No esposible la reducción inmediata de las importaciones de maíz  :   
 Porque se dispararían los precios de algunos productos ganaderos. 
 ABC.    03/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

NO ES POSIBLE LA REDUCCIÓN INMEDIATA DE LAS IMPORTACIONES DE MAÍZ

Porque se dispararían los precios de algunos productos ganaderos

La reducción de las importaciones de maíz en las actuales circunstancias determinaría una escalada en los

precios de la carne, leche y huevos al bajar forzosamente su producción, según fuentes del sector que

recoge la agencia Cifra.

Esto significaría, por otra parte, que las importaciones de cereales deberían suplirse por otras —

sensiblemente más caras— de carne, huevos y leche, con lo que el déficit agrario en vez de corregirse se

dispararía.

Una solución ideal para paliar el problema sería el conseguir aumentar sensiblemente la producción de

maíz nacional, pero, paradójicamente, en los últimos años se ha observado un fenómeno contrario: el área

sembrada de maíz se ha reducido a causa de la menor rentabilidad de este cereal con respecto a otros

productos de regadío, pese que al agricultor se le ha pagado siempre por encima del precio de garantía.

Así, en 1975, la superficie cultivada de maíz no pasaba de 484.000 hectáreas.

ESTIMULAR LA PRODUCCIÓN. — Hoy por hoy no se importa más maíz ni cebada que la necesaria

para cubrir el déficit de la producción nacional: cebada y maíz son la base cerealista de nuestra

alimentación animal, pero, aunque el F.O.R.P.P.A. ha estimulado significativamente la producción

española de maíz, la oferta estatal a1 agricultor parece que debería alcanzar límites antieconómicos para

el propio Estado si se quiere que España sea autosuficiente en este cereal: el maíz de importación cuesta

hoy ocho pesetas kilo situado en puerto nacional, mientras que la campaña cerealista para este ejercicio ha

fijado para el mismo producto un precio de garantía de 12 pesetas kilo.

Pese a esta protección especial (la subvención para el maíz ha crecido el doble que para el resto de los

cereales), el agricultor no parece decidido a cultivarlo. El motivo hay que buscarlo en que otros productos

de regadío le resultan más rentables.

Igualmente, la importación de maíz ha hecho posible que el precio de las carnes de gran consumo haya

experimentado alzas muy mesuradas, frente a los otros componentes de la cesta de la compra. Si la

«ganadería sin tierra» —alimentada con piensos y granos— no se hubiera impulsado en este país, tan

pobre en pastos, los precios de los huevos y los pollos se habrían multiplicado por cuatro o cinco por lo

menos.

PROMOCIÓN DEL CONSUMO. — También la cebada puede ser un buen sustitutivo para el maíz, que

se podría emplear para porcino, vacuno y ovino, pero no puede suplir al maíz para la alimentación

avícola.

Lo que puede dar una idea de la importancia del tema de las importaciones de maíz es que, de enero a

junio de este año, España tuvo que comprar 1.601.847 toneladas, por un importe global de

13.365.769.000 pesetas, según datos de Aduanas.

 

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