Don Carlos Arias, en Barcelona. 
 "No cesaremos hasta frenar los precios"     
 
 Informaciones.    18/06/1974.  Páginas: 2. Párrafos: 37. 

INFORMACIONES NACIONALES

DON CARLOS ARIAS, EN BARCELONA:

EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, EN BARCELONA

"NO CESAREMOS HASTA FRENAR LOS PRECIOS"

* SEGUIRÁ LA EXPANSIÓN ECONÓMICA

* LUCHA CONTRA LOS DESEQUILIBRIOS INTERREGIONALES

* «ESTAMOS RESUELTOS A DAR CIMA AL PROCESO DE PARTICIPACIÓN»

* DON CARLOS ARIAS PRESIDIO EL PLENO DEL CONSEJO ECONÓMICO-SOCIAL SINDICAL DE CATALUÑA Y

ALMORZÓ CON LOS PROCURADORES

BARCELONA, 18. - Seis ministros y todas las autoridades locales y provinciales asistieron al pleno del

Consejo Económico Sindical de Cataluña, presidido ayer por el propio presidente del Gobierno, en su

cuarta jornada oficial barcelonesa. Con este motivo, el señor Arias Navarro pronunció un importante

discurso de carácter socioeconómico que, dada su significación programática, ofrecemos integro a

nuestros lectores.

El acto fue abierto por don Andrés Ribera Rovira, en su calidad de presidente del Consejo Económico

Sindical. Destacó las desigualdades que se advierten en Cataluña, lo que «plantea problemas de

desequilibrio que son más preocupantes desde un punto de vista socioeconómico, precisamente por su

proximidad geográfica. Superar esta situación es uno de los objetivos primordiales que tiene que abordar

el Consejo para conseguir una armónica convivencia en el ámbito regional».

Tras repasar diversas deficiencias estructurales de la región, el señor Ribera Rovira encaró la necesidad

del agua: «E] agua - afirmó - es el problema más grave que puede frenar el desarrollo de Cataluña e

incluso atentar contra su normal desarrollo vegetativo. Vale resaltar que lo único que pide Cataluña del

Ebro es aproximadamente el 10 por 100 de las aguas que se vierten al mar o el 20 por 100 de las aguas

que el Segre incorpora a la cuenca baja del Ebro, y que está dispuesta a pagar el 50 por 100 del coste del

trasvase. Por tanto, entiende que en ningún caso su aspiración puede redundar en forma perjudicial para

las regiones y provincias hermanas que, aguas más arriba, baña el Ebro.»

El desfavorable momento por el que atraviesa Cataluña quedó patente con el siguiente párrafo: «Nuestra

región sabe y reconoce que su fortaleza está íntimamente ligada a la unidad y prosperidad de nuestra

nación y sólo pide que se tengan en cuenta sus necesidades apremiantes en el momento que se encuentra

frente a un posible colapso económico y social. Creemos firmemente que cuanto más se potencien las

regiones desarrolladas y se las vincule a través de adecuados ejes de comunicaciones a las regiones menos

dotadas, tanto mayores serán las posibilidades de que éstas se desarrollen.»

FERNANDEZ SORDO

Habió a continuación el ministro de Relaciones Sindicales, don Alejandro Fernández Sordo. Sus

principales frases giraron en torno al sindicalismo. «Están ya lejos - recordó el ministro - aquellos tiempos

históricos de violencia entre el sindicalismo obrero y los empresarios. Hoy nos encontramos con otro

sindicalismo - el auténtico y eficaz en nuestro tiempo - : con el diálogo, con la participación, con la

colaboración entre las clases, aun conscientes de sus intereses frecuentemente contradictorios, y con unos

órganos que tienen encomendadas o institucionalizadas estas importantes tareas de colaboración, como

son estos Consejos Económico Sociales Sindicales que se vienen reuniendo y trabajando.» Acabó

haciendo un elogio de los empresarios y los obreros catalanes.

DISCURSO DEL PRESIDENTE

Por último pronunció el discurso de clausura el presidente del Gobierno.

«Vengo con ilusión a presidiros porque es siempre ocasión grata e interesante asistir a vuestras reuniones.

Los Consejos Económico-Sociales, que se distinguen por su naturaleza mixta, en cuanto integrados por

representaciones de entidades sindicales y de la Administración, son, pues, con carácter general, cauces

idóneos para la coordinación de las aspiraciones de comarcas, provincias y regiones, y lo importante es

que sus planteamientos se estructuran de abajo a arriba, hecho que revaloriza estudios, peticiones y

recomendaciones, porque son los hombres que trabajan, los que estudian y proponen lo más adecuado

para su sector. Esta es la razón por la que nunca olvidáis que la finalidad última de estas instituciones es

servir a cuantas iniciativas van encaminadas a incrementar y actualizar la capacidad del país, poniéndola

al servicio de una situación social cada vez más justa. De ahí vuestro verdadero y auténtico protagonismo

refrendado por la representatividad y la autenticidad.

Quiero poner de relieve que si vuestra línea de exigencia reivindicadora es importante, no lo es menor la

profunda y meditada labor sobre todos y cada uno de los problemas que los Consejos plantean y muy

especialmente cuanto afecta a nuestra situación económica y social y al mundo de las relaciones

laborales. Sé que vuestras decisiones son consecuencia de un cambio de impresiones profundo como el

que se practica en el seno de estas reuniones y el Gobierno aprecia y estimula esta búsqueda de un diálogo

constante y una solidaridad imprescindible.

Al hablaros aquí en Barcelona y por la trascendente significación de sus palabras, me parece oportuno

recordar aquéllas de Franco, pronunciadas el 4 de junio de 1966, en las que haciendo referencia a «las

tareas fecundas de estos Consejos, a la demostrada capacidad integradora y de esfuerzos y a la asociación

a ellos de los técnicos y de les hombres con experiencia práctica», os dijo que en este «trabajo, en reunión

abierta o en mesa redonda, y la frecuente celebración de estas reuniones en las distintas comarcas de la

geografía española, constituyen actos de una verdadera democracia», palabras que hoy se ponen de

relieve, constatadas por vuestros nuevos trabajos en equipo y que manifiestan con más fuerza lo que

queremos y deseamos: Que los propios hombres conocedores de la realidad estudien sus problemas y los

planteen.

Desgraciadamente. la solución a las necesidades que senos presentan no puede abordarse de una vez y

para siempre. Al mismo tiempo que se satisfacen unas, no siempre además con el ritmo que todos

desearíamos, aparecen otras que reclaman un tratamiento perentorio. Pero el dinamismo de este mismo

proceso es una muestra palpable de vitalidad y, en definitiva, pone de manifiesto las nobles y legítimas

aspiraciones de unos hombres para mejorar las condiciones en que se desenvuelve su vida, de forma que

en el progreso participen justa y equitativamente todos los españoles. Estamos decididos y empeñados

con absoluta sinceridad - a ello nos obliga la enorme responsabilidad con que hemos sido investidos - a

que se abran para todos los españoles, horizontes más dilatados y justos, y que se corrijan y reduzcan

desequilibrios y desniveles sectoriales e interregionales que, a pesar de los esfuerzos realizados, acusan

todavía notables diferencias. Este espíritu eminentemente social se refleja en las orientaciones básicas del

IV Plan de Desarrollo, que trata de dirigir nuestra planificación hacia la realización de una sociedad más

justa y más moderna y en dicho Plan vuestra participación es especialmente importante.

Tenemos, pues, objetivos bien claros y contamos con un programa que hemos de realizar con

indispensable flexibilidad para adaptarnos a unas circunstancias que cambian con creciente rapidez.

Todos conocemos cómo la economía mundial, en la que está insertada estrechamente la española, ha

sufrido en los últimos meses unos embates difícilmente previsibles. Una elevación inesperada y brusca de

los costes de las materias primas ha implicado una convulsión que con grandes esfuerzos tratamos de

paliar. Como consecuencia de esta elevación singular de los costes de las materias primas, en la que

destaca la crisis energética, los precios interiores se han visto desfavorablemente afectados y han

experimentado una elevación superior a lo que hasta ahora se consideraba normal.

RITMO DE ACTIVIDAD ECONÓMICA

Ante tal comportamiento económico podría pensarse que el remedio tradicional de una reducción en el

ritmo de la actividad económica implicaría un cambio en la tendencia alcista de los precios. Tendencia

que produce una aceleración del fenómeno inflacionista. Tal reducción del ritmo de actividad es un puro

espejismo.

En primer lugar, porque al proceder del exterior gran parte de las tensiones inflacionistas, una actuación

sobre la demanda interna y concretamente sobre el proceso inversor tendría una reducida influencia sobre

el comportamiento alcista de los precios.

En segundo lugar, y ello es mucho más importante, porque no estamos dispuestos a que un ritmo de

actividad insuficiente prive de empleo a muchos compatriotas que tienen legítimo derecho a ocupar un

puesto de trabajo dignamente remunerado. De ahí la costosa actuación compensatoria del Estado,

arbitrada a lo largo de los últimos meses, y de ahí también la fluidez de la política monetaria que

proporcione un volumen suficiente de crédito para que el programa de inversión continúe, ya que

constituye en último término, la meta del programa económico y la base que asegure un nivel aceptable

de empleo.

EL EMPLEO: OBJETIVO PRIORITARIO

El empleo sigue siendo, como lo ha sido siempre bajo el Régimen de Franco, el objetivo prioritario social

y económico por excelencia, porque, en definitiva, el trabajo es el derecho más elemental del hombre.

Para obtener este objetivo social, todos, solidariamente unidos, hemos de enfrentarnos en una lucha tenaz

y sin descanso contra la inflación. Efectivamente, el mundo occidental ha iniciado una nueva etapa

histórica en su economía y la inflación va a ser una amenaza que pesará de forma más permanente y

peligrosa que en épocas pasadas. La novedad e intensidad en tas manifestaciones de este fenómeno nos

obliga a desplegar toda la imaginación y autoridad de que somos capaces para que sus consecuencias no

traspasen los límites de lo que, por estar fuera de nuestro alcance, es inevitable.

No cesaremos hasta frenar la tendencia alcista de los precios. Puede afirmarse que hemos superado los

peores momentos, una vez que las primeras y más graves consecuencias de la crisis energética han sido

absorbidas por nuestra economía. Pero es preciso seguir vigilando atentamente y actuando con rapidez. Se

trata de una tarea a la que por un sentido elemental de responsabilidad todos estamos convocados; se trata

de un quehacer que requiere una actitud firme y de auténtica austeridad en el empleo de los recursos.

Todos, y en primer lugar la Administración, debemos adecuar la cuantía y composición del gasto a lo

estrictamente necesario; la especulación y el despilfarro no pueden ser factores que contribuyan con sus

perniciosos efectos a avivar la ya activa evolución de los precios; ni tampoco puede admitirse que una

circunstancia fluida y anormal sea aprovechada por algunos para trasladar sobre el precio márgenes

abusivos. No se trata de congelar precios, pero tampoco que, al socaire de un fenómeno generalizado,

haya quienes intenten beneficiarse abusivamente.

FRENAR EL ALZA DE PRECIOS

La política, pues, en este sentido está trazada. El diagnóstico es claro. Los objetivos se encuentran

perfectamente delimitados y también los instrumentos para alcanzarlos. Es preciso mantener un ritmo

elevado de actividad económica y un nivel alto de empleo. Sobre todos nosotros, Gobierno y

administrados, pesa también la responsabilidad de frenar el alza de los precios. Estamos dispuestos, en

fin, a tratar de contrarrestar el deterioro de la balanza comercial que ha sufrido de forma directa el

impacto de la crisis de las materias primas. Vamos a trabajar unidos para que el progreso económico y la

mejora social de los españoles siga siendo una realidad entre nosotros. El grado de madurez que día a día

está acreditando la sociedad y la economía española constituyen una sólida base en que se apoya nuestra

confianza.

Junto a estas preocupaciones a que hemos hecho referencia, el Gobierno tiene también incluido en su

programa de trabajo el enfrentarse con otros problemas básicos que de forma más o menos permanente

bloquean el normal desenvolvimiento de la actividad económica. Algunos son los que vosotros habéis

planteado. Problemas de desarrollo agrario, de infraestructura, de transportes, de viviendas. de energía, de

medio ambiente, etc., que requieren tratamientos inteligentes y oportunos.

POLÍTICA HIDRÁULICA

El Gobierno anota en la agenda de sus preocupaciones prioritarias cuanto concierne al

desarrollo armónico regional, poniendo fin a los desequilibrios comarcales para propiciar la

estabilidad de la población en sus localidades de origen y procurando que los contrastes que hoy se

observan sean atenuados en el futuro. Somos conscientes de que es necesario afrontar la solución

definitiva a los problemas que plantea el Área Metropolitana de Barcelona El Gobierno conoce

que el agua es el recurso natural que más puede influir en todos los planes de desarrollo, por eso se afana

en estudiar su aprovechamiento integral, intentando resolver los problemas que plantea el

desequilibrio hidráulico del país; por eso también se esfuerza en promocionar estudios y técnicas

que puedan permitir programas de actuación hacia el futuro.

Las exigencias de hoy son que no se pierda ni una gota de este agua, cuya demanda es urgida con destinos

múltiples: energía, abastecimiento de núcleos habitados, el requerimiento de la industria el regadío

agrícola, etc. Soluciones de futuro que tienen que estar presididas por la solidaridad de siempre y que ha

de llevar al ánimo de todos de que el Gobierno se esforzará, hasta donde sea humanamente posible, para

lograr satisfacer aquellas demandas en aras de una solución total, integradora, eficaz y operativa en el

tiempo que se exige. No se trata de eludir con estas palabra;, la solución que vosotros pretendéis a base de

trasvasar agua del Ebro, sino de expresaros con qué rigor y amplitud de miras pretendemos estudiar las

soluciones al problema que os angustia.

EXPORTACIONES

Cataluña ha sido siempre pionera de las corrientes comerciales con el exterior, ahora es más necesaria que

nunca la creciente presencia de nuestros productos en los mercados mundiales. Existe un amplio sistema

de medida de apoyo a la exportación que se han ido creando a lo largo de los últimos años. Este sistema

se ha hecho eficacia como lo demuestra la elevada tasa de crecimiento de la exportaciones. Pero la crisis,

de la economía mundial ha tenido un fuerte impacto en este campo y ha ampliado el desequilibrio

tradicional de nuestro comercio exterior. Se impone, por tanto, actualizar los instrumentos de ayuda a la

exportación. La exportación debe seguir siendo un factor estimulante y que debe contribuir a fortalecer

nuestra balanza de pagos. La ponencia presentada en este Congreso expone las medidas que se estiman

más adecuadas. Puedo asegurar que el Gobierno estudiara vuestras propuestas con el mayor interés,

porque la política comercial en todos sus aspectos, desde la armonización arancelaria y el abastecimiento

de materias primas a precios competitivos hasta las inversiones extranjeras y la española en el exterior,

ocupa un lugar prioritario en nuestro programa de trabajo. A tal fin se extremarán medidas fiscales y

financieras que contribuyan a coordinar este interesante aspecto de la política económica.

Somos conscientes de la revitalización del Mediterráneo como consecuencia de la nueva situación en

este mar tan unido a Cataluña en las corrientes comerciales, cuyas rutas deben reforzarse a través de la

potenciación de nuestra Marina mercante.

Todos vuestros problemas, tal como nos los habéis presentado, se estudiarán con, el máximo interés, para

que a través de los mecanismos que se crean oportunos se logre ese desarrollo que vosotros pedís y en

cuyo empeño está comprometido el Gobierno.

Quiero aprovechar este encuentro, mi primer encuentro como presidente del Gobierno con el

sindicalismo, para dirigirme a toda la Organización Sindical.

SINDICALISMO

El Fuero del Trabajo, la primera, de nuestras Leyes Fundamentales, señal inequívoca del profundo sentir

social del Régimen, condiciona todo nuestro sistema constitucional. De ahí que el sindicalismo, integrado

por hombres conscientes de la realidad española, haya siempre estimulado a los poderes públicos,

alentándoles en el compromiso de su conducta de alcanzar una reforma social auténtica, cara a un mañana

que hemos de levantar sobre los cimientos conseguidos hoy.

OBJETIVOS

Sí, a la Organización Sindical se le exige el papel de protagonista en cuanto a la transformación y

desarrollo de todo el sistema socioeconómico nacional, protagonismo que viene ejerciendo desde sus

comienzos con las reivindicaciones constantemente planteadas y estudiadas en la ancha vía democrática:

los Consejos de Trabajadores, Técnicos y Empresarios. Ellos nos han proporcionado los elementos de

juicio necesarios en el planteamiento de aspiraciones tales como el equilibrio interregional, expresión de

la solidaridad entre nuestras tierras; la exigencia de una mayor equidad en la renta nacional, conseguida a

través de una reforma fiscal para la justa distribución de la riqueza; una política de vivienda que afronte

decididamente su escasez; una atención a la enseñanza y formación profesional con un planteamiento

sereno, ponderado y objetivo; un equilibrio en la política de empleo; una Seguridad Social verdadera y

para todos; una política para lograr la reforma de la empresa, en cuyo seno se logre un auténtico equilibrio

de funciones, donde las relaciones laborales estén presididas por una razón de humanismo y todos

participen en medida justa en la responsabilidad de su gestión y en sus resultados como respuesta al

principio de solidaridad social.

Ante este complejo esquema de insospechadas interrelaciones, nuestro compromiso ante vosotros es

luchar por conseguir estos objetivos, de forma que el desarrollo económico y social, como medio que es,

se fundamente en las reivindicaciones básicas de los trabajadores técnicos y empresarios

DESARROLLO SINDICAL

Para el logro de tales objetivos debemos pedir sinceridad, imaginación y responsabilidad en el

planteamiento y formulación.

El Gobierno está decidido, como siempre, a resolver la situación de los conflictos con equidad y sin la

demagogia que siempre rechazó.

Al sindicalismo español le hemos emplazado para que se promocione por los cauces que determina su ley

y le instamos para que sea cada día más exigente en la unidad, amplio en su generalidad, ambicioso en la

participación, concreto en su autonomía, definido en su asociación y realista en su libertad.

Para la ingente obra que exigen estos fines en que nos hemos comprometido, os pido que continuéis en

vuestra fe; fe en la España de Franco, que tiene como conquista su sindicalismo; fe para que la España de

mañana que se vislumbra bajo la firme mano del Príncipe, sea la España de siempre a la que todos hemos

entregado afanes y vida.»

AUDIENCIAS

La mañana de ayer lunes fue dedicada por el presidente a recibir a diversas personalidades catalanas.

Estaban previstas audiencias al presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos y a algunos

decanos de Colegios profesionales. Estas entrevistas tuvieron que suspenderse hasta hoy, dado que fue

rebasada la hora fijada, dentro del apretado programa del señor Arias Navarro. Entre las personas que

acudieron al Gobierno Civil (ver INFORMACIONES de ayer) destaca el ex alcalde don José María de

Porcioles. Estuvo veinticinco minutos con el presidente. Digamos al margen que el señor Porcioles ha

presentado querella criminal contra los autores del libro, secuestrado, «Barcelona, ¿a dónde vas?», por

considerar que contiene juicios calumniosos e injuriosos, por encima de la labor crítica, asó como contra

la editorial por el mismo concepto.

Acudieron empresarios, presidentes del Barcelona y del Español, algunos ex alcaldes de la provincia,

miembros de la Cámara de Comercio, presidentes de los Consejos de Empresarios y Trabajadores, entre

otros.

ALMUEBZO CON PROCURADORES Y CONSEJEROS

A mediodía, el señor Arias Navarro almorzó con los procuradores y consejeros nacionales residentes en

Cataluña. A los postres pronunció un discurso. «Estamos resueltos - reiteró el presidente - a dar cima al

proceso de participación y a regular sin demoras el derecho de asociación. Cuento con vosotros sin

sentimientos serviles - que seriáis los primeros en rechazar -, pero sí con el espíritu de colaboración más

leal, para que pongáis a prueba vuestro sentido de responsabilidad, en un afán constructivo que nos

permita desarrollar con acierto el potencial incalculable que encierra nuestro sistema constitucional.

Tened la seguridad de que en nuestro programa no hay exclusivismos. No habrá más exclusiones que las

de aquellos que quieran marginarse.»

El presidente del Gobierno tomó el café con los directores de los medios informativos de Barcelona.

Expresó su agradecimiento por la acogida que la Prensa le había dispensado y subrayó la importancia de

estos medios, " ayuda inestimable para todo gobernante". Alentó a los directores a seguir informando con

veracidad y nobleza. Todos los ministros que se encuentran en la Ciudad Condal asistieron al acto.

EN VANGUARD

También visitó la factoría Vanguard. El señor Arias Navarro departió, al término del recorrido, con el

Jurado de empresa, Junto a los ministros de Trabajo y Relaciones Sindicales. Hizo hincapié el presidente

en la preocupación del Gabinete por el problema de los precios y salarios. En el transcurso de la

conversación - en la que se abordaron temas de escolaridad y seguridad social -, el ministro de Trabajo

anunció que se reforzará la ley de Conflictos Colectivos y la seguridad de los cargos sindicales, "a fin de

que el planteamiento de problemas a la empresa no suponga, como ocurre algunas veces, la inseguridad

de que el trabajador pueda permanecer en su puesto".

Asimismo presidió el señor Arias Navarro el acto de clausura de curso de los Centros de Formación

Profesional de la Organización Sindical en su visita a la Escuela Profesional Virgen de la Merced.

Hoy martes será la última Jornada oficial del presidente del Gobierno en Barcelona. Mañana, el señor

Arias Navarro se dirigirá a Mallorca.

18 de junio de 1974

INFORMACIONES

 

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