Autor: Granell Pérez, Luis. 
 210 pueblos abandonados en veinte años. 
 Huesca: compre un pueblo a su gusto     
 
 Diario 16.    02/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

210 pueblos abandonados en veinte años

Huesca: Compre un pueblo a su gusto

Luis Granell

ZARAGOZA, 2 (D16)._ Cincuenta y cuatro pueblos de la provincia de Huesca han sido abandonados por

sus habitantes en los últimos años y adquiridos por el Estado, las compañías hidroeléctricas, grupos

extranjeros o particulares españoles a precios que nunca suelen superar la peseta el metro cuadrado, según

informa el semanario aragonés "Andalán".

De 1950 a 1970 se han abandonado 210 pueblos, muchos de los cuales eran pequeñas aldeas o simples

caseríos, sobre todo en la zona montañosa de la provincia altoaragonesa. La mayoría permanecen vacíos y

todavía es posible adquirir alguno a través de los agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Huesca. Ahora

mismo están en venta Bergua, Asín de Broto, Ayer-be de Broto, Sasa, etcétera.

Algunos de estos pueblos abandonados han pasado a manos particulares, como Bastaras, situado en la

sierra de Guara, que es propiedad del empresario catalán Manuel Raventós, dueño de la empresa

champanera Codorniu. Raventós adquirió todo el término municipal —a excepción de la iglesia y las

escuelas— por seis millones de pesetas, para dedicarlo a coto de caza. Sólo levantar la valla que lo rodea

le costó 19 millones, más que todo el terreno.

Grandes ganaderos se encuentran también entre los compradores de pueblos vacíos, y se da el caso de

uno, Suelves, que es propiedad de una empresa alemana que tiene proyectos para urbanizarlo y

promocionarlo turísticamente.

El mejor comprador, ICONA

Pero el mayor comprador de estos pueblos es el Estado a través del Instituto para la Conservación de la

Naturaleza (ICONA) que hace unos años se denominaba Patrimonio Forestal. ICONA posee en estos

momentos 35 pueblos oscenses cuyas tierras ha repoblado con árboles para evitar el aterramiento de los

pantanos o la erosión.

La construcción de embalses también ha sido un factor importaste a la hora de abandonar antiguas

poblaciones cuyas tierras han sido parcial o totalmente inundadas. Por este motivo la Confederación

Hidrográfica del Ebro ha expropiado a los habitantes de otros doce pueblos. También algunas empresas

papeleras han empezado a adquirir últimamente algunas pardinas —antiguas explotaciones que

simultaneaban las labores agrícolas con otras ganaderas y forestales, abandonadas en su práctica totalidad

desde hace años— a fin de explotar sus recursos madederos.

Se han dado casos de pueblos abandonados que han sido ocupados algunos durante varios años por

colonias hippies o grupos contraculturales. En otros muchos sus antiguos propietarios han vendido sus

casas a personas residentes en grande ciudades e incluso a familias extranjeras que las han reconstruido y

pasan en ellas sus vacaciones. En las zonas más depauperadas del Somontano, todavía es posible adquirir

alguno de estos edificios en condiciones aceptables por unas 100.000 pesetas. En las zonas altas del

Pirineo sobre todo en los valles principales los precios son muy superiores a causa del turismo.

 

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