban una cosecha superior a los 43

millones de quintales métricos - frente a nuestro cálculo de 47-48 -, mientras que actualmente la cifran en

unos 50. Por nuestra parte dejamos el fallo definitivo en manos de la jurisdicción oficial, "fallo" que

esperamos se haga público en breve plazo.

Como habíamos previsto, la cuenca del Duero ha cubierto ampliamente los leves retrocesos producidos en

otras regiones con respecto al año anterior. Lo mismo que en éstas, también en el campo castellano

leonés han tenido feliz expresión, a la hora de faneguear, los avances logrados en mecanización, en el

empleo más racional y más intenso de abonos minerales y orgánicos, y en la creciente utilización de

semillas seleccionadas. Es esto muy digno de ser puesto de relieve en lo que se refiere a aquel famoso

granero peninsular, porque los labradores de ese territorio, después de varios años malos, en unas partes,

y calamitosos en otros, se jugaron todo a una carta que representaba: ruina total o firme base de

resurgimiento. Su perseverancia se ha visto premiada con rendimientos sorprendentes que en algunas

comarcas han sido de 30 quintales métricos por hectárea, en secano, y de 50 en regadío, referidos a la

variedad "Estrella".

La verdad confortadora y elocuente es que España puede contemplar con tranquilidad la campaña 1963-

1964 con respecto al autoabastecimiento triguero, y aún dar por segura la formación de una reserva que

quizá pueda incrementarse con algún sobrante de la anterior. Esto nos permite considerar como posible

que nuestro país recobre pronto, en el Acuerdo Internacional del Trigo, su condición de miembro

exportador que, a petición propia, quedó en suspenso hace tres años como consecuencia de malas

cosechas consecutivas.

Subsistente el sistema de protección al cultivo triguero, y manteniéndose como se mantiene la orientación

a sustituir por las modernas y más racionales técnicas de cultivo las prácticas arcaicas que caracterizaban

a nuestra, agricultura. 1964 podría llegar a ser decisivo en aquel sentido y ser punto de partida para que

España alcance metas de más alto significado en el seno de dicho organismo internacional. Formulamos

esta hipótesis apoyándonos en la transformación agrícola española que nos ha deparado las realidades de

hoy, no obstante las graves anormalidades atmosféricas del invierno y de la primavera últimos, sin cuyas

incidencias habríamos rebasado muy ampliamente los 50 millones de quintales métricos. Hemos de

considerar que en tan adversas condiciones de tiempo, y con una superficie sembrada no superior a cuatro

millones de hectáreas, la media de producción ha sido de 12 quintales por hectárea, como mínimo, lo que

representa un incremento del 25 por 100 aproximadamente sobre los rendimientos que se consideraban

normales antes de la puesta en marcha de la política sobre intensificación del cultivo triguero.

La campaña 1963-64 de cereales y leguminosas se ha abierto en un ambiente otoñal sumamente

favorable: abundantes lluvias septembrinas seguidas de tiempo soleado, y hasta caluroso, durante las dos

primeras semanas de octubre. La mitad septentrional acelera las siembras, porque importa mucho en esas

regiones prevenirse centra posibles y profundas contingencias meteorológicas preinvernales. El Mediodía

espera - y puede esperar - amparado en su clima, más suave, aunque ya se manifiesta. Impaciencia, como

sucede en Extremadura, por recibir nuevas lluvias que proporcionen al suelo el tempero que ha perdido en

este período de sequía.

Elíseo DE PABLO

 

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